{"id":6839,"date":"2017-10-23T22:05:58","date_gmt":"2017-10-23T20:05:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=6839"},"modified":"2017-10-23T22:05:58","modified_gmt":"2017-10-23T20:05:58","slug":"parpados-frases-respuestas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=6839","title":{"rendered":"p\u00e1rpados, frases, respuestas"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tAntes de liarme con python en esta semana, despu\u00e9s de una semana en Valencia y otra en Candeleda y esperando a la semana siguiente en Almer\u00eda, me he puesto a convertir todos los textos antiguos a <a href=\"https:\/\/guides.github.com\/features\/mastering-markdown\/\">markdown<\/a>. Son tan antiguos que con algunos he tenido serios problemas para abrirlos.<\/p>\n<p>No vuelvo a guardar nada que no sea texto plano, lo juro.<\/p>\n<p>Ponerme en contacto con los textos del anticuario de hace 20 a\u00f1os ha sido&#8230; curioso. A\u00fan tengo que darle un repaso a lo que siento despu\u00e9s de todo esto, la verdad. Me ha gustado poder revisitarlos, me ha gustado mucho. Hoy he reconvertido cinco libros de poemas y cuatro novelas. Los libros en s\u00ed&#8230; no me han gustado demasiado, pero hacer ese viaje en el tiempo a mi cabeza de hace veinte a\u00f1os ha sido espectacular. En serio. Lo juro.<\/p>\n<p>Como soy muy tonto a\u00fan no he podido dejar de re\u00edrme como un tarado con lo de abajo, que ni recordaba haber escrito ni, si me lo hubieran puesto delante, hubiera dicho que era m\u00edo. As\u00ed que he tenido que incluirlo en el museo. Se lo merece por derecho propio.<\/p>\n<h2>Parpados, frases, respuestas.<\/h2>\n<h3>1.<\/h3>\n<p>Obviamente te preguntar\u00e1s que hac\u00eda yo all\u00ed, aqu\u00ed, entonces, ahora, escribiendo. Es obvio porque t\u00fa siempre intentas comportarte como si fueras t\u00fa misma. Yo s\u00f3lo tengo que esperar a que se cumplan mis predicciones, de otro modo eres intratable.<\/p>\n<p>Ante tu futura impaciencia, que ser\u00e1 presente y patente cuando leas y pasado cuando anudes entre s\u00ed los cordones de mis zapatos y me lleves a pasear \u2014tom\u00e1ndolo por venganza\u2014, te responder\u00e9 para los tres tiempos que es muy sencillo colegir que me siento solo. S\u00ed, he mirado alrededor y, a: no hay nadie en las cercan\u00edas y, b: mi gesto facial se ha delineado tal y como s\u00f3lo hace cuando nadie mira. Evidentemente eso no es una raz\u00f3n necesaria aunque s\u00ed suficiente, por lo que no te queda m\u00e1s remedio que justificarme aunque te pese.<\/p>\n<p>As\u00ed pues descorr\u00ed los cerrojos que negligentemente colocaste en un armario, para encerrar el bol\u00edgrafo y las hojas de escribir para escribir, y me dispuse o me he dispuesto a hacer l\u00edneas. T\u00fa ya conoces mis man\u00edas, de izquierda a derecha y a base de letras. De otro modo me cuesta.<\/p>\n<p>Por supuesto no olvido-olvid\u00e9 acumular la suficiente desgana y apat\u00eda como para que el negro no deje de surcar el blanco en un buen rato.