{"id":76,"date":"2003-09-27T17:04:51","date_gmt":"2003-09-27T15:04:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=76"},"modified":"2003-09-27T17:04:51","modified_gmt":"2003-09-27T15:04:51","slug":"comienzos-de-un-tarado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=76","title":{"rendered":"comienzos de un tarado"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tNo siempre he sido tan capullo, supongo que me vi metido en una espiral de falta de autoestima que me hizo aparentar tener m\u00e1s autoestima de la cuenta, meterme con todo el mundo para simular estar por encima, utilizar palabras duras y muchos tacos como t\u00e1ctica para dar la sensaci\u00f3n de que todo me resbala en la piel. En el fondo siempre he tenido la sensaci\u00f3n de estar enga\u00f1ando a todo el mundo. Desde el colegio, en el que sacaba unas notas que nunca bajaban de sobresaliente y me hicieron un test de inteligencia que super\u00f3 con creces las l\u00edneas de la estad\u00edstica de mis pobres compa\u00f1eros. Una l\u00ednea solitaria por encima de todas las dem\u00e1s, ese era yo. Tambi\u00e9n eso destacaron en el estudio, no s\u00e9 por qu\u00e9, una sobresaliente (como no) tendencia a la soledad, a estar solo conmigo mismo.<\/p>\n<p>Pero lo curioso es que yo no me sent\u00eda tan listo. Manuel, Javi, esos s\u00ed que eran listos. Quiz\u00e1 suspend\u00edan las reveladoras pruebas de quince l\u00edneas que separaban la aptitud del fracaso, pero llevaban una vida llena de peligros que seguro que era m\u00e1s interesante en mi imaginaci\u00f3n que en la vida real. Escuchaban m\u00fasica terrible de la que yo consegu\u00eda, tras alguna proeza de pardillo, alguna copia. Ah\u00ed los primeros contactos con AC\/DC y todos los dem\u00e1s, Manowar, Distorsi\u00f3n, Ob\u00fas, Scorpions (joder). Llevaban unas playeras de la ostia y Javi, adem\u00e1s, un pendiente en la oreja. Terrible, les sent\u00eda terribles. Yo quer\u00eda ser como ellos, pero me gustaban demasiado las cosas como para no centrarme un poquito en ellas. Quer\u00eda sentirme como sent\u00eda que se sent\u00edan ellos: los amos del puto mundo.<\/p>\n<p>Recuerdo aquellas tardes en parques con las t\u00edas, cuando eso empezaba a moverse. No s\u00e9 por qu\u00e9 me invitaban, recuerdo algo de Fernando Hermoso, que aunque pardillo vest\u00eda un poco al estilo&#8230; de los t\u00edos independientes de todo de las pel\u00edculas americanas, lo que le daba cierto brillo con las ni\u00f1as (\u00e9ramos ni\u00f1os). \u00c9l era amigo m\u00edo y yo siempre iba con \u00e9l. Con \u00e9l y con Roberto, el tr\u00edo de las pajas. Hero\u00edsmos de polla reci\u00e9n estrenada. Ellas estaban all\u00ed, en cualquier caso, y yo me sentaba lejos, porque me daba verg\u00fcenza hablarlas. Estaba deseando que me hablaran, no ten\u00eda miedo a responder, porque no pod\u00eda empeorarlo m\u00e1s, s\u00f3lo necesitaba un empuj\u00f3n. Sacaba conversaciones sobre mis cintas que no iban a ninguna parte, porque no serv\u00edamos ni como malotes de segunda. Ellas estaban ah\u00ed por Fernando, y el tema era muy distinto. Habl\u00e1bamos sobre todo de subnormalidades, de cotilleos de la escuela y tal. Nos met\u00edamos con los profesores, aunque en voz baja, por si pasaba alguien y al final el mensaje llegaba a su destinatario. Siempre ten\u00edamos la sensaci\u00f3n, al menos yo, de que Manuel y Javi ten\u00edan un plan mejor y por eso ellas estaban all\u00ed. Siempre eran planes mejores. Despu\u00e9s, andando el tiempo, me di cuenta de que no era as\u00ed ni la mitad de las veces, que eran malotes por algo, y que no llevaban la misma vida en casa que yo.<\/p>\n<p>Ah\u00ed s\u00ed que me sent\u00eda tonto. Ah\u00ed me preguntaba de qu\u00e9 me serv\u00edan mis conocimientos sobre matem\u00e1ticas o sobre ciencias naturales. Y la verdad es que no serv\u00edan de nada. Patricia me dijo que le empujara en el columpio, y en esa acci\u00f3n s\u00f3lo conseguir\u00eda calcular la trayectoria m\u00e1s adecuada si tuviera alguna idea de la altura del armatoste, de la longitud de la cuerda, del peso de Patricia y de mi fuerza. Sin eso no me serv\u00eda de nada ninguna f\u00f3rmula, as\u00ed que tampoco me hac\u00eda ilusiones. Yo me devanaba los sesos pensando qu\u00e9 quer\u00eda ella, y no me daba cuenta de que lo \u00fanico que quer\u00eda es que alg\u00fan pardillo le empujara, para no tener que moverse por ella misma. Yo pensaba que despu\u00e9s de empujarla una buena media hora me llevar\u00eda a su casa, donde sus padres se habr\u00edan ido a la parcela, nos sentar\u00edamos en el sofa&#8230; y as\u00ed pasaba la tarde y disimulaba el fracaso cuando nos separ\u00e1bamos, a las ocho como muy tarde para volver a casa sin enfado paterno.