# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (189) | libros (14) | me lo llevo puesto (7) | Renta básica (8) | series (4) | freakeando (71) | arduino (1) | autoreferencial (6) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (3) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (2) | raspberry pi (3) | vim (1) | zatchtronics (3) | hago (626) | canciones (92) | cover (18) | el extremo inútil de la escoba (2) | guitarlele (11) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (25) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (4) | rehab (4) | poemas (308) | Anclajes (15) | andando (2) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (1) | palitos (2) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (78) | anatemas (7) | vindicaciones (101) | perdiendo (1.458) |

ye

No anticipé
que tendría que olvidarte
entre días iguales y
trámites burocráticos.

Cuando todo se fue
a la mierda
ya sólo sobrevivir
prometía ser épico.

Vencer a la vida,
resistir a a muerte.
Vibrar con el paso del tiempo
–aplastando los días inquebrantable–.

Y sin embargo todo esto.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.