Al final la tranquilidad casuística es reinterpretada por un galego y un burgalés comiendo pizza en el salón y bebiendo lambrusco y dicotomizando el mundo hasta las seis de la mañana.
2 comentarios
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pero que burros sois, como os gusta quedaros hasta tan tarde entre diario, jejeje
nos restaron
mal
el
cálculo
de horas