# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (203) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (781) | canciones (168) | borradores (7) | cover (46) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | koala (3) | po 12 (1) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (366) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.728) | atranques (1) |

la verdad

Lamento que no seamos ese par de amigos
que algún día pudimos llegar a ser.
Eso pensé mientras montábamos
en el bus que nos conducía a Plaza Castilla.
Me le encontré de casualidad, camino
del trabajo de turno,
de la ficción de turno que
después se compra lavadoras.

Él me estuvo hablando de lo que
siempre me hablan, de críos, de plazos
de coches fantásticos -va en bus
por el asunto del aparcamiento-
de risas los fines de semana en cenas
íntimas y moderadamente alocadas.

«¿Y tú, qué tal vas?»
No pude evitar ahorrarle
la decepción. Siempre sucede lo mismo.
Siempre están con lo mismo.
Siempre piensan que por vivir solo,
por tener un reducto de oso, por
caminar pendiente siempre sólo de mis pasos
mi vida es un perpetuo beber y follar
y tocar la guitarra.

No quisé decepcionarle y me callé,
dije «voy tirando».

Y aunque parezca mentira eso fue suficiente.
Su imaginación hizo lo demás. Con creces.

rúbrica de piel contra piel

Con la afonía terrible que arrastro desde Festimad, ahí va una canción triste

[ver la letra]

Me intriga la historia que cuentan las horas cuando no hay silencio,
las frases perdidas que capto en la calle son todo un enigma.
Y enciendo una colilla que guardé de antes de ayer,
saco un libro y un beso del bolsillo del pecho y, si te paras,
me verás sonreír.

Me intriga la historia de las cosas que ocurren cuando te callas,
nudos ocultos, persianas bajadas, engaños a medias.
Y me tiendo en la cama, cansado, y me abrazas tan fuerte…
como una rúbrica de piel contra piel, como una tela de araña
de la que no saldré ni hoy, ni mañana.

Tendrás 25 o 26 e irás a buscarte en otra parte,
porque lo que tienes delante no se ve.
Y lo sé y no me importa, no quiero olvidar,
prefiero pensar que es todo un arte tenerte esta noche,
por esta vez.

Qué poquito duran los cigarros si los fumo de tus labios,
qué bien sabe el café, es todo un enigma.
Y en el cuarto las luces amarillas dibujan retablos
como una rúbrica de piel contra piel, como un beso en el aire
que se inscribe en el registro del amanecer.

Tendrás 25 o 26 e irás a buscarte en otra parte,
porque lo que tienes delante no se ve.
Y lo sé y no me importa, no quiero olvidar,
prefiero pensar que es todo un arte tenerte esta noche,
por esta vez.

Me intriga la historia que cuentan las horas cuando no hay silencio,
las frases perdidas que capto en la calle son todo un enigma.
Y enciendo una colilla que guardé de antes de ayer,
saco un libro y un beso del bolsillo del pecho y, si te paras,
me verás sonreír.

el gobierno de las palabras

vuelvo a repetir lo del tiempo, pero como el reto me lo he impuesto yo, pues llanto desvirtuado:

tú que no sabes mentir, que te tomas la vida al despertar,
andas de aquí para allá, temiendo hacer eco con tu voz.
Tú, que te ríes sin ruido al decirte que no sé dónde voy,
escondes la risa en la mano y mueves la cabeza, no me niegas.

Vamos a ver dónde está tu enigma ahora: aniquilado entre tus miedos:
congelado por la escarcha.
Vamos a ver cómo sales de esta escena (encajonada en mis palabras),
tengo tu mano en mi mirada.

Tú que no quieres decirme que piensas que todo se hizo ayer,
que llegamos más tarde que pronto, cuando todo tenía un nombre ya.
Y tú que no sabes decirme (y lo intentas) que me paso queriendo mucho
escondes la risa en tu mano y mueves la cabeza, no me niegas.

Vamos a ver dónde está tu enigma ahora: aniquilado entre tus miedos:
congelado por la escarcha.
Vamos a ver cómo sales de esta escena (encajonada en mis palabras),
tengo tu mano en mi mirada.

Y vamos a ver si de una vez aciertas,
si me dices un no rotundo antes de la última cerveza.
Y vamos a ver si mantienes las piernas cerradas,
es difícil no rendirse cuando gobiernan las palabras.