{"id":8928,"date":"2019-03-03T19:54:30","date_gmt":"2019-03-03T17:54:30","guid":{"rendered":"?p=8928"},"modified":"2019-03-03T19:54:30","modified_gmt":"2019-03-03T17:54:30","slug":"invitado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=8928","title":{"rendered":"invitado"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<img decoding=\"async\" src=\"wp-content\/uploads\/2019\/03\/DSC_1083-e1551638099905.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<h3>1.<\/h3>\n<p>Hab\u00eda vencido todas las dificultades del principio. Se hab\u00eda levantado, hab\u00eda puesto en marcha una lavadora, se hab\u00eda duchado y lavado los dientes, hab\u00eda salido al jard\u00edn a regar y hab\u00eda vuelto dentro justo a tiempo para preparar el desayuno para los dem\u00e1s. Marta le mir\u00f3 con recriminaci\u00f3n justo antes de engullir un par de tostadas con mermelada y subir a la buhardilla.<\/p>\n<p>Intentaba reconciliar una resaca salvaje con las toneladas de sue\u00f1o que le aplastaban contra el suelo, haciendo que cada paso fuera una tortura, que cada vez que mov\u00eda un m\u00fasculo todo confabulase para mandarle la orden de que volviera a la cama. Pero no pod\u00eda hacerlo. Tendr\u00eda que aguantar el d\u00eda entero. Quiz\u00e1 despu\u00e9s de comer&#8230; quiz\u00e1 podr\u00eda aparentar estar interesado por una pel\u00edcula y dormirse en la primera tanda de anuncios. Quedar\u00eda cre\u00edble si los cr\u00edos le permit\u00edan hacerlo.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 el port\u00f3n con el mando y arranc\u00f3 el coche. Se esforz\u00f3 por no rallarlo, el garaje siempre hab\u00eda sido demasiado estrecho. No le gust\u00f3, pero en todas las dem\u00e1s casas que visitaron cuando estaban decidiendo cu\u00e1l comprar eran m\u00e1s o menos iguales. Este, al menos, ten\u00eda algo m\u00e1s de espacio dentro. Pudo montar algunas estanter\u00edas con herramientas, que pronto fueron desplazadas a una caja entre otras cajas. Las estanter\u00edas todav\u00eda aguantaban. El peque\u00f1o utilitario de Marta estaba aparcado fuera, pero pens\u00f3 que prefer\u00eda no tener que pedirle las llaves. No hoy.<\/p>\n<p>Se encontr\u00f3 con muy poco tr\u00e1fico. No hab\u00eda nadie m\u00e1s en pie que alguien de cuando en cuando caminando o corriendo. Un par de tipos montando en bicis con ropa de colores chillones. Pens\u00f3 que \u00e9l mismo tendr\u00eda que salir a hacer deporte de cuando en cuando. Ahora era un buen momento con la llegada del clima fresco de la primavera. El tiempo pasaba para todo el mundo y cada vez se sent\u00eda m\u00e1s torp\u00f3n, m\u00e1s fuera de forma.<\/p>\n<p>En el aparcamiento del centro comercial tampoco hab\u00eda demasiado movimiento. Un par de coches salpicados aqu\u00ed y all\u00e1. Se registr\u00f3 los bolsillos, casi rezando por no haberse olvidado la cartera, y cuando la encontr\u00f3 en el \u00faltimo que le quedaba suspir\u00f3 de alivio. Si hubiera regresado con las manos vac\u00edas habr\u00eda sumado un punto m\u00e1s a la partida. No pod\u00eda permit\u00edrselo. Lo m\u00e1s que pod\u00eda conseguir eran unas tablas