(yo no toco la guitarra, yo la golpeo, voy de kombate cuando toco).
antes de nada, y por derecho de pernada, perdón, de palabra, rúbrica de piel contra piel (los mismos acordes, distinta letra, distinta música de la voz).
La luna simplona se hace la tonta
mientras le cuelgo bolas de papel
(quería encontrar el motivo perfecto
para verte una última vez,
y así, con mi luna de noches de saldo,
me encuentro en tu calle y en tu portal,
pretendiendo acertar con mis versos romos
en tus lágrimas de cristal).
Podías haber rescindido el contrato con besos en lugar de hiel,
podías haber reducido en diez años el suplicio que vino después.
Podías haber dibujado en mi cama tus líneas maestras con piel,
sería más fácil tolerar la almohada y estas noches sin tu espalda.
Y aquí estoy, en tu calle (peleando a la contra),
cantándote a deshoras,
hazme un hueco en tu risa, en tus horas solas,
en los momentos en que pierdes la fé.
Porque yo aquí, con mi luna de noches de saldo,
intento volverte a ver,
tirando bolas de papel
contra tus lágrimas de cristal.
Podías haber rescindido el contrato con besos en lugar de hiel,
podías haber reducido en diez años el suplicio que vino después.
Podías haber dibujado en mi cama tus líneas maestras con piel,
sería más fácil tolerar la almohada y estas noches sin tu espalda.
una vez más embebido en la cerveza, sanguinolento por diversos motivos no escribibles, me doy cuenta de que definitivamente jamás ficharé por una fábrica de estrellas. Esta es la letra original, cualquier desviación no es derrotero mío escribiendo.
Te vi sentada en la terraza con tu mirada tediosa de niña cegata,
entonces ya contabas con 16 asquerosas primaveras en el añil entre ojera y ojera,
y te pedí un beso tierno de cristal,
un recuerdo pequeño al que poder educar
en la cola del paro, pidiendo perdón por no saber ser el mejor
en las noches de invierno, falto de carbón, mientras busco petróleo en los fuegos áureos de mi pantalón.
Y a duras penas recuerdo un sinsabor, que no, que no, que no…
Que no tengo ganas de hablar, hazme un huequito en tu colección.
Yo pongo el condón, las dudas y el corázón, tú pon lo mejor de ti: la sal.
Oye, ¿pero hay luz?, hazme un café calentito,
pero oye, ¿pero hay agua corriente?, vamos a darnos un bañito,
pero ay, ¿pero hay dvd?, ponme Blade Runner y haz de mi una almohada,
pero ay, ¿pero hay sol?, ponme una maceta que crezco mejor.
Si me das luz te daré olor, si me das vida te daré color,
si me hablas de daré alas, si me das tierra te daré amor…
Pero del bueno, del que no se acaba, del que no se habla, del que no hiere,
del que no tiene espadas, ni colmillos, ni garras,
del que no se habla,
del que no quiere,
del no quiere más que amor,
del que no quiere más que amor.
Cuando te vi sentada en la terraza a mí me bastaba, pienso ahora, con que no fueras guapa,
con no escribirte versos en el aire, castillos de arena, nubes en el cielo, luciérnagas rotas.
Y te pedí un beso tierno de cristal,
tan fragil, tan limpio, tan sencillo de contar,
para saberme en la historia metido en el mar haciendo largos contra mi levedad,
meterme en la historia por el qué más da, no tengo expectativas en las horas continuas del dios pantalón.
Y a duras penas recuerdo un sinsabor, que no, que no, que no…
No tengo ganas de estar, hazme un huequito en tu vida rota.
Yo pongo el condón, el beso y la rosa,
tú pon lo mejor de ti: la sal.
Ay, ¿pero hay luz?, hazme un café calentito,
pero ay, ¿pero hay agua corriente? vamos a darnos un bañito,
pero ay, tienes dvd, ponme Blade Runner y haz de mi una almohada,
pero hay sol, ponme una maceta que crezco mejor.
Si me das luz te daré olor, si me das vida daré color,
si me hablas de daré alas, si me das tierra te daré amor…
Pero del bueno, del que no sabe herir,
del que no se acaba, del que no se habla,
del que no tiene ni espadas ni colmillos ni garras,
el que no quiere hacer oídos sordos contra,
del que no tiene heridas,
del que no se siente perdido,
del que siempre sabe donde va,
del que no congela el hielo y lo hace carbón,
del que no quiere huir de sí mismo,
del que no tiene amor más que su amor,
del que no tiene alcohol más que el alcohol,
del que no tiene voz más que su voz,
del que no sabe huir,
del que no sabe herir,
del que no tiene luz,
del que no quiere andar,
del que no quiere acabar,
del que no quiere estar,
Del que no entiende más que de amor,
del que no entiende más que de amor,
del que no entiende más que de amor,
del que no entiende más que de amor.
Recordando a todos que las canciones que subo aquí están recién compuestas y que, por tanto, no tienen rodaje ninguno (sonarán mejor con el tiempo, pero supongo que no las subiré después, por pereza), ahí va:
palabras nuevas, mentiras rotas
(con un golpe de vista recorro el mundo)
palabras nuevas, viejos silencios
(cae la lluvia en el agujero donde escondo mi paz)
a dos kilómetros a mi alrededor se encuentra todo lo que es
nada fue si ya no está (es lo que digo para no estar tan mal)
rozo con los dedos el jazmín en el que una vez te pusiste a mear,
casi lo llevo hasta mis labios (parece tan fácil de besar…)
Y escribo esta canción para que te acuerdes de mí, para que te centres,
para que no puedas dormir.
Me escondo a medias, a medias huyo
(pienso que no hay cerveza bastante para amansarme)
me escondo a medias, a medias te huyo
(te entiendo a medias, a medias te intuyo…)
a dos kilómetros a mi alrededor se encuentra todo lo que es
nada fue si ya no está (es lo que digo para no estar tan mal)
rozo con los dedos el jazmín en el que una vez te pusiste a mear,
casi lo llevo hasta mis labios (parece tan fácil de besar…)
Y escribo esta canción para que te acuerdes de mí, para que te centres,
para que no puedas dormir.
Y escribo esta canción como un rito budú que te impida dormir.
Y escribo esta canción porque soy un melón y no dejo de pensar en ti.
Y escribo esta canción para que te acuerdes de mí, para que te centres,
para que no puedas dormir.