<\/p>\n<p>Ah\u00ed era formalmente muy listo. Todos alababan mi inteligencia cuando mis padres dec\u00edan en todas partes que no estudiaba nada, lo que era parcialmente cierto. No estudiaba, le\u00eda. Le\u00ed desde preescolar, donde me tuve que llevar libros de casa porque acab\u00e9 todas las cartillas (eso es literalmente cierto). Le\u00eda, le\u00eda, algunas cosas las entend\u00eda, otras no, pero me daba igual. Lo \u00fanico importante era leer y releer todos los libros de mi padre. En todos ellos hablaban de algo que luego me ven\u00eda muy bien a la hora de hacer alg\u00fan examen. Y eso desde los cinco a\u00f1os. Robinson Crusoe, Un Capit\u00e1n de Quince A\u00f1os, Los Asesinos, Odessa, Los M\u00e9dicos Malditos, El Conde de Montecristo, un refrito resumen de la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin, El Ojo del Tigre, La Biblia (lo juro), La Tercera Oportunidad, Un Mundo Feliz, 1984, El Guardi\u00e1n entre el Centeno, Todo Asimov, Mein Kampf, Enid Blyton, El simposio de ciencia ficci\u00f3n de 1962, Machado, Lorca, El Se\u00f1or de los Anillos, todo Julio Verne (repito), oh&#8230; Salgari, ese Corsario Negro&#8230; venganza de sus hermanos de colores m\u00e1s tontos (s\u00f3lo por eso creo que merec\u00edan morir)&#8230; no s\u00e9, cada vez que voy a casa de mis padres y miro las estanter\u00edas tiemblo de emoci\u00f3n. Una y otra vez, una y otra vez en mi cuarto.<\/p>\n<p>Pero no era listo, \u00fanicamente estaba obsesionado con leer, con salir de esa vida tonta y est\u00fapida en la que mi supuesta inteligencia era freno para mis intereses. Nunca fui bueno en deportes, excepto un breve periodo en baloncesto y otro en front\u00f3n. Nunca fui guapo en ning\u00fan sentido, lo cual hac\u00eda que se resintiera mi vida social enormemente. Nunca me obsesion\u00f3 nada el tiempo suficiente como para ser un profesional de ello.<\/p>\n<p>El eterno diletante, sabe de todo algo pero nada de nada en concreto. Me osti\u00e9 un par de veces, revent\u00e9 un par de narices gracias al tae-kwon-do y a la rabia del que no tiene nada que perder, pero no me gust\u00f3 el espect\u00e1culo.<\/p>\n<p>Una noche, en las fiestas de Castilblanco, la rubia (Carlos, gre\u00f1as rubias) me trajo un botell\u00edn. Yo deb\u00eda tener catorce a\u00f1os o algo as\u00ed. Con el botell\u00edn en la mano me sent\u00ed Manolo y Javi. Lo juro, los dos al mismo tiempo. Me lo tom\u00e9 de un par de sorbos y la rubia me alab\u00f3. Justo. Hab\u00eda encontrado el camino. Trajo m\u00e1s, y estos me los tom\u00e9 de un sorbo. La primera noche diez, quince botellines. Se corri\u00f3 el rumor. Empec\u00e9 a pedir que me compraran litros de cerveza, a tom\u00e1rmelos de dos en dos. Mi popularidad subi\u00f3. Aguantaba como un cabr\u00f3n, aunque siempre me emborrachaba al final, y entonces me convert\u00eda en un tipo divertido, porque meaba haciendo el aspersor o le tocaba las tetas a alguna (y ella tambi\u00e9n se re\u00eda, para mi sorpresa). Fue un buen verano.<\/p>\n<p>Al volver hice acopio de conocimientos y prob\u00e9. Entre lo malote que yo me viv\u00eda y la reacci\u00f3n de la gente me sent\u00ed, por primera vez, el puto amo. Beb\u00eda y beb\u00eda en los botellones de los parques, gritaba y me cagaba en dios e iba sumando puntos, no s\u00f3lo con los dem\u00e1s, sino por primera vez tambi\u00e9n de autoestima. Era divertido, contaba chistes, la gente me llamaba (conversaciones en el sal\u00f3n con mi madre con la oreja puesta).