# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (202) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (772) | canciones (162) | borradores (7) | cover (45) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (363) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.719) | atranques (1) |

no sé si es comprensión de nada

Hace un par de días instalé el termostato de una caldera. Escribí para el nanowrimo, limpié la cocina, solucioné un problema del servidor y actualicé el repositorio de los mensajes de discord. Ayer rompí el cristal de las gafas, me fui a comprar canaleta y codos, comi kebbab con mi madre y mi hermana sentados en un banco mientras hacía algo de frío. Hice de medio healer en un run roto y tanqueé BRD más tarde sin ser tanque. Me acosté con unas cervezas de más pensando que las elipsis temporales azotan los días sin compasión: lo mismo eres una cosa que la otra y todas aparentemente sin solución de continuidad.

Un mosaico de fragmentos dispersos que se reproduce en el tiempo, un híbrido entre un crisol y una mancha de aceite.

halcón

A veces entro en estado de calma y soy consciente de un montón de cosas que habitualmente me pasan desapercibidas.

Dura poco, de repente dejas de verlo, pero lo recuerdas.

La tranquilidad del transcurrir, el pensar en meses o en años en vez de en el siguiente fin de semana. La perspectiva.

Es raro. No tengo paciencia para eso. Al rato estoy de nuevo en lo inmediato, lamentándolo un poco, resignado el resto.

DIY

En la Gran Empresa de TelemárketingTM en la que trabajaba solían despedir a la gente los viernes. Es el día en el que tenemos la cabeza más en la libertad de las 48 horas por delante que en el apéndice que te están amputando, sin anestesia, delante de tus ojos.

Los fines de semana entendidos como esa parcela en la que se nos considera lo suficientemente adultos como para gestionar nuestro tiempo, pese a que miríadas de empresas-sanguijuela quieran trocar planillas-abalorio a cambio de dinero. Nosotros, acostumbrados a ser dirigidos, a veces incluso lo agradecemos. Ya no sólo les damos nuestras vacaciones, les damos todo. Las horas del día que no trabajamos en cursos que no nos importan demasiado, los fines de semana en los templos del márketing, las vacaciones en experiencias burbuja de usuario.

De pequeño asombro volátil en pequeño asombro volátil. Siempre hay uno nuevo para sustituir al que acaba de convertirse en humo ante ti, a tiempo para que no cierres la boca, siempre a tiempo para que no mires de frente al vacío.

Por favor, no les dejes. Aléjate de los centros comerciales y de las visitas fugaces planificadas. Aléjate de los vendedores de crecepelo.

Hagas lo que hagas, hazlo tú mismo.