
Tras el bullicio del bar,
metido al fondo, casi sin respirar,
voy diluyendo tu voz,
mezclando tonos para perderte aquí.
No me importa aceptar
que todo acaba, que esto no deja de girar,
que no debo caer,
que no debo caer,
y entre tanto pienso…
que no sé cómo hacer
que todo vuelva a rodar,
cómo jode esta levedad,
cómo jode dormir sin tu voz… ni puta idea de
cómo coño hacer
que todo vuelva a rodar,
cómo jode esta levedad,
cómo jode dormir sin ti… no sé dónde estás.
Siempre, al salir del bar,
metido en mí, casi sin respirar,
intento no pensar,
sacando el aire para perderte aquí.
Siempre en zig-zag
recuerdo a gritos que esto no deja de girar
que no debo soñar,
que no debo caer,
y entre tanto pienso…
que no sé cómo hacer
que todo vuelva a rodar,
cómo jode esta levedad,
cómo jode dormir sin tu voz… ni puta idea de
cómo coño hacer
que todo vuelva a rodar,
cómo jode esta levedad,
cómo jode dormir sin ti… no sé dónde estás.
