Caminos en el aire.
Te empeñabas en dibujar caminos en el aire.
Yo te esperaba abajo,
en la tranquilidad de nuestras sábanas,
de nuestros sábados,
observando tu mirada desenfocada
y la forma en la que te protegías con las manos.
Tarde o temprano
regresarías.
Yo tenía café con leche, una rosa y un abrazo preparados.
Categoría: poemas
1.
¿Qué tienes ahí?, me dijiste.
Un dedo.
¿Cuál?
El anular. Este es el índice.
Tú tenías balonazos por todas partes.
Pero me contuve y opté por no preguntarte.
al final
Nunca quise decirte las cosas que nunca quise decirte.
Siempre quise decirte las cosas que nunca supe decirte.