{"id":82,"date":"2003-10-02T16:27:34","date_gmt":"2003-10-02T14:27:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=82"},"modified":"2003-10-02T16:27:34","modified_gmt":"2003-10-02T14:27:34","slug":"el-desastre-de-la-armada-invencible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=82","title":{"rendered":"el desastre de la armada invencible"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tLa historia de un derrumbe. Esto se recordar\u00e1 en los libros de historia por los siglos de los siglos, durante eras. Los hijos de nuestros nietos lo tendr\u00e1n claro en su mente y lo sentir\u00e1n como una lacra y una verg\u00fcenza todos los d\u00edas de su vida. 20 de mayo de 1588, Miguel parte de Lisboa con sus naves. Le hab\u00eda comentado a Lele que pasara a buscar sus cosas por la ma\u00f1ana, y ella me coment\u00f3 cosas como que era un royo, que bueno, que ya ver\u00eda&#8230; pero que con el fr\u00edo necesitaba ropa de abrigo ya. Bueno, contest\u00e9, ven antes de las cinco y media, cuando salgas de El Escorial, mientras yo a\u00fan trabajo. Me respondi\u00f3 m\u00e1s o menos lo mismo. Le coment\u00e9 que ella sin abrigo no iba a durar ni cinco minutos, porque es friolera hasta el extremo. Qued\u00f3 claro que quer\u00eda verme. Hice revisi\u00f3n mental de las buenas y descubr\u00ed la suficiente entereza para asumirlo, as\u00ed que le dije que se pasara por la tarde. Me contest\u00f3 que estupendo, que me llamar\u00eda para decirme la hora exacta. Yo estaba currando, y acto seguido me llam\u00f3 Ortondo, para proponerme venir a buscarme al curro, llevarme a casa y tomarnos unas cervezas. \u00c9l ten\u00eda que irse pronto porque hoy abri\u00f3 el quiosco a las cinco de la ma\u00f1ana. Vino a buscarme, fuimos a Alcampo, compramos unas cervezas. De camino a casa llam\u00f3 Lore para decirme que estaba en la puerta y que se met\u00eda dentro porque estaba pelada de fr\u00edo. Le dije que estupendo, que fuera cogiendo lo que necesitase. Y entonces llegamos y aparcamos casi en la puerta de casa.<\/p>\n<p>21 de julio de 1588.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda mentalizado a las naves de mi Armada Invencible con entereza en dosis muy altas, lo suficiente como para resistir el primer embate y lo que viniera despu\u00e9s. Estaban preparadas y se sent\u00edan superiores tanto num\u00e9rica como psicol\u00f3gicamente. Ten\u00eda en mente a Carol, a Mar\u00eda, a Vic, a Leti, a Solano, a Koldo, a Goyo, a Hare, a la gente del curro, a Cisneros, a Rosa&#8230; en fin, a todo el mundo, y me repet\u00eda constantemente \u201cest\u00e1n todos aqu\u00ed, la vida no se acaba en esto, la vida sigue&#8230;\u201d. Cuando entr\u00e9 por la puerta ella estaba sentada en el sof\u00e1 cama, fumando un cigarro, como si nada hubiera pasado, en casa cuando yo llego. Algunos de mis oficiales me comentaron que aquello no le iba a venir bien a la tropa, pero les call\u00e9 con insultos y me reafirm\u00e9 en mi convencimiento de que el trance estaba superado. Avanc\u00e9 y se not\u00f3 dificultad al maniobrar, debido a lo pesado de mis buques, porque mientras ella sacaba temas de conversaci\u00f3n yo me limitaba a mirar por la ventana, ya medio rezando, previendo sin quererlo el resultado del embite. Ella habl\u00f3 y habl\u00f3 de sus planes de futuro y de que iba a abrir una cuenta vivienda para ganar puntos para una casa de protecci\u00f3n oficial, de que se iba a mudar a otra casa en \u00bfDelicias? porque su padre iba a alquilar la de Malasa\u00f1a y que lo que ahorrase por no pagar casa era justo lo que iba a meter en la cuenta, la nueva casa tiene cuarenta metros y muy bien distribuidos y all\u00ed se puede estar muy bien una persona sola; mientras, yo trastabillaba hablando de posibles