<\/p>\n<p>A los diecis\u00e9is entr\u00e9 en el para\u00edso. No ten\u00eda muchas pelas, pero siempre hab\u00eda alguien dispuesto a invitar. M\u00e1s cerveza, m\u00e1s. Poemas, mucha poes\u00eda que por primera vez flu\u00eda, nac\u00eda de dentro a un ritmo trepidante porque yo conoc\u00eda gente, ca\u00eda bien, me enteraba de muchas historias antes inaccesibles. Me hench\u00ed de rabia, de rabia por todo, rabia que a\u00fan es el combustible que me mueve, rabia bendita , rabia, rabia en todas las cosas. A los diecis\u00e9is conoc\u00ed a Dolores, mi primera piba en condiciones. La primera de la clase, rubia, ojos azules, con el brillo de la desesperaci\u00f3n en los ojos. El tipo de piba (y hay muchas en esta clase) que necesitan desesperadamente a un malote, porque intuyen que su vida es vac\u00eda y la de los malos no (y eso est\u00e1 en sus cabezas, no digo que sea efectivamente as\u00ed). Sus padres se iban mucho fuera. y ella se quedaba. Burradas, verdaderas burradas en todas las veces, siempre con mucho alcohol y muchos juguetes, muchas invenciones, muchos juegos. Yo, de repente, me sentaba y escrib\u00eda un par de poemas. No por hacer la pantomima, sino porque ven\u00edan (yo entonces no entend\u00eda que buscaba ella en m\u00ed, eso ha venido con el tiempo). Escrib\u00eda poemas por todas partes. En casa, en el rollo de papel del v\u00e1ter, mientras cagaba. Los guardaba y luego los escrib\u00eda en folios. Ten\u00eda mis camisetas heavy, mis botas de militar, mi zippo, mis vaqueros ajustados. Ten\u00eda un mont\u00f3n de cosas que eran importantes. No hab\u00eda perdido la obsesi\u00f3n por la lectura, as\u00ed que tampoco me fue mal en el instituto (al menos hasta COU, cuando me venci\u00f3 el mus y el an\u00eds, y a veces el poker).<\/p>\n<p>S\u00f3lo entonces empec\u00e9 a sentirme listo. S\u00f3lo entonces. No s\u00e9 qui\u00e9n nos vi\u00f3 una vez en un parque, pero se corri\u00f3 el rumor de que nos hab\u00edan visto follando (y era m\u00e1s que posible). Diecis\u00e9is a\u00f1os, malote, con sexo, con cerveza, lleno de gente y de bares. Me hab\u00eda transformado en lo que siempre hab\u00eda querido. Era mucho mejor que todos mis colegas, que todav\u00eda se limitaban a so\u00f1ar con un polvo. Tardaron un par de a\u00f1os en realizarlo. Era un grande. Mis decisiones ten\u00edan peso. S\u00f3lo ten\u00eda que se\u00f1alar: all\u00ed. Y ya estaba.<\/p>\n<p>Entonces s\u00ed que me sent\u00eda inteligente y listo, ambas cosas. \u00bfQu\u00e9 ha pasado despu\u00e9s, mucho despu\u00e9s? Eso es otra historia. Ser\u00e1 otro relatillo. A\u00fan no lo tengo claro. Del camino del exceso constante al camino del declive, supongo. Pero no conozco todos los c\u00f3mo. Segu\u00ed buscando buenos compa\u00f1eros de viaje. Algunos, como Lorelay, simplemente se presentaron de repente. Otros, como Kike, fueron causa de un largo acercamiento. Pero segu\u00ed viviendo igual. Los fines de semana, la poes\u00eda, la vida que se gasta y se desgasta a fuerza de reventarla a dosis iguales de ilusi\u00f3n y ansiedad.<\/p>\n<p>No puedo entrar a discutir si ese era el camino correcto, porque fue el que fue. No s\u00e9 si lo ser\u00e1 a partir de ahora, pero juro que ese brillo en la mirada, en la vida, es una de las cosas que m\u00e1s me han hecho vivir intensamente. Kike lo defini\u00f3, mucho despu\u00e9s, con su teor\u00eda de vivir de Kombate. Vivir de Kombate era el equilibrio entre la raz\u00f3n y la locura. Y lo sigue siendo. Alegr\u00eda, ilusi\u00f3n a muerte. Que los actos no se conviertan en rutinas.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 llegu\u00e9 a permitir que as\u00ed fuera al final, que la rutina llenara todos los momentos? \u00bfY yo qu\u00e9 s\u00e9?\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No siempre he sido tan capullo, supongo que me vi metido en una espiral de falta de autoestima que me hizo aparentar tener m\u00e1s autoestima de la cuenta, meterme con todo el mundo para simular estar por encima, utilizar palabras duras y muchos tacos como t\u00e1ctica para dar la sensaci\u00f3n de que todo me resbala [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-76","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-perdiendo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=76"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/76\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=76"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=76"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=76"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}