Seguimos con el diario de Gary que cada vez es más mío. Mañana terrible de curro. Esta tarde voy a ver a Manuel Macarro en el Búho Real, no me parece nada mal aficionarme a lo de los conciertos de cantautores. Un poco depre, bastante feliz al mismo tiempo por la perspectiva de la tarde, algo complejo y un poco insaturado. No mucho más, me temo. Pero bueno, aquí hay que dejar algo, y si hay que hacerlo se deja. Ayer fui a devolver la cámara digital, que me sobraba, y después a Decathlon a por unas camisetas de las cutres que siempre llevo encima. Compramos también un juego de badmington y estuvimos jugando en el césped un buen rato, demostrándonos lo torpes que somos. También compramos unas palas de pin-pon, pero no las probamos, ya teníamos suficiente conocimiento de nuestras habilidades por esa tarde. Fuimos al falafel, donde me metí un litro y medio de cerveza, medio kebbab y media pizza Sofía Loren. Volvimos a casa, dormimos, nos levantamos, nos duchamos, me fui al curro y punto pelota. Esta laxitud de después de los exámenes tiene que acabar, tan relajado no me encuentro a mí mismo en medio de todo esto. Cervecitas ricas para todos.
Año: 2003
pasito a pasito, enamorado
Con el fin de los exámenes la laxitud, el salir mucho y bien, recuperar pasito a pasito mi relación con Lore a base de cafés, cenas, terrazas y risas robadas con un esfuerzo casi brutal. Dormir, leer el corto de Jon para hacer la sinopsis, estoy relajado, me compré una cámara digital, hice trescientas fotos y la devolví. Y aquí ni dios contesta, me siento como en una serie que veía de crío que transcurría en un Marte colonizado, en el que el protagonista se quedaba sólo (entre los humanos) y los marcianos o su imaginación jugaban con él. Bueno, Lore me llama para tomar café, pasito a pasito… No puede ser de otro modo, estoy enamorado.
sobran notas
El problema de la gente es el gusto que le tienen a hablar. Estoy en el curro y en el departamento de al lado se están dedicando a poner a parir la segunda parte de matrix. Eso no es un problema en sí mismo, el problema son los argumentos. Aparte de la excesiva duración de las escenas de lucha (y en eso estoy en parte de acuerdo), la crítica se centra ¡en la excesiva duración de los diálogos! Claro, supongo que si no quieren ostias ni diálogos lo que quieren ver es a Neo y Triniti paseando por ahí o follando o tomando cervecitas en un bar (eso sí, sin hablar mucho). Claro, supongo que tener que concentrarse para seguir el hilo de una película es un punto en su contra, porque todo el mundo va al cine a divertirse, y divertirse es para ellos el libre ejercicio del encefalograma plano, y si va acompañado de algunas risas mejor que mejor. Supongo que en la cultura del video clip las cosas deben ser rápidas y livianas. Eso produce una falta de continuidad y persistencia que reduce todo a cuatro líneas básicas que constituyen un esquema tremendamente simplificado de cualquier cosa. Buah, ya sé lo que hay, no es cuestión de extrañarse ahora.