indoloras, y ni eso parec\u00eda demasiado al alcance. Mucho menos pensar en ganar. Sali\u00f3 del coche y el sol le pic\u00f3 en la cara y los brazos desnudos. Se estaba bien ah\u00ed abajo. No mucho tiempo o empezar\u00eda a sentirse mareado, pero de momento se apoy\u00f3 en la chapa, cerro los ojos y mir\u00f3 hacia arriba, percibiendo el color rojizo a trav\u00e9s de los p\u00e1rpados. El sol estaba ah\u00ed arriba. Antes de que todo se complicase ech\u00f3 a andar hacia la puerta autom\u00e1tica. La panader\u00eda, con sus estantes de madera y sus luces c\u00e1lidas, con el olor a horno y pan reci\u00e9n hecho, le noque\u00f3. Se sent\u00f3 en una silla, apoyando las manos en la mesa. Cuando vinieron a atenderle pidi\u00f3 un caf\u00e9 y un cruas\u00e1n. Hizo recuento de da\u00f1os, se recuper\u00f3 lentamente del s\u00fabito mareo, cogi\u00f3 un trozo del bollo, lo moj\u00f3 en el caf\u00e9 y se oblig\u00f3 a masticarlo. No estaba yendo mal del todo, as\u00ed que sigui\u00f3 con el proceso. Empez\u00f3 a contar, por costumbre. Uno, dos, tres, cuatro, lentamente. Cuando llego a cinco se sinti\u00f3 lo suficientemente fuerte como para levantarse, acercarse a la barra, sonre\u00edr y pedir un par de baguettes. Se las sirvieron en una bolsa de papel blanco con una espiga de trigo en el centro. No reconoci\u00f3 el resto del logotipo. Regres\u00f3 al coche, las meti\u00f3 en el asiento trasero y se dirigi\u00f3 al supermercado para comprar los refrescos, esperando mantenerse entero a\u00fan un rato.<\/p>\n<p>La cajera le pregunt\u00f3 si se encontraba bien. Respondi\u00f3 atropelladamente que no hab\u00eda dormido mucho, que eso era todo. La cajera, que parec\u00eda preocupada, le dijo que pod\u00eda llamar a alguien. \u00c9l le dio las gracias, le respondi\u00f3 que no ser\u00eda necesario, fue tambale\u00e1ndose hacia la salida, esper\u00f3 a que las puertas se abrieran, recogi\u00f3 sus fuerzas en un canasto mental y las fue dosificando, un poco para los pasos, otro poco para que el cerebro no le estampara contra alguna pared, otro poco para sonre\u00edr y saludar al guarda de seguridad, otro para seguir las l\u00edneas blancas del aparcamiento y dirigirse a donde pensaba que estaba su coche. Quiz\u00e1 se equivocaba, pero para resolver eso no le quedaba m\u00e1s energ\u00eda. Si hubiera podido habr\u00eda gritado cuando efectivamente se encontr\u00f3 frente al cap\u00f3 del todocamino. Puls\u00f3 el bot\u00f3n del mando en su bolsillo y el coche le salud\u00f3 encendiendo los intermitentes. \u00c9l tambi\u00e9n se alegraba de verlo. Se alegraba un mont\u00f3n, de hecho.<\/p>\n<p>Con lo \u00faltimo que ten\u00eda dej\u00f3 la bolsa en el asiento del copiloto, rode\u00f3 hasta su puerta y se desplom\u00f3 sobre el asiento. Puso una alarma en el reloj para cinco minutos despu\u00e9s, ech\u00f3 el respaldo hacia atr\u00e1s y cerr\u00f3 los ojos. Cuando son\u00f3 se sinti\u00f3 mucho mejor. Arranc\u00f3 e hizo el camino de vuelta mucho m\u00e1s entero. El barrio segu\u00eda adormilado, lo que le evit\u00f3 tener que poner demasiada atenci\u00f3n en lo que estaba haciendo. La centr\u00f3 toda en localizar las barras de los pasos de cebra. Primero paraba, despu\u00e9s miraba, cuando estaba m\u00e1s o menos seguro de que no pasaba nadie continuaba. Pens\u00f3 que hab\u00eda muchos m\u00e1s de los necesarios.