<\/p>\n<p>Ayer, ya entrando en el no-tema central, qued\u00e9 con Azucena, que hizo el esfuerzo por lo poquito que le supon\u00eda en s\u00ed ese mismo esfuerzo. Como llov\u00eda nos cogimos de la mano y nos quedamos depie bajo un andamio, que ol\u00eda a las usuales y feraces sudoraciones de los saltimbanquis y los funambulistas que en ellos germinan su trabajo. T\u00fa dir\u00e1s \u201cvaya cosa\u201d. Pero es que quiero ir despacio. Despu\u00e9s fuimos a tomar caf\u00e9 (y ah\u00ed ya siento como tus u\u00f1as se abalanzan camicaces sobre tus dientes) a una fruter\u00eda que no serv\u00eda caf\u00e9 pero se dejaba atender por una dependienta amabil\u00edsima, que supo entendernos perfectamente a la primera y sin iron\u00eda. Huelga decirte que no hab\u00eda ninguna librer\u00eda cerca donde tomar un buen caf\u00e9 aguado bayo claro, enmohecido por la humedad de los falsos libros de los estantes y tenue y satisfactoriamente edulcorado por la melaza de las tapas golosas por motivos del marketing. Si no, \u00bfde qu\u00e9 la fruter\u00eda? Pero las cosas suceden frecuentemente como les da la gana ir sucediendo. Ya sabes que yo no soy muy bueno dictatorialmente hablando.<\/p>\n<p>Parloteamos de todo y de nada, incluso un poco m\u00e1s de nada que de algo, tema que tambi\u00e9n se toc\u00f3 en la charla. Ella estaba preciosa porque se hab\u00eda atildado su nombre desle\u00eddo con un tipo de letra absolutamente desconocida para m\u00ed, de tal modo que \u201cAzucena\u201d trinaba algo as\u00ed como \u201capetito\u201d, palabra que una vez fue calificada por alguien como hermosa y as\u00ed se qued\u00f3 instalada de por vida en mi cerebro. Eso ya lo sabes porque te lo estoy contando, as\u00ed que no merece la pena, formalmente hablando, insistir en ello. Ella dijo vaya ideas que se te ocurren mira que invitarme a pasear sin m\u00e1s porque s\u00ed y sin motivo. Vaya, voy a tener que ordenarlo.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vaya cosas que se te ocurren! \u2014dijo ella\u2014 \u00a1mira que invitarme a pasear sin m\u00e1s, porque s\u00ed y sin motivo!<\/p>\n<p>(Un di\u00e1logo en forma de di\u00e1logo es siempre algo extra\u00f1o).<\/p>\n<p>\u2014No lo siento en absoluto, dir\u00eda yo \u2014dije yo\u2014. Creo que me siento bien, huele misteriosamente a fruta y eso me invita a trasladarme a un huerto en las afueras de Murcia donde creo recordar que pas\u00e9 mi ni\u00f1ez, aunque las pruebas documentales en contra no me permitan aseverarlo sin duda alguna.<\/p>\n<p>En ese momento la fruter\u00eda se evapor\u00f3 con un intenso sonido de evaporaci\u00f3n, debido al terrible enfado que le produjo a la fruta mi descort\u00e9s menci\u00f3n de su olor personal. A nadie le gusta que le apunten que se difumin\u00f3 el poder encubridor de su desodorante, en este caso de manzana y naranja y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>El caso es que, de repente, nos encontramos sentados en una tapicer\u00eda horrible que concentraba a su alrededor todo un sal\u00f3n femenino de belleza para mujeres. Aun as\u00ed qued\u00f3 pregnado en el aire (que decidi\u00f3 quedarse) el tenue perfume de las frutas \u2014causante de la discordia\u2014, en forma de una leve lluvia que prend\u00f3 en las alfombras marcando surcos amarillos y rosados, tal que limones exprimidos incrustados en carne de sand\u00eda despepitada, cruz\u00e1ndose mientras recelosamente afeaban la ya de por s\u00ed  horrenda peluquer\u00eda. Afortunadamente  Azucena y yo somos de aquellos que tienen p\u00e1rpados y s\u00f3lo con cerrarlos pudimos dejar de ver aquel lugar inefable.<\/p>\n<p>Seguimos hablando en una obscuridad absoluta, imagin\u00e1ndonos en otra parte; por otra parte, es lo que solemos hacer casi todo el tiempo. Ya te imaginas el tema de conversaci\u00f3n: de todo, de nada y de algo.