Y al final del día, me hizo llorar una niña saliendo del portal diciendo «mama, quero paque, quero paque…»
Cosas que suceden.
Aunque me guste mi vida, quién estuviera donde esta ella, pero sin saber nada. No volver hoy, sino volver sin haber vivido.
El tipo que odié en matrix por escoger el trozo de carne, pensando en lo mismo, quizá era un sabio anacoreta…
o un imbécil.
Mientras siga sin saber la diferencia podré confiar en las cosas.
Después (si llega), vete tú a saber.
