Habíamos descubierto la forma allí mismo, entre nuestras inseguridades. En vez de ocultarlas íbamos a hacer de ellas nuestros nombres, nuestros rasgos, los timbres de nuestras puertas. Un montón de gente simulando ser perfecta no es más que un montón de gente con la paranoia constante de ser descubierta, y eso nos había llevado tan cerca de la aniquilación que, en comparación, haber admitido ser vulnerables nos confortaba como el canto lisérgico de una sirena. Ya estaba todo terminado: admitido. El hecho de hacerlo y reconocerlo aligeró el peso que nos había mantenido encorvados y medio locos desde que nacimos. Nadie querría volver de eso. Pero lo hicimos.
Categoría: poemas
alucinación diaria
el día
que somos
que no somos
que se queda
que se va marchando
que abre la puerta
y la cierra
que promete
y defrauda
que no deja jamás de decir la verdad
al mismo tiempo que miente
y habla
mientras calla
calla y no deja de
y silencia y narra
y abre la puerta
y la cierra
y está desnudo
mientras se cubre
y sigue ensombreciendo con su luz
el brillo de la oscuridad
e iluminando la sombra
lo que escribe
es lo que borra
y lo que difumina
es lo que perfila
y no deja de
todo el tiempo que miente
y es sincero
y se acerca
y se aleja
y se termina
y empieza de nuevo
alucinación lúcida
Me complico la vida
guardando restos
abriendo las cosas
guardando y abriendo
abriendo y guardando
y lo que quiero al final es lo que quiero al final
que es que todo siga
divinamente siga
que todo siga sucediendo
sin complicarme la vida
ni guardando ni abriendo
pero guardas y abres
y abres y guardas
y lo que siempre ha sido siempre se mezcla
lo hace con lo que nunca lo ha sido
y te preguntas, una vez tras otra
si puedes salir de tu cabeza un rato
encontrar que puedes estar fuera de tu cabeza
hacerlo sólo un segundo sin el sabor a plástico
que puedes vivir así
que puedes olvidar recordando
vivir añorando
añorar viviendo
algo así
y te complicas la vida porque eres lo que fuiste y serás
pero no hay un orden
no hay un modo en el que todo se exprese secuencialmente
simplemente eres y serás
y serás y eres
y está todo así
dolorosamente mezclado
glorioso o algo,
pero no me siento capaz de tanto
o
si lo somos o lo he sido
no soy capaz de recordarlo ni inventarlo
echo de menos tanto lo que no he sido
como lo que no he podido evitar entretanto
y ahí sigo
guardando y abriendo
abriendo y guardando
preguntándome insistentemente
por qué no cierro
por qué no tiro
por qué no encuentro el modo de destruirlo
de hacerlo sin vaciarme a mí mismo
hacerlo sin desquiciar el algoritmo