<\/p>\n<p>\u2014Joder \u2014casi declam\u00f3 ella\u2014 \u00a1qu\u00e9 fuerte, t\u00edo!, mira que llamarme hoy, sin un inter\u00e9s preciso&#8230;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se limit\u00f3 a repetir la frase anterior. Yo estaba intrigado, cre\u00ed suponer que a\u00fan le quedaban cinco, lo que hace un total de siete frases completas y coherentes. \u00bfQu\u00e9 me dices de eso? Motivos no te faltan para empezar a rascarte ese diminuto lugar de tu frente que te rascas cuando no te faltan motivos. \u00a1Estimulante!<\/p>\n<p>\u2014En realidad \u2014mientras hablaba yo iba desplegando el tablero de juego que andaba tanteando\u2014 , en realidad te quiero, Azucena. No puedo evitarlo, he intentado lavarme el coraz\u00f3n con jab\u00f3n, asesinar de una vez al maldito estudiante del quinto, beber agua hasta agotar el grifo; he intentado todo esto y m\u00e1s y lo he conseguido, pero aparte de distraerme un rato no ha servido de nada, no he podido llegar a impedir que mi coraz\u00f3n siga impert\u00e9rrito deseando irse a vivir con el tuyo a Algete, Tres Cantos o Legan\u00e9s. En ning\u00fan momento ha hablado de nosotros, as\u00ed que quiz\u00e1 quiera escaparse mientras duermo y secuestrar tu coraz\u00f3n y no volver jam\u00e1s. No s\u00e9 qu\u00e9 har\u00eda sin \u00e9l, le conozco desde peque\u00f1ito, as\u00ed que intentar\u00e9 acompa\u00f1arle vaya donde vaya.<br \/>\n\u2014Joder \u2014respondi\u00f3, aunque no me val\u00eda, puesto que s\u00f3lo era un ap\u00f3cope de la frase anterior.<br \/>\n\u2014Es cierto. Te juro que no me gustas especialmente, lo digo con la mejor de las intenciones. Pero ahora mismo siento c\u00f3mo se agita este infame ante la cercan\u00eda de su hom\u00f3nimo.<br \/>\n\u2014Es&#8230; \u00a1terrible! \u2014justo cuando ella termin\u00f3 de decir esto me encontr\u00e9 fumando ese ubicuo cigarro que se excita tanto cuando soy feliz, porque ya ten\u00eda en mi mente tres de las siete frases de aquella alma que estaba examinando microsc\u00f3picamente.<br \/>\n\u2014\u00bfQu\u00e9 podemos hacer al respecto? \u2014tent\u00e9 con una frase pisoteada y llena de huellas, porque la sorpresa me cort\u00f3 el aliento vital de la imaginaci\u00f3n\u2014 \u00a1Dime! \u00bfQu\u00e9?<br \/>\n\u2014Bien&#8230; \u2014\u00a1anuncio irrevocable de la cuarta frase del almanaque de sus frases personales!<br \/>\n\u2014Sigue, por favor.<br \/>\n\u2014Es&#8230; \u00a1Vaya cosas que se te ocurren!, \u00a1mira que invitarme a pasear sin m\u00e1s, porque s\u00ed y sin motivo!<\/p>\n<p>Deb\u00ed hab\u00e9rmelo imaginado, la muy taimada no pod\u00eda sino empezar a conjugar sus frases descubiertas; es, como debes saber ya por lo dicho, algo puritana, y no quer\u00eda d\u00e1rmelo todo el primer d\u00eda. Yo ard\u00eda de rabia hasta tal punto que la tapicer\u00eda, que se hab\u00eda escondido, con nosotros encima, en un rinc\u00f3n \u2014abandonando su lugar central para darnos intimidad\u2014, empez\u00f3 a gritar hasta que llam\u00f3 la atenci\u00f3n de un bombero que pasaba curiosamente por all\u00ed, y que nos apunt\u00f3 con su manguera de paisano para atemorizar mi fuego y mi rabia. Le di las gracias en sobre lacrado, por si acaso, y me enfrasqu\u00e9 de nuevo en el juego, ahora tranquilo.<\/p>\n<p>\u2014Todo esto carece de interpretaci\u00f3n plausible \u2014sentenci\u00e9\u2014.<br \/>\n\u2014Bien&#8230; \u00a1sin motivo!<\/p>\n<p>A m\u00ed me empez\u00f3 a parecer que estos puzles que ella practicaba no eran m\u00e1s que desmembramientos de muertos para construir grandes y horrendos Frankenstein, impresi\u00f3n que a\u00fan hoy no consigo explicarme.<\/p>\n<h3>2.