Antes de ayer, a última hora, viendo la tele con la guitarra encima, grabé en el móvil una estrofa de melodía y un estribillo que me sonaron mágicos.
Al día siguiente, ayer, una letra salió en el curro no del tirón pero casi, el equivalente a "del tirón" de estar en el curro interrumpido por el curro todo el rato.
Llegué a casa, un 6×8, raro, grabé la canción y me encantó. Me dió vidilla. Como estar en un ambiente en el que quieres estar con la gente que quieres estar, como una conversación interesante en la que te aportan y puedes aportar mucho y sabes que está cambiando ya tu presente y le va a dar una vuelta a tu futuro.
El brillo y el zumbido de cuando las cosas suceden. Qué bien sienta el frescor.