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sencillez y evidencia

Lo complicado, siempre y en todo momento, es mantenerse vivo. Eso es lo que he sacado de la conversación con Buli y Mary Sister. Encontrar el modo de mantenerse vivo, de tener esa sensibilidad en la piel que te hace percibirlo todo constantemente y no dejar nada de lado.

Eso que te hace levantarte feliz por las mañanas: estar en ese estado.

Con los rescoldos de la última cerveza (dos dedos) y un cigarro que apareció por arte de magia y aún no me he atrevido a encender (si lo enciendo se acaba), me pregunto lo mismo de siempre, en dos formas:

1. ¿Qué desviación no he tomado, he dejado pasar? (esta es la más pesimista, no me gusta mucho).
2. ¿Qué desviación no estoy tomando? (la güena).

Vivir puede ser sencillo, no lo pongo en duda. Pero no es evidente. El camino a tomar no tiene neones anunciándolo. No. Cuesta verlo. Tienes que poder verlo. Y luego superar las mierdas con nombres de siempre: alquiler, ropa, luz, internet, comida… fantasmas. Cosas que te atan a un mundo de cosas que compraste libremente sólo para que terminaran atándote. En algún lugar está todo lo que quiero ser y de hecho soy, esperando. Esperando a ver la luz, o algo así. Sigue esperando. Todo el tiempo espera. Y mientras tanto yo hago otras cosas.

La vida es un mito, la felicidad una antesala, el vivir un hecho.

Mi propósito es reunirlo todo y darle forma, si puedo, para ver qué pasa. Dónde me coloca todo, a qué realidad alude, llama.

Mientras tanto, espera.

Sigue esperando.

Y yo me enciendo el cigarro, me acabo la cerveza. Y me quedo a solas con la noche que empieza.

Al menos, me susurro, todo lo que soy sigue en estado de espera. No se ha ido. Tiene paciencia.

La Disposición Final Segunda de la LES nos está negando el futuro

Hemos hecho llegar este mensaje a todos los diputados y diputadas:

Este martes 21 de septiembre de 2010, se acaba el plazo para que los grupos parlamentarios puedan aportar sus enmiendas a Ley de Economía Sostenible y, con ella, la Disposición Final Segunda (anteriormente Disposición Final Primera) o ‘Ley Sinde’ que ataca los derechos fundamentales en Internet en favor de lobbies industriales que no quieren reconvertirse. La misma disposición cuya retirada cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas han pedido de todas las formas.

Recordamos además que esta disposición se ha introducido de espaldas al propio parlamento: ha sido creada mientras una subcomisión parlamentaria estaba trabajando sobre la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual. La Disposición Final Segunda ha sido introducida en la Ley de Economía Sostenible sin escuchar las conclusiones de dicha subcomisión que propone una reforma en profundidad de la Ley de Propiedad Intelectual para encarar con seriedad y beneficio general los problemas generado por las innovaciones de la era digital. La Disposición Final Segunda tiene que caer también porque representa un desprecio a la labor de los diputados que son los reprentantes de los ciudadanos y ciudadanas de este país.

Queremos también recordar a los diputados que la ciudadanía pide que se desactive una ley que no ampara los derechos mínimos:

1 – No se puede concebir una ley que afecta a intereses particulares y no generales donde el juez no pueda entrar en el fondo del asunto, ofreciendo todas las garantías legales a los ciudadanos y emprendedores que están operando en Internet. Cerrar el acceso a un sitio web puede devastar la economía de un pequeño y mediano emprendedor. Los ciudadanos no debemos asumir la reconversión de las ‘majors’.

2 – No se deben mezclar asuntos del orden de la competencia desleal, como puede ser lucrarse del trabajo de otro sin que esto repercuta sobre este último, con la libertad de enlazar, citar y compartir, que son la esencia misma de Internet, una herramienta crucial para el futuro.

3 – Es inadmisible que se legisle en favor de un sector económico atrasado en su reconversión a expensas de los emprendedores que están ya implementando las oportunidad de la era digital. El Ministerio de Cultura no está a la altura del alcance del problema. Ha invertido un tercio de sus recursos en industrias culturales y ahora necesita una comisión nada imparcial para rentabilizar estos recursos, distorsionando el desarrollo normal de la economía cultural. Antes el ladrillo, ahora la copia. No reproduzcamos una burbuja de los contenidos de entretenimiento.

El respeto y la comprensión de las opciones que ofrece Internet son la salida de la crisis. La disposición final segunda de la LES nos está negando el futuro.

Comunicado de RedSOStenible. Si estás de acuerdo, copia y pega en tu blog o web.

sólo rojo

No sabía nada.
No podía saber nada.
No tenía más remedio que no saber nada.

Te rompes la boca contra el borde de la piscina
sólo por no saber decir «espera» a tiempo. Y
sales del agua mientras el sol declina
y piensas que no te queda tabaco en la mochila.

Con tu bañador de Carrefour negro
y cutre, con los dientes rotos,
escupiendo sangre, rezumando odio,
regalando vergüenza, rabia, ridículo.

Pensando que hubiera sido mejor haber
sabido hablar. Haber podido decirle a alguien
que cuando todo se combina de un cierto modo
todo en un cierto modo se combina y estalla.
Que no puedes quedarte.
Que tienes que irte.

Que no sabes nada.
Que no puedes saber nada.
Que no tienes más remedio que no saber nada.

Doblas la esquina con las manos en los bolsillos
y el sabor a sangre en el paladar. Un paquete
de tabaco tirado en el suelo te enseña un filtro
amigable,
puerto,
descanso.

Lo enciendes con tranquilidad mientras te sientas
sobre una piedra, aspiras, aguantas, espiras.

El humo que sale de tu boca es perfectamente normal.

Aunque a ti te parece de color rojo. Rebotando en las corrientes
de aire, dando saltitos tontos sin dirección concreta.