<\/h3>\n<p>No es mi objetivo darte celos, aunque te est\u00e9 escribiendo precisamente para eso. En definitiva quiero decirte que estaba harto del sal\u00f3n de belleza, as\u00ed que ofend\u00ed su buen gusto alborotando mi lustrosa barba reci\u00e9n afeitada, que llevaba por casualidad en un bolsillo. Otra vez el sonido de evaporaci\u00f3n, producido por la evaporaci\u00f3n acuosa de las esencias y el alcohol y los secadores y las peluqueras y, en fin, de todo eso que bochornosamente siempre se encuentra en un detestable sal\u00f3n de belleza del intoxicado tipo de aquel.<\/p>\n<p>De nuevo de repente nos encontramos en otro sitio, al final de una barra largu\u00edsima y achatada por los polos o por los pelos \u2014lo siento, lamento no ser exacto, pero sufro de un lapsus terminol\u00f3gico justo en este momento que ya ha pasado\u2014 vestidos de payeses, debido a que nuestras ropas inexplicablemente tambi\u00e9n se ofendieron y se disolvieron en s\u00f3lidos rayos beta que atravesaron el suelo y, consecuentemente, desaparecieron en \u00e9l. El que las ropas fueran filogen\u00e9ticamente payesas es un hecho que guarda la misma relaci\u00f3n con lo inextricable que su cabreo con lo inexplicable.<\/p>\n<p>La barra larga y achatada pertenec\u00eda a un bar min\u00fasculo y coquet\u00f3n que ve\u00eda reducidas sus dimensiones por el factor gente, que se apretujaba dulce y cuidadosa sobre s\u00ed misma, confiriendo una sensaci\u00f3n de paz y sosiego a las personas que la formaban. Como no ten\u00eda ganas de darme detalles me quedo con las ganas de ofrec\u00e9rtelos a ti ahora, entonces, despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Yo sent\u00eda, y a\u00fan lo siento cuando siento algo identificable con lo de entonces, que andaba descuidado y en baja forma, por lo que empec\u00e9 a saltar a la comba, lo que no sorprendi\u00f3 a nadie porque nadie a\u00fan no hab\u00eda llegado. Le ped\u00ed cort\u00e9smente a Azucena que me hablase de lo que quisiera, con el fin l\u00fadico de conversar, y ella me respondi\u00f3 con una sonrisa a bocajarro que no me esperaba, por lo que empec\u00e9 a conjeturar que era sorda. Con la sonrisa a\u00fan coleteando en mis t\u00edmpanos me fui al ba\u00f1o, que afortunadamente estaba donde deb\u00eda y no me oblig\u00f3 a irlo buscando. Dentro hall\u00e9 una taza de v\u00e1ter color blando que me tend\u00eda su boca inmensa, cumplidora. No pude menos que no despreciarla con mis mojigater\u00edas, aunque yo hab\u00eda ido al ba\u00f1o \u00fanicamente por si encontraba a alguien, que ya me estaba haciendo falta. Mientras rociaba su garganta con un extra\u00f1o fluido que me nac\u00eda abruptamente de dentro \u2014nervioso y caliente como un potrillo juguet\u00f3n dispuesto a comerse el cielo, de aperitivo, antes de la hierba diet\u00e9ticamente ubicua para los equinos en cuesti\u00f3n, es decir, para aquellos que no comen otra cosa\u2014 record\u00e9 que alguien siempre llega con nadie y juntos se alegran la tarde convirti\u00e9ndose en alguno, que nunca se entera por donde vienen los tiros que no vienen.<\/p>\n<p>Agradec\u00ed a aquel complaciente v\u00e1ter su dedicaci\u00f3n y profesionalidad mediante conexi\u00f3n telef\u00f3nica directa, que adem\u00e1s de evitar indeseables confianzas es m\u00e1s barato que el transporte aerotransportado terrestre. Sal\u00ed de aquel estupendo lugar abriendo la puerta para despu\u00e9s cerrarla educadamente, siempre detr\u00e1s de m\u00ed. Soy extremadamente vulgar en estos casos, pero no conozco otra forma de salir de los bellos lugares sin ventanas y cerrados por una puerta.<\/p>\n<h3>3.