# perdiendo.org/museodemetralla

entraron en mi cabeza (202) | libros (21) | me lo llevo puesto (7) | pelis (2) | Renta básica (9) | series (6) | escasez (2) | frikeando (94) | arduino (1) | autoreferencial (11) | bici (1) | esperanto (4) | eve online (3) | git (2) | GNU/linux (4) | markdown (7) | nexus7 (2) | python (7) | raspberry pi (3) | vim (1) | wordpress (1) | zatchtronics (3) | hago (773) | canciones (163) | borradores (7) | cover (46) | el extremo inútil de la escoba (2) | elec (1) | GRACO (2) | guitarlele (11) | ruiditos (11) | Solenoide (1) | fotos (37) | nanowrimo (3) | novela (26) | criaturas del pantano (5) | el año que no follamos (12) | huim (5) | rehab (4) | poemas (363) | Anclajes (15) | andando (3) | B.A.R (7) | Canción de cuna para un borracho (38) | Cercos vacíos (37) | Cien puentes en la cabeza (7) | Conejo azul (6) | Contenido del juego (5) | De tiendas (3) | del pantano (3) | Destrozos (2) | Epilogo (4) | Fuegos de artificio (5) | Imposible rescate (15) | Jugando a rojo (7) | Libro del desencuentro (2) | Lo que sé de Marte (11) | Los cuentos (21) | Montaje del juego (5) | Orden de salida (4) | palitos (31) | Piernas abiertas (7) | Poemas medianos (12) | Privado de sueño (7) | rasguemas (5) | Tanto para nada (17) | Todo a 100 (2) | Uno (4) | relatos (97) | anatemas (9) | orbital (2) | prompts (8) | vindicaciones (103) | perdiendo (1.723) | atranques (1) |

acerca de poder permitirme cosas

Hoy he tocado la guitarra, por primera vez en mucho tiempo, y ha desencadenado un montón de cosas.

Como las ganas de escribir aquí, no sé. Como un montón de cosas. Como un acceso a un mundo que tenía olvidado hace tiempo.

Estaba tocando eso, y he sentido cosas.

¿Para bien? No lo sé. Sentir no está demasiado bien en estos tiempos, sentir es un lujo.

Que no se si me puedo permitir.

de fondo

No era tan complicado
no decir nada:

No tenía misterio.
Ni casi fuerza, ni
la brutalidad casera
del buenos días
anodino,
el «te quiero» resorte,
pregrabado en pequeñas muescas
en los dientes
desde los que
la lengua
arranca
el trino.

¿Dime? Por la tarde. Después. Paso yo a por los huevos, te recojo desde allí y ya vemos. A ver si recuerdo sacudir la alfombrilla, que sigue llena de tierra. ¿Enchufar el ambientador no estaría de más, no?, no creo que vaya a perfumar desde dentro de la caja. Creo que lo dejé en la mesa, debajo del cenicero, para que no se volara. Hace tiempo que no le veo. ¿Llego la carta del ayuntamiento? Seguramente el viernes, pero tengo que llamarle primero, que no nos pase lo de siempre. Nah, ya le dije que no era posible, que si le cambio el día al final me va a tocar a mí librar un martes o un miércoles, ¿y para qué quiero yo eso? Te lo diré el jueves. Un beso. Cierra tú que mi llave va fatal, no le des la última vuelta que un día me quedo fuera.

Era tan sencillo
no decir nada
que había que hablar todo el tiempo
para no perder el equilibrio.