curros y de lo jodido que lo tengo para llegar a fin de mes, aunque no me preocupa porque ahora lo importante es recomponerme, y mis tropas se iban haciendo preguntas acerca de mis indicaciones y el hecho de que Lore tuviera los planes tan claros les iba desmontando como los cantos rituales africanos a sus enemigos. Decid\u00ed refugiarme en Finisterre y abrir una cerveza y tomar un par de sorbos, pensando que aquella embestida s\u00f3lo era una batalla y que lo importante es la guerra. La cerveza me dio aplomo y recuper\u00e9 el ritmo de la conversaci\u00f3n (de la que, casi desde el principio, qued\u00f3 excluido Ortondo), al menos por un tiempo, el suficiente para hacerle un caf\u00e9 y seguir conversando hasta que se levant\u00f3 para recoger sus cosas.<\/p>\n<p>23 de julio de 1588.<\/p>\n<p>El ruido de cajones era insoportable. Ortondo sacaba temas de conversaci\u00f3n intentando hacerme reir, pero yo ya ten\u00eda una gran suma de bajas del 22 y no pod\u00eda concentrarme en las gracias, por m\u00e1s que lo intentase. Al final, en una de las peores decisiones de todo este periodo, me levant\u00e9 para ver si pod\u00eda echarle una mano a lele en lo suyo. Llegu\u00e9 al cuarto y el espect\u00e1culo era tremendo, todas las sillas y parte del suelo llenas de ropa apilada en perfecta formaci\u00f3n. A\u00fan estaba entero. Me apoy\u00e9 en la pared. Ella me acarici\u00f3 la cara.<\/p>\n<p>Ella me acarici\u00f3 la cara.<\/p>\n<p>Eso fue suficiente para que desertase la mitad de la tropa a\u00fan viva y algunos de los oficiales m\u00e1s relevantes. Not\u00e9 la rebeli\u00f3n a bordo cuando una l\u00e1grima se escap\u00f3 de mi lagrimal sin aparente dificultad. Me pidi\u00f3 que la abrazase. Le dije que no, ya llorando a l\u00e1grima viva, pero con sollozos sordos. Me lo pidi\u00f3 otra vez. Volv\u00ed a decir que no. Otra vez. No. Me lo volvi\u00f3 a pedir, y transig\u00ed (otra decisi\u00f3n est\u00fapida). La abrac\u00e9 como un idiota y todos mis marineros restantes aguantaron como pudieron, empec\u00e9 a ver el cuarto lleno de los cad\u00e1veres de mis hombres, repartidos informes sobre el suelo, el escritorio, la ropa de lele, la bicicleta. Me acariciaba y no s\u00e9 qu\u00e9 me dec\u00eda, algo de que no pod\u00eda dejarme as\u00ed. Ya eran desastres por todas partes. Bajas, bajas incre\u00edbles desperdigadas por todas partes. Me refugi\u00e9 en Calais, sent\u00e1ndome en un rinc\u00f3n, con un cigarro y un vaso de cerveza, mientras ella terminaba. Mientras yo me iba m\u00e1s y m\u00e1s abajo ella estaba cada vez m\u00e1s entera, m\u00e1s crecida, m\u00e1s segura. Mis sollozos ya no eran sordos.<\/p>\n<p>28 de julio de 1588.<\/p>\n<p>Retirada hacia el Mar del Norte. El espect\u00e1culo de Miguel tirado en el suelo me desagrad\u00f3 tanto que pens\u00e9 en reclutar mi \u00faltima dignidad, y me fui al ba\u00f1o, a llorar como un tonto all\u00ed sentado en la taza. Lore termin\u00f3 y se fue, y sal\u00ed. Llamaron al timbre, era Lore, se hab\u00eda dejado algo. Abr\u00ed y me met\u00ed al ba\u00f1o. Al rato sal\u00ed, ya no estaba, y me puse a llorar como un tarado con Ortondo, que estaba all\u00ed sentado y no pod\u00eda decir nada, porque no hab\u00eda nada que decir. Me dijo lo normal, que ya pasar\u00eda y que el dolor ser\u00eda menos y tal y tal y tal. Y mientras tanto la casa llena de mi tropa. Muerta. Hab\u00eda conducido a mis hombres a una derrota segura.<\/p>\n<p>La noche del 8 al 9 de agosto de 1588.