<\/h3>\n<p>Como la posibilidad del di\u00e1logo se me parec\u00eda inopinadamente imposible, tras pedirle que abonase la cuenta puls\u00e9 a Azucena en el justo lugar, donde radica su bot\u00f3n de apagado y vuelta a casa con piloto autom\u00e1tico, y observ\u00e9 c\u00f3mo sus nalgas la conduc\u00edan fuera marcando un paso marcial. Buena cosa eso de las nalgas prietas en mujeres como aquella, buena cosa que sean dos y perfectamente amoldadas a su continente del pantal\u00f3n. Cuando aquel, tan querido para m\u00ed, culo traspas\u00f3 el vano adintelado de la puerta, imagin\u00e9 que el resto del cuerpo lo habr\u00eda seguido y, por tanto, pude sacar sin temores un paquete de tabaco del bolsillo interior de mis calcetines. Ped\u00ed una cerveza a una cara vagamente conocida que las serv\u00eda incondicionalmente, y en ese preciso momento comprend\u00ed dos cosas: que tendr\u00eda que pagar mi tercio y que la cara pertenec\u00eda casualmente y por contrato de seis meses, renovables, a la frutera amable de los caf\u00e9s. Lo primero me resulto espeluznante, lo segundo algo mejor.<\/p>\n<p>\u2014Hola \u2014me dijo\u2014, usted me suena.<br \/>\n\u2014Es algo m\u00e1s que probable, nos vimos hace tan solo un par de momentos y establecimientos.<br \/>\n\u2014\u00a1Ah!, ya recuerdo. Usted es el joven acompa\u00f1ante de aquel nombre desle\u00eddo pero delicioso por su letra.<br \/>\n\u2014Ciertamente \u2014estaba empezando a interesarme, y era trabajoso y cansado hacerlo\u2014 , y usted la frutera.<br \/>\n\u2014Tem\u00ed que no se acordara de m\u00ed, somos tantas en el gremio&#8230; Le noto esforzado y enrojecido, \u00bfno estar\u00e1, por casualidad, empezando usted a interesarse?<br \/>\n\u2014Lo lamento, me averg\u00fcenzo de ello, pero as\u00ed es.<br \/>\n\u2014\u00bfNo estar\u00e1 eso de alg\u00fan modo relacionado con mi persona?<br \/>\n\u2014M\u00e1s bien, de momento, s\u00f3lo con su cuerpo.<br \/>\n\u2014\u00a1Estupendo!, es la primera vez que me sucede.<br \/>\n\u2014En realidad, eso es fascinantemente consecuente con el estado de la fijaci\u00f3n de inter\u00e9s en los humanos varones de la sociedad actual.<br \/>\n\u2014\u00a1D\u00edgamelo a m\u00ed!<br \/>\n\u2014No a otra si no a usted le hablo.<br \/>\n\u2014\u00bfPodr\u00eda tutearme? \u00bfPodr\u00eda darme un cigarro? \u2014y en sus ojos ciertos brillos relataban un cuento de brujos y hombres saltando alrededor de una fogata, lo que me enterneci\u00f3 hasta tal punto que no pude evitar descruzar la pierna derecha de la izquierda para cruzar esta \u00faltima sobre la primera.<br \/>\n\u2014Intentar\u00e9 ambas cosas \u2014dije.<\/p>\n<p>Y lo del tuteo fue sencillo, mientras que lo del cigarro se vio complicado por el miedo de \u00e9ste a irse con una desconocida que mostraba sinceras ganas de fum\u00e1rselo. Al final consegu\u00ed convencer a sus hermanos de que no correr\u00eda ning\u00fan peligro y se lo tend\u00ed a la ahora preciosa camarera; para no perdernos, recordar\u00e9 que anteriormente era una frutera vieja, gorda y sensacionalmente fea.<\/p>\n<p>Ella encajon\u00f3 el cigarro en el almac\u00e9n, especializado en objetos cil\u00edndricos y alargados, que tenemos los humanos entre la oreja y el cr\u00e1neo, con un gesto descuidado que por serlo tir\u00f3 al suelo ocho botellas de vodka y treinta y siete paquetes de hielo.<\/p>\n<p>\u2014Deber\u00edas tener cuidado con tus gestos \u2014le recomend\u00e9\u2014 no parecen muy atentos.