Borracho, mi primer archivo con audacity, es decir, grabando archivos de audio en linux.
Y tan ricamente.
Aunque improvisando, porque me importaba más grabar que lo que grababa.
Después de instalar si entro como usuario no me da los permisos, así que hago sudo audacity y no me da los permisos.
Cierro.
Vuelvo a hacer sudo audacity y ya me da los permisos.
Canción perdida durante años que encontré en noviembre de 2017 en una carpeta perdida de dropbox.
Dejé el silencio en tu voz, como las horas que nunca están y no se acaban de ir.
Deje la voz en tu boca, dejé mi corazón en tu latir.
Dejé las horas sentado en la voz que nunca di, dejé mi piel,
dejé las horas sentado en las horas que no te di, lo sabes bien.
Cada voz que fui cayendo sin saber,
cada voz que fui cogiendo sin querer.
Dejé las horas sentado, cada vez que pienso en ti me sabe mal,
dejé mi cola en tu carro, dejé mi corazón en tu cerviz.
Como siempre en verano me siento a reír,
como siempre en verano me siento a mentir.
Como siempre en verano me siento a reír,
como siempre en verano me siento a mentir.
Dejé mi piel en tu voz, dejé que soñaras en mi corazón.
Dejé mi piel en tu voz, dejé que sonaras en mi corazón.
Dejé mi piel en tu voz, dejé que sonaras en mi corazón.
Dejé mi piel en tu voz, dejé que sonaras en mi corazón.
Cada vez que me pierdo en no decir.
Cada vez que me pierdo en no reir.
Cada vez que me pierdo en no decir.
Cada vez que me pierdo en no reir.
Dentro del tiempo, dentro del mar,
dentro de las horas que nos quedan por estar.
Dentro del tiempo, dentro del mar,
dentro de las horas que aún nos quedan por estar.
Encadenado en un abrazo dejé mi corazón,
perdido en mil semanas sin hacer la digestión.
Hablaba a todas horas sin tener qué decir,
me perdía en tantas cosas que me duele reír.
Abandonado por mis nadas hice un bar para ti,
un mar de hielo y plata nacido en abril,
caracoles de colores espantaban el sol,
allí fue siempre de noche sólo para ti.
Y no me importa que perdiera todo lo que no fui,
dejé atrás tantas cosas que ahora vuelvo a reír,
y no me importa si en tus ojos veo un pedazo de mí,
allí estoy bien a gusto, todo para ti.
Encadenado en un abrazo tengo mi corazón,
me pega largas charlas en mi habitación.
Sentados junto al fuego, con un poco de ron,
quedamos tan amigos hasta que sale el sol.
No me importa si no existo ni me importa existir,
me importa ver tus ojos clavados en mí.
Y al mundo que le jodan, nunca se preocupó,
me lanzó en una maleta a mi habitación.
Y no me importa que perdiera todo lo que no fui,
dejé atrás tantas cosas que ahora vuelvo a reír,
y no me importa si en tus ojos veo un pedazo de mí,
allí estoy bien a gusto, todo para ti.