# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (202) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (773) | canciones (163) | borradores (7) | cover (46) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (363) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.724) | atranques (1) |

qué absurdo, mi reina

Canción en los youtubes, como no aparecen ellos no me da por mostrarlo. Así soy.

Déjame con mis recuerdos, con aroma a humo de flores, el chascar de los corazones cuando me decían «corta el vuelo». Y me ha sobrado el suelo para apagar soles que alumbraban mi mal camino: me da igual el güisqui barato que acabar borracho con el mejor vino.

El fuego del último trago, la violencia de mis ladridos. El cielo viene clareando, otro día en blanco tirado al olvido y te digo…

Qué absurdo,
mi reina que hoy sufre
por si ahogo mis penas respirando azufre.

Me ofrece sus besos,
ni muerto,
mirarte a los ojos es quedarme tuerto.

Prefiero mi huerto desierto.

Ahora llaman a mi puerta y no entiendo esa insistencia. Ojalá fuera la muerte con dos mil castigos, y no tu presencia que quiere salvarme la vida, aquella que bien malograste. Parece que muy pronto olvidas, te cubres de gloria y quiero recordarte: el desprecio de tu mirada, mi espalda a traición malherida arañando marcos de puertas, tu cuerpo en oferta me hundió en la bebida.

Que siga.

Qué absurdo,
mi reina que hoy sufre
por si ahogo mis penas respirando azufre.

Me ofrece sus besos,
ni muerto,
mirarte a los ojos es quedarme tuerto.

Prefiero mi huerto desierto.

Listea

los versos del hambre, sara m. bernard

los versos del hambre

No sé si me gustó del todo, no sé si está del todo bien escrito. Demasiado esquématico muchas veces, se intuye una tijera bruta de poda entre los párrafos de cuando en cuando.

Lo que sí sé es que está lleno de cosas que deben decirse, escribirse, leerse y rumiarse para recalentarnos. Para encabronarnos. Y que esta muy bien verte en otra parte de cuando en cuando, reconocerte en otra vida. No sé si por el mal de muchos, pero creo que no. Creo que es más bien por la rabia y el orgullo de muchos. Y porque te reafirma. Una cosa es lo que nos cuentan que la cosa es, y otra cosa muy diferente es lo que realmente es. No se nos debe olvidar contarnos lo que vemos antes de que nos volvamos idiotas del todo con lo que nos cuentan que estamos viendo. Esto es una guerra de percepciones, y tengo la sensación de que la estamos perdiendo. Y de que la perderemos y nos repetirán como loros «trabajo, formación, esfuerzo» y todos nos sentiremos culpables por estarnos muriendo de hambre por nuestra propia pereza. Y será culpa nuestra y así seremos definitivamente más maleables.

Y los cuatro locos que digan las cosas que se dicen en los versos del hambre estarán encerrados sin molestar en alguna tendencia intelectual irrelevante.

Pero eso aún no ha pasado. Hay que escuchar cosas como esta y mirar dentro a ver qué hay de cierto. Porque en este libro la verdad se mira dentro, comparando con lo que te ha pasado a ti.

Echadle un vistazo por un euro y casi nada en Amazon, la precariedad no se destruye, se transforma.

google reader ha muerto (casi), viva the old reader

The old reader

No sé si la gente usa un lector de RSS a estas alturas de la vida, pero yo sí. No me gusta andar recorriendo 200 páginas para ver si se han actualizado o no y leerlas, prefiero meterme en una y verlo todo.

Google reader, el lector rss que llevo usando desde que nació, va a ser cancelado el uno de julio. Probé feedly, pero el que menos me marea con ventanitas y fotitos es the old reader, un poco hortera, pero con un about molón. Con un número importante de páginas seguidas que la presentación de la información sea simple y precisa es lo que necesito, no que mi lector rss parezca la gaceta dominical de un periódico. Me pongo yo solo, no me hace falta que me vistan de putita.

Si no sabes qué es un lector RSS deberías preguntarte cuántas páginas web recorres al día, o cuantas te interesaría visitar al día, y cuando mayor sea el número que obtengas más deberás empezar a utilizar uno. En serio. Ya. Tener toda la información que te interesa junta y organizada en categorías es importante, ahorras tiempo y ganas en coherencia.