Los buenos, los «fieles», los perfectos, los que se
sienten en regla, que tienen la necesidad de todas las
aprobaciones, a esos es mejor esquivarlos.
No pertenecemos a esa categoria. No tenemos los papeles
en regla. Poco tranquilizadores.
Adonde vamos? No se lo diremos. Y no lo entenderían.
Pero nosotros estamos de acuerdo.
Vamos a alcanzar los sueños.
Vamos a que nos legitimen las locuras.
Nuestra raza es extraña. Condenados por las palabras.
Ellos, los sabios, ponen las palabras exactas al final.
Para cercar sus patios y estar seguros.
Varias puntualizaciones.
No diremos donde vamos, porque no tenemos ni puta idea. Tenemos cierta idea del modo, de nada más.
Nadie va a legitimar nada, y no nos hace falta que lo hagan.
Y las dos últimas frases son de una fuerza y verdad aplastantes.