Todo lo que entra en mi cabeza lo hace para nada. Mi cabeza es un destornillador de vodka con naranja que ve pasar las cosas mientras las cosas pasan, pero que carece de trascendencia alguna. Todo lo que por aquí pasa se esfuma, se evapora, se elipsa, desaparece, burbujea, toca a su fin cuando la última nota suena o la última hoja pasa.
Por mucho que uno se ejercite en detestar a las maricarmen (american
man, en un spanish con mala leche) tengo que reconocer aunque me joda
que de vez en cuando hacen las cosas bien, aunque uno deteste las
barbas y los gordos en particular (cualquiera diría) y el country en
general. La perla a continuación pertenece a la banda sonora de oh
brother, película altamente recomendable al igual que cualquier otra
de los hermanos Cohen, desde «fargo» al gran self-made man que es «el
gran lebowski» pasando por la inefable y desestabilizadora «el hombre
que nunca estuvo allí».
Y cuando a uno le gusta la guitarra… pues joder, le gusta la guitarra.
I am a man of constant sorrow
I’ve seen trouble all my day.
I bid farewell to old Kentucky
The place where I was born and raised.
(The place where he was born and raised)
For six long years I’ve been in trouble
No pleasures here on earth I found
For in this world I’m bound to ramble
I have no friends to help me now.
[chorus] He has no friends to help him now
It’s fare thee well my old lover
I never expect to see you again
For I’m bound to ride that northern railroad
Perhaps I’ll die upon this train.
[chorus] Perhaps he’ll die upon this train.
You can bury me in some deep valley
For many years where I may lay
Then you may learn to love another
While I am sleeping in my grave.
[chorus] While he is sleeping in his grave.
Maybe your friends think I’m just a stranger
My face you’ll never see no more.
But there is one promise that is given
I’ll meet you on God’s golden shore.