{"id":75,"date":"2003-09-27T17:03:05","date_gmt":"2003-09-27T15:03:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=75"},"modified":"2003-09-27T17:03:05","modified_gmt":"2003-09-27T15:03:05","slug":"altrix-y-el-caf","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=75","title":{"rendered":"altrix y el caf\u00e9"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tSal\u00ed sin ning\u00fan rumbo fijo de casa. En realidad el \u00fanico objetivo concreto era comprar el pan, pero el hombre propone&#8230; Al doblar la esquina me encontr\u00e9 con Altrix (\u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 su nombre en el DNI?), que me llev\u00f3 a tomar la ca\u00f1a del aperitivo. Cuando yo le conoc\u00ed era bater\u00eda de un grupillo con mucha m\u00e1s energ\u00eda que capacidad, pero que a\u00fan as\u00ed produjo una buena docena de conciertos interesantes con sus consiguientes fiestas brutas. Hace un par de a\u00f1os que no le ve\u00eda. Me coment\u00f3 que se hab\u00eda casado, que ten\u00eda un par de cr\u00edos psic\u00f3patas, como todos los cr\u00edos, y que se hab\u00eda comprado una casa a dos calles de la m\u00eda. Hablamos un buen rato de fiestas y borracheras y de gente, para ponernos al d\u00eda. La verdad es que ni \u00e9l ni yo sab\u00edamos demasiado de casi nadie, as\u00ed que fue r\u00e1pido. Yo le llamaba Altrix todo el tiempo, y \u00e9l me llamaba Brujo, como siempre hace yo qu\u00e9 s\u00e9 cuantos a\u00f1os ya. Se le notaba que le hac\u00eda ilusi\u00f3n que le volvieran a llamar as\u00ed. Cierto que segu\u00eda pareciendo el mismo, los mismos ojillos entreverados, la misma perilla, el mismo pelo rapado, pero inger\u00eda la ca\u00f1a con calma, despacio, mascaba con especial dilecci\u00f3n los aperitivos. Su conversaci\u00f3n se hab\u00eda vuelto fofa, blanda, y giraba en torno a no s\u00e9 qu\u00e9 coche que se hab\u00eda comprado y no s\u00e9 qu\u00e9 consola de video juegos, a problemas en no s\u00e9 qu\u00e9 curro insignificante del que hablaba con satisfacci\u00f3n. Seg\u00fan \u00edbamos hablando la comunicaci\u00f3n me iba deprimiendo, la transmisi\u00f3n no estaba funcionando, produc\u00eda demasiadas interferencias, demasiados ruidos. Entiendo que sigue siendo un buen tipo, pero ya no un tipo genial, un buen golpe de tipo. \u00c9l hablaba y hablaba para cubrir los silencios que cada vez arremet\u00edan con m\u00e1s facilidad hasta que me invent\u00e9 una excusa m\u00e1s o menos razonable, le di mi n\u00famero de m\u00f3vil y qued\u00e9 con \u00e9l en vernos pronto, ahora que \u00e9ramos casi vecinos. No me doli\u00f3 lo suficiente porque me voy curtiendo, porque debe ser un proceso inevitable y cada vez vamos cayendo m\u00e1s, o cambiando m\u00e1s, o quiz\u00e1, no lo niego, evolucionando hacia delante. No me importa hacia d\u00f3nde sea el cambio, no me gusta demasiado.<\/p>\n<p>Sal\u00ed con un semi-nudo en el est\u00f3mago y dobl\u00e9 de nuevo la esquina, camin\u00e9 algunos cientos de metros y top\u00e9 con una pareja de ancianos que caminaban cogidos de la mano. No me gusta la parte intermedia, pero ver a esa parejita as\u00ed, despu\u00e9s de quiz\u00e1 treinta o cuarenta a\u00f1os, arrugados y encorvados y unidos por las manos&#8230; me dan ganas de llorar. Pero no con tristeza, sino con admiraci\u00f3n y, supongo, con cierta dosis de envidia insana y perniciosa. Esa gente tiene detr\u00e1s de s\u00ed toda una vida en com\u00fan, quiz\u00e1 una semi-vida, pero ahora se conocen m\u00e1s que nunca, supongo que se quieren m\u00e1s que nunca (no me gusta pensar que est\u00e9n atrapados en su propia relaci\u00f3n), tendr\u00e1n algunos nietos, algunos hijos enzarzados en la lucha y buenas reuniones familiares en las que dicen: \u201c\u00bfves?, todo esto sali\u00f3 de ti y de m\u00ed\u201d. Me imagino as\u00ed a V\u00edctor y a Leti y juro que me siento feliz por todo eso. Veo con mucha facilidad a V\u00edctor en el papel de Patriarca y a Leti en el de Gran Madre Tierra. \u00c9l sorprendente siempre, ella siempre protectora y feliz de poder serlo, tan humana&#8230; Y con una vida detr\u00e1s llena de mierdas y cosas buenas. Toda una vida.