<\/p>\n<p>Record\u00e9 que Ortondo ten\u00eda que abrir el quiosco, as\u00ed que le ech\u00e9 de casa, porque pod\u00eda haber estado hasta las once o las doce vi\u00e9ndome llorar. Cuando me qued\u00e9 solo en casa las paredes se me echaron encima, as\u00ed que llam\u00e9 sollozando a vic y a leti para ver si estaban y para saber si lele estaba all\u00ed, para no ir. Como ellos s\u00ed estaban y lele no, me arrastr\u00e9 hasta all\u00ed con los ojos como tomates maduros y recuperando entereza a marchas forzadas. Llam\u00e9 a la puerta y sub\u00ed, entr\u00e9, estaban en el cuarto del ordenador. No dur\u00e9 ni cinco minutos, me derrumb\u00e9 otra vez, llor\u00e9 y llor\u00e9 y llor\u00e9 y llor\u00e9 en el cuarto del ordenador, en el sal\u00f3n, en el ba\u00f1o. Ped\u00ed una botella de vino y me tom\u00e9 un vaso y medio. Me fui, no pod\u00eda soportar dar la brasa de ese modo. Me met\u00ed en la cama, me dorm\u00ed, me despert\u00e9 a las doce de la noche. Puse la tele y empez\u00f3 el manantial otra vez, muertos por todas partes. Estuve dando vueltas, le mand\u00e9 un mensaje de buenas noches a Lele a la una de la ma\u00f1ana y me llam\u00f3, vuelta al ruedo y a llorar. Le coment\u00e9 su fant\u00e1stico plan de que fueramos amigos de buen rollo, y le dije que la vida seguir\u00eda, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. Le mand\u00e9 un par de mensajes recomend\u00e1ndole que se olvidara de m\u00ed, porque si hab\u00eda tomado una decisi\u00f3n no pod\u00eda tenerme en su costado como un lastre.<\/p>\n<p>A las dos de la ma\u00f1ana, harto, me tom\u00e9 un somn\u00edfero. Ca\u00ed sobre las tres y media, me cost\u00f3 levantarme a las ocho y media. Me fui al curro con los ojos a\u00fan como tomatitos y all\u00ed cundi\u00f3 un respetuoso silencio cuando me vieron la cara. Mi jefa intent\u00f3 echarme la medio bronca por haber llegado un cuarto de hora tarde, pero cuando me vio me dijo que no pasaba nada, que intentase llegar a mi hora y nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>La vida es una mierda para algunos. Lore est\u00e1 por ah\u00ed, rehecha y disfrutando de su nueva vida subvencionada al 100% por el bucanero, que afronta los gastos del m\u00f3vil, la casa, la gasolina, el coche y el sueldo. Eso est\u00e1 bien si no fuera porque el bucanero es el padrino, y nunca regala nada. Eso es independencia, la de Yuyu y la de Kike. Aunque me dig\u00e1is que no tiene nada que ver porque ella es una persona racional, a m\u00ed esas lecciones con superioridad sobre organizar tu vida y disfrutar de las cosas cuando parasitas a otra persona me parecen exactamente lo mismo que me contaba Kike en la universidad, cuando ten\u00eda cincuenta talegos de sus padres al mes para vivir (m\u00e1s la ropa, el abono y la membres\u00eda al partido comunista, por supuesto) mientras yo ten\u00eda 60 talegos para pagar casa, comida, matr\u00edculas y dem\u00e1s, lo mismo que me parece Yuyu desde M\u00e9jico. Supongo que siempre triunfa el poder del dinero, la atracci\u00f3n de la vida despreocupada y remunerada. No niego que no hubiera otras cosas, otros problemas reales que afectaron hasta colmar el vaso, pero supongo que era una mierda luchar por nada. Para nunca tener nada ni poder hacer nada. La atracci\u00f3n de la vida bella. El cambio. Chocolat.<\/p>\n<p>No voy a entrar en otras cosas que me dijo, porque no merece la pena. Fue como ver una imagen de lore en un espejo de azogue podrido, que siempre devuelve una imagen deformada.<\/p>\n<p>Hoy he recibido invitaciones para quedar de David, de Mar\u00eda, de Leti, de Jara, de Cisneros. Gracias a todos, tronkos, pero esto se come solo. No voy a llorar delante de nadie m\u00e1s que de mi puta cara de borrego. Hasta que ya no sea necesario. Os juro que saldr\u00e9 de esto, pero desde luego eso no ser\u00e1 hoy.\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de un derrumbe. Esto se recordar\u00e1 en los libros de historia por los siglos de los siglos, durante eras. 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