# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (202) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (773) | canciones (163) | borradores (7) | cover (46) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (363) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.724) | atranques (1) |

5

Bueno, ahí vamos. Siempre me he sentido un gilipollas recitando (perdón, declamando), pero me gusta la idea de ponerlo aquí.

[audio:archivos/5.mp3]

5.

El café arde cuando
entras por la puerta y miras mi
pobre lengua abrasada
y con tus labios remedias
el fuego con fuego y la tristeza con
tristeza.

Tomas mi silencio y le respondes con
silencio mientras me cuentas
cómo fue el día en el
trabajo
y me preguntas cómo me siento
cuando me siento como ahora.

Te quiero por algo y te
abrazo y nos la suda
el mundo y nos vamos a la cama,
donde el calor vencerá al calor,
donde nos anudaremos hasta que venga,
impotente,
de nuevo la mañana.

5. De El pelo.
Libro segundo de El número de mi zapato me parece imbécil.

no sé dónde estás

Tras el bullicio del bar,
metido al fondo, casi sin respirar,
voy diluyendo tu voz,
mezclando tonos para perderte aquí.

No me importa aceptar
que todo acaba, que esto no deja de girar,
que no debo caer,
que no debo caer,

y entre tanto pienso…

que no sé cómo hacer
que todo vuelva a rodar,
cómo jode esta levedad,
cómo jode dormir sin tu voz… ni puta idea de

cómo coño hacer
que todo vuelva a rodar,
cómo jode esta levedad,
cómo jode dormir sin ti… no sé dónde estás.

Siempre, al salir del bar,
metido en mí, casi sin respirar,
intento no pensar,
sacando el aire para perderte aquí.

Siempre en zig-zag
recuerdo a gritos que esto no deja de girar
que no debo soñar,
que no debo caer,

y entre tanto pienso…

que no sé cómo hacer
que todo vuelva a rodar,
cómo jode esta levedad,
cómo jode dormir sin tu voz… ni puta idea de

cómo coño hacer
que todo vuelva a rodar,
cómo jode esta levedad,
cómo jode dormir sin ti… no sé dónde estás.

ceda el paso.

Recién hechita, pero no voy a poner los acordes porque no tengo ni idea de cuáles son. Sé que he metido un fa#m, re7º, do#7ºm, fa#m. Después de eso ya buscaré qué acordes son los que hago.


|descargar archivo|

Ceda el paso.

Me destrozas con el fuego entrecruzado de tu mirada,
y yo sólo quiero llegar a olvidarte,
a entender que ya no fácil conquistarte.

Y comprendo que ya no tiene sentido tanta sangre,
que prefieres aniquilarte que abrazarme,
que prefieres el puro dolor a volver amarme, lo sé…

Y yo corro por las calles
buscando un punto final
una señal de ceda el paso
o un café donde volver a empezar.

Y yo corro por las calles
concentrándome en respirar,
acumulando recuerdos y dudas
en el bolsillo de lo que hay que tirar.

Te deslizas entre el fuego de mis sábanas como pez en el agua,
entre el sonar de mis cajones como una gata,
en la tela que tú tejiste como una araña…

Retozamos en las ruinas de nuestra Grecia de coto privado,
en el ritmo esferoidal de no ir a ningún lado,
en el llanto silente y roto que ha cuajado, al despertar…

Y yo corro por las calles
buscando un punto final
una señal de ceda el paso
o un café donde volver a empezar .

Y yo corro por las calles
concentrándome en respirar,
acumulando recuerdos y dudas
en el bolsillo de lo que hay que tirar.