<\/p>\n<p>Y eso me entristece m\u00e1s duramente. \u00bfQu\u00e9 va a salir de m\u00ed? Lo de la vida es como dejarse el pelo largo. Cuando lo tienes es estupendo, pero mientras lo tienes a medias&#8230; no hay dios que te pueda ver, no sabes d\u00f3nde meterlo para que no moleste. Al final est\u00e1s orgulloso de \u00e9l, pero a veces es insoportable mientras a\u00fan no es nada m\u00e1s que un amasijo informe de posibilidades (ejemplo, de libro de academia de escritura, de met\u00e1fora absolutamente fr\u00edvola, desenfocada y est\u00fapida).<\/p>\n<p>Entro en la panader\u00eda, pido una barra. Ni siquiera me gusta ya el pan, pero uno debe someterse a sus rutinas cuando todo parece que se cae, sin hacer preguntas. Preguntarse demasiado es un suicidio profundo. \u00bfPor qu\u00e9 las cosas est\u00e1n como est\u00e1n?, si haces esa pregunta empiezan a caerte muertos encima que te oprimen los pulmones y no te dejan respirar, el nudo estomacal se convierte en parte integrante de tu vida y o te internan en un psiqui\u00e1trico o terminas levantando la cabeza, despu\u00e9s de doscientos mil infiernos y pico. Un riesgo incre\u00edble. Mejor no hacer preguntas y dejar que el tiempo pose las respuestas en el humus germinativo del cerebro. Luego ya se ver\u00e1 qu\u00e9 hacer con ellas, siempre queda como Soluci\u00f3n Final la papelera enga\u00f1osa del olvido, que nunca termina de vaciarse del todo y nunca termina de retener exclusivamente dentro lo que no deber\u00eda salir bajo ning\u00fan concepto.<\/p>\n<p>Mientras vuelvo veo a Altrix comprando el peri\u00f3dico en el quiosco, acelero el paso y no me ve, est\u00e1 discutiendo con la empleada por las vueltas. Lleva unas playeras absolutamente espaciales, confecci\u00f3n venusiana por lo menos (all\u00ed los sueldos son considerablemente m\u00e1s baratos, aunque claro, el transporte hasta la Tierra hace que compense por los pelos externalizar all\u00ed las factor\u00edas, sin contar lo que cuesta aislarlas de la enorme temperatura superficial), acelero, cuando llego a su altura miro fijamente al suelo. Y as\u00ed me mantengo. Dos pasos. Tres. Diez. Quince. Empiezo a respirar con normalidad. Veinte pasos, me siento salvado. Doblo la esquina. Se acab\u00f3 el peligro. Es una jodida pena terminar as\u00ed, de este modo. Casi no puedo soportarlo. Me hubiera gustado comprar el peri\u00f3dico. Quiz\u00e1 hace tres semanas le hubiera invitado a casa, a tomar algo. Me sent\u00eda orgulloso de mi casa. O al menos muy a gusto en ella.<\/p>\n<p>Subo cansado la cuesta, con la barra bajo el brazo, los pensamientos en terreno cenagoso que me ha cogido los pies y no me deja salir. Reclamo ayuda de Tarz\u00e1n, que viene en una liana inviable en un sitio sin \u00e1rboles, me coge del brazo y me saca en volandas de all\u00ed. Le pregunto por Jane, me dice que est\u00e1 bien, tejiendo la cesta de la liana-montacargas del \u00e1rbol. Hablamos un rato de Chita, que se ha presentado a un programa de investigaci\u00f3n cient\u00edfica donde le est\u00e1n ense\u00f1ando el idioma de signos espa\u00f1ol. Me alegro por ella, siempre demostr\u00f3 ser muy inteligente. \u00c9l nota que no quiero despedirme, a\u00fan no, pero no parece que tenga mucho tiempo disponible. Supongo que esto es una met\u00e1fora, no puedes huir de tus ci\u00e9nagas. Ci\u00e9nagas o muertos, cualquiera de las dos me pone los pelos de punta. Empiezo a contar estupideces, con lo que consigo que se qued\u00e9 a\u00fan un rato m\u00e1s. Pero al final se despide justo en la puerta de mi casa. Agarra una liana que aparece por generaci\u00f3n espont\u00e1nea y se va pegando un bote. Yo sigo llevando el pan debajo del brazo, como un reci\u00e9n nacido ideal. La primera parte supongo que la cumplo al dedillo, pero lo de ideal se me queda un poco largo.<\/p>\n<p>Voy a dar una vuelta a la manzana, porque no puedo meterme otra vez ah\u00ed dentro. No porque me venga mal, sino porque \u00faltimamente he salido poco y me parece redundar. Subo, primera esquina, doblo. Veo la reja en la que descubrimos el retrovisor colocado para ver toda la calle. La gente no tiene complejos a la hora de ejecutar su car\u00e1cter de portera. Una se\u00f1ora viene de frente, cargada de bolsas. Me la imagino en mi misma situaci\u00f3n, y es f\u00e1cil. Supongo que todos pasamos por ella alguna vez, aunque s\u00f3lo fuera un d\u00eda, o unas horas. Miro las bolsas del AhorraMas, productos de limpieza, paquetes de comida envasada, algunos bollos, huevos Kinder. Morrenas, rocas que arrastra el glaciar. Cosas de la vida que se le pegan inevitablemente.