
Después el trabajo. No incomoda, no duele.
Qué bien pensado, puedes distraer la cabeza sin meterla en ninguna parte.
| uno | canciones | poemas | relatos | fotos | vindicaciones |perdiendo | temporada XXIII

Después el trabajo. No incomoda, no duele.
Qué bien pensado, puedes distraer la cabeza sin meterla en ninguna parte.
la cosa es no venirse abajo, comprar comida, limpiar algo, montar en bici por la dehesa, ver a una buena pareja de colegas
después, cuando todo se cierra, es conveniente pirarse de garitos y abrirlo de nuevo