raro
Y quién me iba a decir que después del fin de semana espectacular pillaría una gripe infame que me mantendría en la cama toda la semana (yendo a currar sólo para dejar lo mínimo preparado y volverme). Pues nadie. Y si alguien lo dice, miente. No escucho a nadie, bien. Mejor así a entrar en disputas, jejejjee.
En el fondo del vaso había una respuesta para ti: el vaso estaba vacío. No encontraste tu alma especular al otro lado, sólo el vacío. He estado dos o tres días en la cama, febril, viendo muchas cosas. Mi cerebro anota en silencio y de tapadillo y mi semiinconsciencia febril discierne. Estaba perdido en medio de ninguna parte, no sé si se comprende, estaba dando vueltas de bar en bar viendo las caras venir e irse, y las caras eran simpáticas porque yo tocaba la guitarra y me conocían. Eran sinónimos de gente que ya había visto en otra parte, y así de simplificados estaban más tranquilos y suponían retos menores. He visto muchas cosas, sin necesidad de mezcal (no busco decir mezcal, pero se entiende) y mi mente alucinada por las altas temperaturas de la fiebre se construyó una habitación sellada con alfombras y sofás en la que podía encontrar a todo el mundo que he conocido alguna vez. Y he tenido charlas con todos ellos, algunas buenas, otras terribles.
(De repente cogía el coche para ir al curro y el prodigio se rompía, la realidad volvía a ser normalidad o al revés y todo estaba más o menos donde siempre había estado).
He tenido charlas con todos aquí en mi temperatura. Qué difícil vivencia, que diferente exposición de los temas. Que raro es todo.
(Y yo corro por las calles buscando un punto y final, una señal de ceda el paso o un lugar donde volver a empezar… y yo corro por las calles concentrándome en respirar, acumulando recuerdos y dudas en el bolsillo de lo que hay que tirar).
fin de semana indescriptible
Ya en la morralla del día, en la parte final, recabando información sobre el fin de semana en una cabeza exhausta, rota… El viernes al salir del curro me largué al harestudio a grabar para la cosa muta, porque queríamos tener algunos archivos para que los chicos y las chicas trabajasen desde sus casas, y una de las cosas que salieron abruptamente desde el pasado fue ésta (atención, gordo playing):
https://youtube.com/watch?v=s9jNZgY5BZM%26hl%3Des%26fs%3D1%26
(video no disponible)
(Mirad, mirad, mirad esos deditos regordetes de bebé aporreando las cuerdas, jajajaja, ¡qué exceso de lorzas!).
Después vino Sara, eso lo recuerdo, y después seguimos bebiendo y grabando, creo… con el alma a flor de piel, con momento abrazo hare incluido, hemos pasado por mucho y más ultimamente… y después nos dormimos, pero antes vino agustikin desde Teruel, y grabamos más y me dormí en el sofá del salón de hare que ya es por derecho propio casi parte de mi salón… y al levantarme me dijeron que nos íbamos a Toledo a por una guitarra…
Y llegamos a una fábrica de guitarras en la que todos nos postramos de rodillas en el suelo, sobrecargados (gracias, agustikin), y después de ver el proceso completo de fabricación, absolutamente y sin tapujos empalmados como bestias oliendo chicha, nos llevaron arriba, y nos encontramos con más de 200 metros cuadrados de moqueta, alfombras, sofás y guitarras… y ya no sabíamos muy bien dónde estábamos, cogíamos una y la afinábamos y la probábamos, como niños pequeños en un mundo de chocolate y golosinas… llenos de golosinas, una guitarra tras otra, cada una sonando mejor que la anterior, sofás en los que sentarnos, oh, joder, con nuestros putos penes rozando el techo infinito del cielo, una tras otra, guitarras, joder…
El gerente de la fábrica y su mujer nos acompañaron todo el día. Gente preciosa. Gente de la que ya no queda. Gente que es la sal de la tierra.
Y después de comprar a comer (agustikin mediante) y a ver el círculo creativo (que, por cierto, lo que yo haría con esa web si me la pusieran a tiro…) por inspiración del gerente (él y yo y la botella de orujo que nos dejaron en el restaurante tuvimos un idilio profundo y sincero, jeje); bar, sala de conciertos y tienda abajo, salas de grabación, de ensayo y de danza arriba… estuvimos tentados (por ofrecimiento del dueño del garito) de hacer de teloneros de «La linea de josh» (a los que ni siquiera vimos), que hacían de teloneros de «el mundo de wayne» (que, excepto un momento de improvisación en puro y precioso estilo blues al modo duelo entre el guitarra y el batería que nos dieron en la prueba de sonido, no tenían nada más que aportar, el canto del loco sin Dani Martín, lo cual al principio parece una ventaja pero en este caso no lo es en absoluto), pero las miradas de estos últimos nos hicieron irnos a un barecín a cenar y tocar hasta bien entrada la madrugada… los dedos rotos, afónicos, pero felices por el público y por habernos roto los dedos y habernos quedado afónicos y tener público…
Qué decir. Que gracias al público. Y que si no nos hubiéramos tenido que volver… habríamos aceptado esas cervezas. Claro que sí.
Si hay un cielo está en Illescas. Y si no, no lo hay.
En cuanto confirme nombres actualizo el post, que mi memoria no da pa más… Sales del curro un finde y grabas en el estudio de un colega. Eso solo ya es para alucinar. Al día siguiente ves una fábrica de guitarras, comes y bebes estupendamente y terminas el día tocando con público entregado…
No hay palabras para todo esto. Sólo quiero que se repita. Mañana. Ya. Ahora mismo.