Mis pasos en esta calle,
resuenan en otra calle,
donde oigo mis pasos pasar en esta calle,
donde sólo es real la niebla.
Octavio Paz.
| uno | canciones | poemas | relatos | fotos | vindicaciones |perdiendo | temporada XXIII
Mis pasos en esta calle,
resuenan en otra calle,
donde oigo mis pasos pasar en esta calle,
donde sólo es real la niebla.
Octavio Paz.
Si alguna vez sufres -y lo harás-
por alguien que te amó y que te abandona,
no le guardes rencor ni le perdones:
deforma su memoria el rencoroso
y en amor el perdon es sólo una palabra
que no se aviene nunca a un sentimiento.
Soporta tu dolor en soledad,
porque el merecimiento aun de la adversidad mayor
está justificado si fuiste
desleal a tu conciencia, no apostando
sólo por el amor que te entregaba
su esplendor inocente, sus intocados mundos.
Así que cuando sufras -y lo harás-
por alguien que te amó, procura siempre
acusarte a ti mismo de su olvido
porque fuiste cobarde o quizá fuiste ingrato.
Y aprende que la vida tiene un precio
que no puedes pagar constantemente.
Y aprende dignidad en tu derrota,
agradeciendo a quien te quiso
el regalo fugaz de su hermosura.
Felipe Benítez Reyes.
Los vanos mundos, 1985.
Cuando te quedas solo, eres espejo
de lo que fuiste:
una mañana
contemplada desde el balcón
entornado; unos pasos
armoniosos que no has seguido
para no derramar tu gozo;
unas cuantas palabras
que te cambiaron más que el tiempo;
una mirada que se ahogó
como luz en tus venas;
un viaje que nunca querías
terminar; tu alma ausente
de lo que te esperaba
al quedarte tan solo.
Ángel Crespo.
Donde no corre el aire. 1974-1979.