<\/p>\n<h3>2.<\/h3>\n<p>Cuando lleg\u00f3 a casa no hab\u00eda nadie. Ni rastro de Marta ni de los cr\u00edos. No hab\u00eda sido para tanto, hab\u00eda durado poco. Y al menos la casa segu\u00eda estando all\u00ed. Registr\u00f3 las habitaciones, despacio, buscando algo de informaci\u00f3n. Si la hab\u00eda ten\u00eda que estar all\u00ed, no pod\u00eda estar en ninguna otra parte. Se sent\u00f3 un momento en el sof\u00e1 y despert\u00f3 un par de horas despu\u00e9s. Busc\u00f3 su tel\u00e9fono en sus bolsillos. Sali\u00f3 al coche y lo registr\u00f3, sin resultado. Record\u00f3 la l\u00ednea paralela. Se hizo recordar que se juntan en el infinito, y le pareci\u00f3 bien. Volvi\u00f3 a casa, observ\u00f3 la cocina. No quedaba nada del desayuno. Abri\u00f3 el lavavajillas y encontr\u00f3 los platos y los vasos dentro. Pens\u00f3 que era un alivio. Se tom\u00f3 un par de minutos para coger una pastilla, meterla dentro y ponerlo en marcha. Sac\u00f3 la ropa de la lavadora y la tendi\u00f3. Gran parte de ella segu\u00eda siendo de ni\u00f1o. Fue coloc\u00e1ndola en las cuerdas y remat\u00e1ndola con una pinza de pl\u00e1stico. Se ri\u00f3 de s\u00ed mismo, no necesitaba las pinzas para el tendedero port\u00e1til. Ya que hab\u00eda hecho el trabajo, lo sac\u00f3 fuera. El sol segu\u00eda picando exactamente igual que antes, en el mismo milim\u00e9trico modo exacto.<\/p>\n<p>Subi\u00f3 a la buhardilla. El cubo de la fregona estaba justo al lado de la puerta, la fregona cruzada en medio de ella. Retir\u00f3 el palo y entr\u00f3 dentro. Lo que quedaba era el mismo orden de siempre. De nuevo hab\u00eda llegado tarde.<\/p>\n<p>La \u00faltima vez estuvieron en el hospital. Uno de los cr\u00edos hab\u00eda tenido un ataque de fiebre. Al final \u00e9l, preocupado, hab\u00eda vuelto al centro comercial para gastar todas las balas que le quedaban y hab\u00eda descubierto que se hab\u00eda dejado el tel\u00e9fono en la caja del supermercado. Al activarlo vio decenas de llamadas perdidas y un mont\u00f3n de mensajes indic\u00e1ndole el nombre del hospital, Marta pregunt\u00e1ndole que d\u00f3nde se hab\u00eda metido. Dudaba que fueran a hacer lo mismo esta vez, pero se hab\u00eda asegurado de todos modos. Esta vez hab\u00eda dejado el tel\u00e9fono all\u00ed a prop\u00f3sito, debajo de unos cat\u00e1logos. No ir\u00eda a buscarlo.<\/p>\n<p>Dej\u00f3 de preocuparse por lo insignificante y sigui\u00f3 registrando la casa. Los cajones, los armarios, los lugares en los que pudiera haber alguna pista. No quedaba nada m\u00e1s que el rastro de una vida normal. Se pregunt\u00f3 si eso pod\u00eda significar algo que se le estuviera escapando entre los dedos. Una llave.<\/p>\n<p>Algo con la capacidad de abrir una puerta.