# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (188) | libros (14) | me lo llevo puesto (7) | Renta básica (8) | series (3) | freakeando (66) | arduino (1) | autoreferencial (6) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (3) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (2) | raspberry pi (3) | vim (1) | zatchtronics (3) | hago (612) | canciones (89) | cover (15) | el extremo inútil de la escoba (2) | guitarlele (10) | fotos (31) | nanowrimo (3) | novela (25) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (4) | rehab (4) | poemas (306) | Anclajes (15) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (1) | palitos (2) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (76) | anatemas (7) | vindicaciones (99) | perdiendo (1.424) |

cubriendo espaldas

Cuatro correos enviados por google porque no se fiaba de mi inicio de sesión. Como elemento superseguro me ha pedido que confirme mi correo de recuperación, y me ha mostrado el inicio, el medio y el final del mismo. La misma seguridad que preguntarte por el nombre de tu primera mascota. La misma seguridad que darte un papel que te acredita para algo y no te prepara para nada. En el caso de que algo suceda tendrás tú que demostrar que el papel viene de un curso que no tiene contenido, que la empresa que lo certificó está haciendo mal su trabajo, que el órgano gestor que lo supervisó tampoco lo hizo… mientras tanto, el único responsable serás tú mismo. Si consigues algo, habrá caras de sorpresa y un nuevo sistema inútil en tres minutos.

Eludir la responsabilidad derivándola a la víctima es el modo de trabajo.

(¿De dónde ha venido esto?)

dentrofuera

Así que a cualquier cosa se le llama viaje, pero creo que con razón. Si el asunto es dejar de tener que ocuparse mediante entretenimientos ajenos para entrar en tu propia cabeza como si fuera un parque de atracciones, dejarte llevar mientras construyes para terminar sacando un mundo rico en el que fluirán los hilos de las historias que quieres contar o cantar o tocar (ejecutar suena raruno en este contexto), si el asunto es realmente ese no hay otra forma que llamarlo más que viaje.

Ese mundo está ahí y lo ha hecho desde siempre, nunca ha dejado de estarlo, pero quizá cueste trabajo prestarle la atención que merece entre los disturbios del día a día y los diferentes fríos que se pueden llegar a sentir en él. Lo reconoces porque es el lugar al que vas cuando ya no hay otra parte, aunque la intención esta vez es darle una utilidad diferente: que sea marco de lo que sucede y no último refugio.

salir

Es como una puerta, pero estoy en el dintel. Si te centras en recrear un mundo es posible que, durante el tiempo que estés en ello, puedas desdibujarte o dibujarte de otro modo. Es algo que me gusta. De momento no está funcionando muy bien, sigo pensando que tengo un fuerte sendero afantásico en mi cabezón, pero sí lo hace a intervalos. El trabajo rompe el proceso, claro. Revienta la inmersión. Uno de los caminos a la locura puede ser meditado. No tengo ni idea de si puede ser controlado, pero supongo que sí. Al fin y al cabo crear ha sido siempre lo mismo para muchos. Necesitas una película o un libro o un buen disco para enajenarte de ti, pero… ¿y si pudieras hacer sin necesitar nada más que tu intención de hacerlo?