# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (202) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (773) | canciones (163) | borradores (7) | cover (46) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (363) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.724) | atranques (1) |

píldora de hidrógeno

Ingenieros daneses han puesto a punto una nueva tecnlogía capaz de dar a los vehículos de hidrógeno la misma autonomía de la que disfrutan los coches de gasolina. Se trata de una especie de píldora o comprimido que almacena hidrógeno sólido y que puede ser trasladado con seguridad y consumido a discreción. Se recarga empapando de nuevo con amoniaco su superficie. Con esta tecnología un vehículo podría recorrer 600 kilómetros con un depósito de hidrógeno equivalente a uno de gasolina.

Artículo completo.

rewards

No, no, no, no nos engañemos, no es sencillo vivir.

Cuando no tienes ni para comer no tienes para una página web.

Cuando te han reventado tres dientes por puro abandono (que no del cepillo, sino del dentista) no tienes para una página web.

Le debo a cierta gente el que esto esté aquí.

Seguramente sea una mierda.

Pero son tres años de mi vida.

Otra cosa quizá no. Pero agradecer sé un rato.

Cosas.

enfermedades mentales

Y claro, las enfermedades mentales son más de lo mismo. Cuando triunfa la estadística triunfa la uniformidad (en aras de dar una explicación a todo aquello que no se concreta en la media nacen las enfermedades mentales).

No dudo que haya enfermedades mentales, pero no son tantos los casos. Antes uno tenía un capricho, ahora tiene una neurosis. No vayas al psicólogo o te convencerá para que la trates y te desprendas de ella, como de una hoja seca. Como si esa hoja no estuviera de algún modo conformando tu tronco.

El problema es que triunfó la estadística, ya lo decía Arendt. El problema es que una herramienta que nació para intentar predecir comportamientos acabó condicionando comportamientos. Si te sales de la línea, tienes una enfermedad, eres un enfermo, y debes dar el paso para meterte dentro otra vez de la pintura blanca.

Leí hace poco que más del cincuenta por ciento de la población mundial tenía algún tipo de psicopatología. No sé si se dan cuenta de que como esto siga así quizá descubran al final que, simplemente, todos somos diferentes. Esa es una conclusión de este camino, la otra es que gracias a psicólogos y psiquiatras de extremado celo profesional terminemos todos uniformados mentalmente.

El miedo funciona, y mucho. El hacerte enfermo, el demostrarte que no estás bien y el mostrarte una salida te hace manipulable. Como una marioneta. Una vez que empiezas a cambiar por un tipo que te dice dónde está la verdad no hay límite, o es más angosto. Las enfermedades mentales de las revistas femeninas y los libros de autoayuda no hacen más que acojonarte, para que asientas acobardado. Qué mal pinta la cosa.