autoreferencial (3) | entraron en mi cabeza (183) | libros (12) | me lo llevo puesto (7) | Renta básica (8) | series (2) | freakeando (53) | arduino (1) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (3) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (2) | raspberry pi (3) | vim (1) | zatchtronics (3) | hago (495) | canciones (79) | cover (15) | el extremo inútil de la escoba (2) | guitarlele (10) | fotos (20) | novela (25) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (4) | rehab (4) | poemas (300) | Anclajes (15) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (1) | palitos (2) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (71) | anatemas (7) | perdiendo (1.334) | vindicaciones (90) |

revolución

Baraja nueva
con todas las cartas marcadas
sobre la mesa.

Tendrá que cambiar
lo que se ve
para que nada lo haga,
para que no haga falta.

Los nuevos jugadores
comienzan
el lento proceso
de asimilarse
a los que se fueron.

Empieza la música
con distinta melodía.
Parece nueva.

Siempre olvidan
cambiar
a los que están mirando

aunque son los únicos
que mueven.

A fuerza de años y años
permaneciendo
en el mismo sitio
han terminado
hilando
todo
a su alrededor.

elipsis

Metido en la bañera
con un porro lleno de humedad
escuchando un audiolibro
del Tao Te Ching,

sacando un pié del agua hirviendo
lo justo para que se congele
y volverlo a meter,
dando una calada,
concentrándome en la nada.

Y escucho:
«Aquellos que desean cambiar el Mundo
de acuerdo con sus deseos
nunca tienen éxito.»

Supongo que habrá olvidado añadir
«al final».

espejo

Estaba pensando en
escribir
un artículo redondo
sobre la esclavitud moderna.

Se me dan bien las cosas tristes.
Puedo con ellas.
Sé sacarles punta.

Así que miré hacia abajo,
para concentrarme,
para irme metiendo.

Y vi las zapatillas por las que alguien en Asia
habrá cobrado una puta mierda,
los calcetines que vendrán de Bangladesh,
y al seguir subiendo la vista
la silla y la mesa de Ikea.
Sobre ella el macbook fabricado por
Foxconn.

Creo que la esclavitud
ya ha escrito
de mí.