# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (202) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (771) | canciones (161) | borradores (7) | cover (44) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (363) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.718) | atranques (1) |

pedir perdón

Dejadme en paz,
cualquier otra cosa
era antes.

Recordando, por supuesto, hay un trillón de momentos buenos. No sé si felices o no tanto, e incluso no siempre que fueron tristes fueron menos buenos por ello. No, no es eso. Es algo parecido a que todo estaba más o menos en su sitio, pero con pequeños tirones que te colocaban en un lugar de la foto en el que no te hubieras puesto nunca tú mismo. Y sin embargo ahí estás, amigo. Click.

Y para todo hay niveles, en otras cosas eran directamente cadenas. En otras cosas eran galeras en las que me han tenido media vida remando en importancias o naderías de otros.

Claro que está ese trillón de buenos momentos, que sí, pero que esto hoy no va de eso. Estoy enfadado, me siento violento con respecto a ciertas cosas y no tengo ninguna intención de evitarlo, de esconderlo detrás de una sonrisa o un silencio. Hoy estoy en eso. Concentrado, buceando. Echando un vistazo. De repente me parece muy importante hacerlo. Es un perfil de mi que he mantenido escondido en una caja porque me parecía monstruoso. Ahora, de cerca, no me lo parece tanto.

de mala ostia

Sin ningún motivo en concreto, pero con un montón de ellos en general. A veces es malo pensar, darse una vuelta por lo que has hecho y lo que te han hecho, por lo que has debido y has sido y lo que has querido y no has podido. Si a eso le sumas un cierto tipo de incertidumbre entre muchos otros tipos de lo mismo te das cuenta de que estás incendiado, que tienes que detenerte cada quince segundos y respirar porque estás a punto de estamparte contra algo que se ha puesto delante sin ninguna intención en concreto. Eres rabia cegata que sólo quiere destrozar algo. Lo que sea.

Necesito caminar.

piloto automático

He cambiado el colchón, el viejo tenía un agujero justo en el centro que había ido creciendo en el último año y medio. Al principio con meter una camiseta vieja dentro servía, al final necesitaba una manta y dos camisetas y seguía siendo imposible de cubrir. Como el hambre, como la ansiedad, como el hambre que da la ansiedad. Atornillé unas tablas a la viga partida del somier, le até unas cuerdas para absorber las vibraciones. Ahora es firme. Aún así parece ser que a mi espalda no le gustan los cambios, duele. Parece que no le gustan ni cuando son a mejor, pero quién soy yo para opinar sobre eso. La hice dormir casi una semana sobre el lado equivocado del nuevo, así que supongo que en parte también es culpa mía. Aparecieron las instrucciones pilladas con el somier. Las leí. Me reí.

El viernes pasado me quitaron uno de los implantes. Estaba todo bien según la radiografía pero bum. Un pequeño dolor, un poco de anestesia, termina su ejercicio. Le pregunto por el dolor, si se había quedado pillado algún trocito de encía o algo. No, estaba defectuoso, lo he retirado, con los otros tienes de sobra. Todavía no he encontrado una respuesta a eso. Con todos los dedos cruzados. Cuando la cosa depende de la suerte no suele pintar bien para mí. No es que haya venido a esto con suerte de sobra. En fin, queda mes y medio, dos meses como mucho, para saber cómo termina este relato. Prefiero no pensarlo.