# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (201) | libros (20) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (770) | canciones (161) | borradores (7) | cover (44) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (362) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.716) | atranques (1) |

Qué decir cuando nada

|descarga|

Me acuerdo de ti, herida de fuego en un volcán.
Me acuerdo de ti cuando nada quedaba por decir.
Qué decir cuando nada.

Me acuerdo de ti desnuda mirándome escribir.
Me acuerdo de ti cuando nada quedaba que decir.
Qué decir cuando nada.

Las horas violentas escriben versos en folios roídos,
de mañanas marchitas que nunca han sido.
Que nunca han sido.

Y de aquí para allá me extingo.
Y de aquí para allá no significo.
Y de aquí para allá me extingo.
Y de aquí para allá no significo.

Porque después de tanto ruido el olvido.

páginas

este tipo ha hecho sólo cosas que no me gustan y esta gloria


|descarga|

Soy hijo de una diosa del mar
y de un veterano de Vietnam.
Ellos firmaron un papel en una catedral
y pasaron página.

Cuando era niño se me rompió
mi juguete preferido, era el mejor.
Y pese a que nunca tuve otro igual
yo pasó página.

A su tiempo tuve un amor,
ella me dio y yo le di el corazón.
Por lo visto los ritmos no eran los mismos
y pasamos página.

He conocido a mucha gente,
unos dan, otros prometen.
Pero el tiempo pone todo en su lugar
y pasamos página.

Una vez me fui a la cama con una niña linda pero extraña.
Se quedó colgada y me llamaba y me llamaba
y yo le dije, mira tú, ya pasé página.

Cuando me fuí dejé amigos,
cuando volví algunos ya no eran los mismos.
Pero, hey, supongo, yo también habré cambiado lo mío
y paso página.

Estamos todos aquí leyendo.
Algunos fábulas, otros cuentos.
Revistas, biblias, manuales de instrucciones.

Todos pasando página.

escondido


|descarga|

Y él está siempre allí. Miraba
lo imposible. (Han pasado cerca
de veinte años.) Y él está
ensimismado, ante la puerta
infranqueable.

José Hierro. El rescate imposible.

Siento el miedo dentro y no puedo pensar. Me cubro de recuerdos, me escribo hacia atrás: no puedo parar de huir. Escucho mi silencio, que atruena alrededor, me quedo mudo y ciego, no puedo estar aquí. Me vuelvo una roca.

Creí que sabría estar a la altura cuando fuera a pasar. Creí que algo habría aprendido. Pero pese a todo sigo siendo el mismo, supongo.

La vida tiene tiempos que no puedo seguir. Me escurro hacia el coche sintiéndome caer, la llave no sabe abrir. Y juro que no entiendo cómo me hice así. Tan frágil y tan denso que sólo puedo huir, largarme de aquí.

Creí que sabría estar a la altura cuando fuera a pasar. Creí que algo habría aprendido. Pero pese a todo sigo siendo el mismo, supongo.

Supongo. Supongo.

Me muevo entre susurros, sin apenas respirar. Sonrío algo más tarde. Más tranquilo.
Más escondido.

Creí que sabría estar a la altura cuando fuera a pasar. Creí que algo habría aprendido. Pero pese a todo sigo siendo el mismo.