# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (203) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (780) | canciones (167) | borradores (7) | cover (46) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | koala (3) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (366) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.726) | atranques (1) |

paseo

¿Y por qué no jekyll? No me hace mucha gracia con la compra de github por mocochoft, pero… el plugin funciona fenomenal.

Ese es el tipo de oraciones desencajadas que me dejan frío en cualquier parte. Pero no la voy a quitar. Quizá jekyll sea un paso más: markdown, git, atom, picocms. Puede ser.

Ayer estaba caminando entre los olivos, atento. Sin escuchar la radio, ni un podcast, el sol me picaba en la nuca. ¿Leí que algunas rapaces intentaban cazar cabezas con coleta de caminantes pensando que eran ardillas?, sí, lo leí en alguna parte. Miraba hacia arriba de cuando en cuando y caminaba. Hace un año estaba empezando a hacerlo y diez minutos me parecían una proeza. Un milagro. Se me irritaban las piernas entre sí, eso era jodido, ponía las cosas bastante difíciles. Me dolieron sucesivamente las rodillas, las espinillas, los huesos, la cadera. Este fin de semana hice 30 kilómetros. Y diez de ellos con unas sandalias mortales que me crucificaron los pies.

El problema, al principio, es que lo haces porque te han dicho que tienes que hacerlo. Caminas. Te sientes torpe, gordo, cansado, no lo disfrutas. Es como si llegaras tarde. Como si ya no fuera tiempo para esto. Cada paso es un recordatorio de lo en baja forma que estás, y un miedo que te taladra el cerebro («¿es esto reversible o estoy atontao?»). Si te quedas ahí estás jodido. Lo importante es llegar a entenderlo, a disfrutarlo como una actividad en sí misma y no como un medio para otras cosas, que te guste ir por ahí caminando y mirando cosas. Quedarte ahí. Emocionarte la primera vez que andas 20 kilometrós del tirón y sentirte vivo. Después empiezas a tener más energía, te empieza a ser más fácil hacer lo que sea que hagas. Respiras mejor. Te entran ganas de correr. Supongo que todo va alguna parte.

Lo importante es eso, hacerlo por que sí. Porque te apetece. Porque tienes cosas mejores que hacer, pero ahora quieres eso. Entonces todo se va disolviendo. Los miedos, la baja forma, los kilos (espero), el sentirte viejo, el que ya es tarde, el que ya no, que ya no pillas a Carlangas (ya lo contaré, si no lo he hecho ya). Y se te abre un buen montón de opciones interesantes.

El sábado iba en un camino lleno de piedras pensando en las burbujas en las que nos metemos y desde las que nos relacionamos, y vi a lo lejos un motorista meterse en una charca profunda y quedarse atascado. Me acerqué. El tipo parecía más divertido que frustrado.

–Qué putada. ¿Te echo una mano?
–Tú verás, te vas a poner perdido. Espera, que ya la saco. ¿Sabes sí se puede ir a Paracuellos desde aquí?
–Sí, tienes que seguir recto y…

qué

La gente vive en sus propios mundos. Es imposible discutir, porque no ven lo mismo que tú. No es de día, es de noche. No es egoísmo, es lógica. No es tarde, es demasiado pronto. Y tú vives en el tuyo. Cualquier acuerdo que no empieza siéndolo es un esfuerzo sobrehumano. Nadie se convence de nada que no quiera, como mucho es tolerante con una visión del mundo simpática.

Ya me dirás qué.

cambiando

Ya sé, ya sé que todo ha ido yendo jodido en el museo últimamente. Podéis ver que ya no aquí, aún así hay un uso brutal de la ram que no puedo terminar de evitar.

Estoy intentando moverlo todo aquí, pero por más sitios que he visitado hay que hacerlo a mano, post a post. Son más de dos mil. Chungo liberarse de wordpress, chungo y sin conservar los comentarios. No sé, eliminé un par de proyectos. Irá mejor a partir de ahora. Creo que no quiero adentrarme. Creo que no quiero darle duro a esos post con cientos de fotos. Menudo curro. Y total para qué.

Tengo dos opciones para librarme de amazon. Una es llevar wordpress a la raspi, otra es no llevar wordpress y cambiarlo por picocms, pero en realidad me da igual. Me gustaría ser capaz de dejarlo correr. Podría meterlo en otro hosting. Pero no sería igual sin el control que me he acostumbrado a tener.

He portado parte de 2003. Pensé que me haría daño, pero no ha sido para tanto. Al fin y al cabo, eso lo viví. Eso es parte de lo que soy. Madre mía. Qué cosas. Lo peor, lo más dañino, es que sigo igual, o la mierda en la que pueda traducirse eso. De una persona que ya no existe. Desde una persona que ya no soy.

Y, por otro lado, no.

Después de terminar de mudarme a linux por fin, me di cuenta de que había perdido los archivos originales de palabra de bob. Ley de vida. Jodida ley de vida. Pero me hizo pensar en la fragilidad y en lo que conservo.

En hasta dónde existe lo que existe.