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Vindicator en odd.

«No soporto a los putos vecinos. Especialmente odio a una gorda de mierda que pone a la Chenoa de los huevos a toda ostia y que se dedica a berrear por encima de las canciones, imagino que sin saber que toda la calle la estamos escuchando rebuznar. Lo malo del mundo no es que los sabios, los justos, los ecuánimes, y las gentes de bien, perdieran la batalla. Lo malo es que los crueles, los hijos de puta, los pérfidos y los retorcidos tampoco la ganamos. El mundo está en manos de los memos, y no parece haber nada que podamos hacer al respecto.»

Odd.

pasta al agua

El final del mes es un momento ideal para probar recetas sencillas, baratas y de fácil hechura. Esta receta desagradará a los que tengan suficiente dinero como para llegar con dignidad a fin de mes, pero espero que a algunos no les parezca mal del todo y tomen nota e hidratos de carbono.

1. Se cuece la pasta hasta dejarla al dente. Si no te sale, pásala. Mejor eso que dura. Escúrrela, pero no le eches agua fría (si la cociste con laurel, ajo y aceite no lo hagas, si lo hiciste sin nada remojalá o haz lo que creas conveniente, va a dar igual).
2. Con resignación se echan un par de cucharadas de aceite en la sartén. Cuando esté caliente se vuelca la pasta, se muele bastante pimienta y se rocía de orégano, para que sepa a algo.
3. Si eres de los afortunados que tienen tomate, se lo echas. Yo no suelo ser de esos, así que alternativamente echo lo que tenga, palos de cangrejo, melocotones, manzanas, queso, york. Alguna vez ha pasado que hubiera algo en la nevera, pero normalmente es pasta con agua, orégano y ajo. Y sabe de puta madre cuando ruge el estómago.

Para otro día mis grandes especialidades, como «arroz al agua» y «dos botellas de litro y medio de agua».

caos y cosmos

«El establecimiento en una región nueva, desconocida e inculta, equivale a un acto de creación. Cuando los colonos escandinavos tomaron posesión de Islandia, landnáma, y la rozaron no consideraron ese acto ni como una obra original ni como un trabajo humano y profano. La empresa era para ellos la repetición de un acto primordial: la transformación del caos en cosmos por el acto divino de la creación. Al trabajar la tierra desértica repetían, de hecho, el acto de los dioses que organizaban el caos dándole formas y normas. Aún más: una conquista territorial sólo se convierte en real después del (más exactamente: por el) ritual primordial de la creación del mundo.»

Mircea Eliade. El mito del eterno retorno.