# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (202) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (773) | canciones (163) | borradores (7) | cover (46) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (363) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.722) | atranques (1) |

los dos momentos

Hay dos cosas que se llaman "tocar" que no son lo mismo. Cuando uno está estudiando se fuerza y se lleva al límite para ir haciendo más normal lo anormal, pero cuando uno toca con gente uno se preocupa de hacer bien lo que ya es parte de él, facilita las cosas a los demás, se conoce, sabe lo que tiene y lo usa.

Cuando las dos se mezclan termina en desastre, al llevarte al límite dejas de tener percepción de lo que pasa alrededor y todo sale peor. De algún modo es como estar tocando solo. Para tocar con gente lo importante es saber con qué cuentas ahora y ocuparte en hacerlo bien, en hacer que la canción funcione, en ser consciente de todo lo que está sucediendo y fluir en ello.

Hay muchísima gente que toca peor que yo, y hay al menos otra tanta que toca mejor que yo. Y, por más que aprenda, eso va a seguir siendo fundamentalmente así. Y eso cuando estás tocando con gente no importa una mierda, sólo yo toco del modo en el que toco yo y me ha llevado tiempo y esfuerzo y lo valoro, me conozco y aporto lo que puedo a la canción. Tocaré mejor mañana, pero estoy tocando ahora.

Tocar no es toda la parafernalia que se monta sobre la música, tocar es coger lo que tienes a mano, aporrearlo, pellizcarlo, frotarlo o soplarlo según toque y hacer música. Y si todos se olvidan de unos cuantos "podría ser" y se centran en lo que es se disfruta un montón y se hacen cosas chulísimas, la gente sonríe, todo el mundo es feliz, el prodigio sucede.

dead flowers

Well, when you’re sitting there in your silk upholstered chair
Talking to some rich folk that you know
Well, I hope you won’t see me in my ragged company
Well, you know I could never be alone

Take me down little Susie, take me down
I know you think you’re the Queen of the Underground

And you can send me dead flowers every morning
Send me dead flowers by the mail
Send me dead flowers to my wedding
And I won’t forget to put roses on your grave

Well, when you’re sitting back in your rose pink Cadillac
Making bets on your Kentucky Derby days
I’ll be in my basement room with a needle and a spoon
And another girl to take my pain away

Take me down little Susie, take me down
I know you think you’re the Queen of the Underground

And you can send me dead flowers every morning
Send me dead flowers by the mail
Send me dead flowers to my wedding
And I won’t forget to put roses on your grave
Take me down little Susie, take me down
I know you think you’re the Queen of the Underground

And you can send me dead flowers every morning
Send me dead flowers by the US mail
Send me dead flowers to my wedding
And I won’t forget to put roses on your grave

detonador

Me salió un regüeldo de la mierda serie de ricos de la que vi ayer el primer capítulo y había escrito unos cuantos detalles idiotas sobre ella, pero me niego, lo he borrado. No merece ni que hable mal. Estoy leyendo a Pinchon, Vinyard, por regalo casual de navidad. Me está dejando loco.

Detalles, tantos detalles, historias, tantas historias. Durante diez, quince, veinte minutos estoy perdidísimo y de repente se hace la luz y alucino. Luego vuelve a perderme a posta, me da vueltas, me cuenta, hace que me encuentre en otra capa de la cebolla. Es forma de escribir es maravillosa. Y me ha hecho comprender de dónde viene Foster Wallace sin avisar, sin decir nada, sin referenciarse. Creo que de hecho Wallace negó conocerlo cada vez que le preguntaban. (Pinchon, al menos aquí, me está diciendo mucho más que Wallace en la broma y en la escoba).

No leo mucho últimamente, el libro tiene que tener mucha fuerza. El móvil, los nervios, la ansiedad de que todo esté siempre en la cuerda floja, la necesidad de aprovechar el tiempo con algo tangible compensando el que pierdo en el curro, completar la check list del tiempo libre para aprobar. Y el caso es que no pasa nada pero todo está a punto de pasar, nada va mal pero todo parece que va a empezar a estarlo. Y así pasan los meses y el cerebro se fríe. Y no puedo quejarme pero tendría que hacerlo, y estoy bien pero temo. El mundo y las cosas son un escenario tremendo.

Voy con el piloto automático porfaplis una paradita.