<\/p>\n<p>Abri\u00f3 una botella y puso m\u00fasica. Se sent\u00f3 en el sof\u00e1 y se concentr\u00f3 en ella. Las entradas, las salidas, el estribillo. Conexiones con lo real. Record\u00f3 que guardaban \u00e1lbumes de fotos en el peque\u00f1o mueble de la estanter\u00eda del sal\u00f3n, fue a por ellos. Se sirvi\u00f3 el segundo vaso. Recorri\u00f3 su cara a lo largo del tiempo. La cara de Marta. La cara de los cr\u00edos que no recordaba haber tenido. Apuro el vaso, se sirvi\u00f3 otro. Estaba empezando a sentirse realmente bien. Un par de sorbos m\u00e1s le dieron la fuerza suficiente para levantarse y revisar los dvd&#8217;s. Abri\u00f3 el reproductor, lo cerr\u00f3 y le dio al play.<\/p>\n<p>Estaban en la playa, sab\u00eda d\u00f3nde y cu\u00e1ndo. Marta parec\u00eda mucho m\u00e1s delgada, mucho m\u00e1s firme. Cercana a la versi\u00f3n de ella que recordaba haber conocido. El agua le cubr\u00eda hasta la cintura y le hac\u00eda se\u00f1as para que se acercara, riendo. El volvi\u00f3 a preocuparse por la c\u00e1mara igual que entonces, recordaba acordarse de ello. A\u00fan as\u00ed se adentr\u00f3 en el mar para seguirla, levantando los brazos por si acaso. \u00ab\u00a1Pero si apenas cubre\u00bb, le dijo ella en la pantalla y en su memoria. \u00abYa, pero es que es car\u00edsima, Marta, no quiero que se estropee\u00bb.<\/p>\n<p>Recordaba lo que hicieron por la noche, en el hotel. Entonces lo hac\u00edan a menudo. Eso no estaba en la grabaci\u00f3n, pese a que \u00e9l lo hab\u00eda intentado. \u00abEs para el futuro\u00bb, \u00abni de co\u00f1a, t\u00edo, ni de co\u00f1a, no pienso hacer eso\u00bb.<\/p>\n<p>Se preguntaba qu\u00e9 hac\u00eda ese dvd all\u00ed, era el \u00fanico real y no encajaba, no consegu\u00eda encontrarle un prop\u00f3sito a eso. Los dem\u00e1s ense\u00f1aban una colecci\u00f3n de momentos y acontecimientos inventados, lo que habr\u00eda sido todo si todo hubiera seguido sucediendo. Y en el caso de que todo aquello fuera cierto, \u00bfd\u00f3nde hab\u00eda estado \u00e9l mientras tanto?<\/p>\n<p>La puerta se abri\u00f3 y entraron, primero ella con uno de los cr\u00edos en brazos, preocupada. Despu\u00e9s los dem\u00e1s, el \u00faltimo \u00e9l. Se sent\u00f3 encima de s\u00ed mismo, rellen\u00f3 el vaso, tom\u00f3 un sorbo.<\/p>\n<p>Iban a ser unos d\u00edas complicados. La ni\u00f1era no pod\u00eda pasar tanto tiempo cuid\u00e1ndolo, ten\u00eda otros sitios en los que estar. Quiz\u00e1 podr\u00eda pedir un par de d\u00edas libres, pero no era el momento m\u00e1s indicado. El proyecto estaba a punto de terminar y hab\u00eda que entregarlo, lo que supon\u00eda un mont\u00f3n de trabajo de \u00faltima hora, revisarlo todo, asegurarse de que no hab\u00eda nada fuera de sitio. Tendr\u00eda que hablar con Marta, quiz\u00e1 ella lo tendr\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Estaba agotado, la resaca le estaba matando. Se acostar\u00eda temprano.\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Hab\u00eda vencido todas las dificultades del principio. Se hab\u00eda levantado, hab\u00eda puesto en marcha una lavadora, se hab\u00eda duchado y lavado los dientes, hab\u00eda salido al jard\u00edn a regar y hab\u00eda vuelto dentro justo a tiempo para preparar el desayuno para los dem\u00e1s. 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