<\/p>\n<p>(Y detr\u00e1s de todo esto la doble realidad, todo lo que cuento es un tel\u00f3n de opacidad variable que suelo tener delante de m\u00ed. A veces se vuelve transparente hasta casi desaparecer, y al otro lado est\u00e1 el fantasma, el monstruo que es cien niveles m\u00e1s real que todo lo dem\u00e1s, es real hasta tal punto que todo lo dem\u00e1s es puro juego, un puro juego de ver cu\u00e1nto tiempo puedo estar d\u00e1ndole importancia a todo esto hasta que el monstruo me reclama, hace el tel\u00f3n cristalino para que pueda verle. No hace falta que se haga publicidad, es real. Lo dem\u00e1s es lo que no tiene importancia alguna, es lo que yo intento que tenga importancia. De repente la angustia me posee completamente, me convierto en una angustia que se menea en el espacio-tiempo debati\u00e9ndose, ciega, sorda, pero no muda. La angustia llora y grita tristeza. Me he vuelto loco, porque la falta de sentido que tiene todo en estos momentos, excepto el fantasma, constituye por derecho propio una puta patolog\u00eda. Despu\u00e9s, despacito, se llenan de color las formas, el retrovisor vuelve a estar, y tambi\u00e9n la se\u00f1ora de las bolsas, la acera, mis pies ah\u00ed debajo. El tel\u00f3n aumenta su opacidad y vuelve a ser presencia a la que aferrarse como se pueda. Y el monstruo r\u00ede encantado al otro lado de la tela, seguro, confiado, me tiene en sus manos para cuando quiera, es s\u00f3lo cuesti\u00f3n de cu\u00e1ndo).<\/p>\n<p>La se\u00f1ora y yo nos cruzamos, nos miramos un instante, como siempre en los cruces. Sigo adelante, paso a paso, doblo la segunda esquina. Esta calle es corta. Ah\u00ed estaba el supermercado de unos abuelos (\u00bfMaxcoop?) al que siempre quise entrar pero nunca lo hice, cuesti\u00f3n de hasta qu\u00e9 punto nos influye el marketing, porque era francamente cutre. De repente un d\u00eda lo cerraron. Mala suerte. El 80% de las PYMES cierra antes del quinto a\u00f1o. Supongo que despu\u00e9s este porcentaje se dispara en un factor exponencial. Lo bueno en este caso es que no puede subir mucho, s\u00f3lo hasta el 100%. Veinte o treinta pasos y una nueva esquina. La doblo. El parque, el colegio. Las nuevas generaciones de lo que seamos. Sirena a las nueve de la ma\u00f1ana para los d\u00edas que libro. Gritos, intereses, alegr\u00edas de cr\u00edo. Hoy es s\u00e1bado y est\u00e1 todo tranquilo, la idea es reposado. Queda menos, algunos pasos. No me cruzo con nadie. Acelero, todo esto tiene un aire t\u00e9trico. Busco nervioso las llaves, con el pan en el sobaco. Se me caen al suelo. Recuerda, esta tarde te vas a las fiestas de una aldea con Cisneros. No recuerdes que en otra parecida ella te regalo un anillo de hierba, all\u00ed por el principio, cuando todo era promesa y nada hab\u00eda a\u00fan sucedido. No recuerdes d\u00f3nde guardas ese anillo, porque sabes que a\u00fan lo tienes, seguramente se desintegre si lo tocas (otra bonita met\u00e1fora). Cojo las llaves, entro a trompicones. Subo corriendo la mierda escalones que hay hasta mi puerta, justo al lado del cuarto de contadores. Giro las doscientas vueltas para abrir la cerradura, tiro el pan donde puedo. Corro a la estanter\u00eda, otro libro de Bukowski justo en el momento en el que todo empieza a difuminarse de nuevo, a desaparecer, a demostrarme su estado transitorio frente a la verdadera realidad, esa que est\u00e1 detr\u00e1s del tel\u00f3n, esa que r\u00ede siempre y siempre me tiene en sus manos. Altrix, capullo, cabronazo, expl\u00edcame por qu\u00e9 no he podido invitarte a un caf\u00e9.\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sal\u00ed sin ning\u00fan rumbo fijo de casa. En realidad el \u00fanico objetivo concreto era comprar el pan, pero el hombre propone&#8230; Al doblar la esquina me encontr\u00e9 con Altrix (\u00bfcu\u00e1l ser\u00e1 su nombre en el DNI?), que me llev\u00f3 a tomar la ca\u00f1a del aperitivo. Cuando yo le conoc\u00ed era bater\u00eda de un grupillo con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-75","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/75","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=75"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/75\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=75"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=75"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=75"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}