# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (203) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (780) | canciones (167) | borradores (7) | cover (46) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | koala (3) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (366) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.726) | atranques (1) |

sólo complicado

¿Y al final qué?

Pues más o menos nada.

El golf murió, a estas alturas debe estar convertido en chatarra en alguna parte. En algún sitio. Puedo decir muchas cosas sobre ello, pero ninguna exacta. Le han machacado, bien por ellos. Bien por ellos que no tenían ni puta idea de lo que estaban machacando.

En algún tiempo, espero que corto, me darán otro nuevo. Es una mierda de coche, pero anda. Como el otro. Pero con el otro viví cosas. Con este las viviré. Ya está, punto pelota. Todo dicho.

Las cosas
qué cosas.

Las cosas.
Todo bien por aquí.

Ningún problema, coño.
Te estoy diciendo que ningún problema.

Hoy he hecho una limpieza a fondo del dormitorio. En Ajalvir no hay mucho más que hacer si no tienes un coche con el que largarte a otra parte.

Todo es empezar despacio.

Limpiar me deprime, me deprime profundamente. Y, si me fuerzas, te diré que es algo incluso existencial. Porque sí. Y no te lo diré porque sí. Te lo diré de corazón. Mi Lenny ya no está. Qué cosas, la primera vez en ocho años que no tengo unas llaves de coche colgando de la puerta. Qué cosas guenas, ricas, existenciales, de buen vivir. Voy a por una cerveza y a ver si reviento, que es lo que da de sí lo que da de sí.

¿Por dónde iba?, por ninguna parte, seguramente. Limpiar te hace consciente de que el mundo se divide en dos tipos de gente. Yah. Eso lo he oído antes. Espera. Espera. No son coños o pollas, no señor. No son ricos o pobres, listos o tontos, occidentales o todos los demás, unos o ceros. No. No señor. Limpiar divide la humanidad en la gente que cree que la propia humanidad puede hacer cosas y gente que cree simplemente que la humanidad enmascara cosas. Oh yeah. Sí señor. Limpiar como si cambiara uno el mundo. Como si el ser humano pudiera hacer algo más allá que enmascarar las cosas. Limpiar el polvo para que el polvo esté ahí mañana. El esfuerzo: la disciplina: la voluntad.

Limpiar me deprime, me deprime profundamente. Es más sencillo escribir cuando sabes que no te está leyendo nadie. Todo bien por aquí, he dicho.

Toda esta mierda volverá mañana, ¿qué coño estoy haciendo?

Nada.

Entiendo que nada.

Todo es empezar despacio.

Todo es seguir despacio.

Todo es mantener las cosas despacio.

Mi cuarto brilla. Pero es mentira. En un tiempo corto volverá a ser mierda, mierda que existe, mierda que vive. Mierda que es. Yo sólo enmascaro.

Qué duro es, a veces, mantenerse en pie sobre tus propios pies. El resto del tiempo es sólo complicado.

trance colectivo

coliflores

Las hojitas

El dinero. Puro trance colectivo.

El trabajo, puro trance colectivo.

Nike, pues eso, puro trance. A ver cómo unas zapatillas pueden llevarte a lo más alto si tú no vas a ninguna parte.

Tengo tierra bajo las uñas, de mis coliflores.

Lo demás es puro trance.

VALOR AÑADIDO, lo llaman.

Valor añadido. El valor añadido es trance, hipnótico, de marcas bailándote.

Mi madre me regaló unos vasos, planos, perfectos para su uso, sin marca.

No tienen valor añadido, los pobrecicos, son sólo vasos. Creo que no me van a transportar a ninguna realidad alternativa en la que yo vuelo, ni van a hacer que mis vecinos suspiren.

Estamos bailando a su son, ¿no lo veis? Lo veis. Estoy seguro.

Nos dicen que hay cosas importantes, pero no pueden mostrarlo porque todo es valor añadido.

Y bailamos.

La cola-cola, la chispa de la vida, una mierda llena de azúcar. Pero es algo.

Está en los cumpleaños, en todas partes, puro trance.

Nos hace sentir bien, hipnotizados.

Nos engañan, y nos dejamos.

Permitimos que nos digan qué es lo que importa.

Objetos sencillos, de valor completo: bebo agua en ellos.

Las marcas privadas invaden lo público y lo vician todo en sus ganas de ser cuando no son. Lo que es es, lo que no pretende serlo.