<br \/>\n\u2014Lo s\u00e9, me tienen harta, pero una vez me dijeron que mis gestos descuidados eran los que m\u00e1s contribu\u00edan a mi belleza. Y por ello en este asunto estoy atada de pies y manos y con una manzana en la boca.<br \/>\n\u2014Hermosa manzana.<br \/>\n\u2014Dificultza el fabla.<br \/>\n\u2014No se nota nada.<br \/>\n\u2014Si cambizamzos de azunto se notzar\u00e1 menoz.<\/p>\n<p>Estaba empezando a interesarme por su aparentemente inagotable repertorio de frases, lo cual produjo en mi rostro una serie de contracciones y erupciones cut\u00e1neas m\u00faltiples que no pudieron menos que ser observadas.<\/p>\n<p>\u2014Creo que tu inter\u00e9s \u2014me sonri\u00f3 hablando entre sonrisas\u2014 aumenta, muta o se permuta.<br \/>\n\u2014As\u00ed es, estoy desolado. Me temo que empieza abarcar todo el conjunto de tu persona.<br \/>\n\u2014Bueno, si te desola, hablemos de otra cosa.<br \/>\n\u2014Restringimos demasiados temas, tus gestos despistados y mi inter\u00e9s patente.<br \/>\n\u2014Es igual, no nos conocemos de nada. Ahora mismo disponemos, en potencia, de una serie infinita de buenos motivos de conversaci\u00f3n.<br \/>\n\u2014Tienes raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Sus ojos me miraban desde debajo de las cejas, parapetados en ellas y jugando a lanzarme oboes fuertemente lascivos. Ojos viol\u00e1ceos como el color violeta que, grandes y ovalados, mostraban unas pesta\u00f1as decorativas largas y rizadas que s\u00f3lo pod\u00edan significar que ella tambi\u00e9n ten\u00eda p\u00e1rpados. Agradable. Justo entre los dos ojos nac\u00eda una nariz peque\u00f1a, en horizontal y hacia abajo, que mor\u00eda en dos agujeritos como dos leves pinchazos de alfiler en un corcho blanco. Un poco m\u00e1s arriba, sobre sus cejas, part\u00eda hacia el nacimiento de su pelo una frente despejada y lo suficientemente amplia como para permitir grandes pensamientos, frente que se frunc\u00eda bellamente cada vez que ella vocalizaba la \u201co\u201d y la \u201cs\u201d, y lo hac\u00eda formando surcos rectos y sim\u00e9tricos que no se met\u00edan a invadir el terreno de ning\u00fan otro, por lo que la paz en aquel trozo de su hermoso cuerpo estaba asegurada. Su pelo gris ceniza o plata \u2014poca luz exist\u00eda en el bar en aquel momento como para que yo pudiera matizar precisamente\u2014 se descolgaba cabeza abajo por su cuello, y m\u00e1s tarde se deslizaba en su t\u00f3rax en tranquilas ondulaciones sin pretensiones que se dejaban llevar con indiferencia por la suave corriente del aire acondicionado presente, que acondicionaba afectadamente el local para un gran resfriado que se supon\u00eda pod\u00eda sobrevenirnos ya en cualquier momento. Las ondulaciones se transformaban en circunvalaciones a la altura de sus senos, y fue all\u00ed mismo donde pude encontrar sus pechos perfectamente dispuestos en posici\u00f3n erguida y rematados por sus puntas o pezones. La ropa que llevaba dejaba al descubierto su ombligo, que ostensiblemente demostraba su fr\u00edo vibrando sucintamente el baile de los siete velos y vaciando constantemente combinados de Cointreaux con Licor 43 en un vano intento de entrar en calor. A los lados de este borracho agujerito encontr\u00e9 dos curvas praxitelianas que eran puentes uniendo el minimalismo de su cintura con la rotundidad de sus caderas. De ah\u00ed hacia abajo me sorprendi\u00f3 no encontrar m\u00e1s que una barra de madera, aunque luego, al verla fuera, comprend\u00ed que tambi\u00e9n ten\u00eda piernas, y ella me dijo le era m\u00e1s c\u00f3modo dejarlas en un armario cuando trabajaba para no mancharse las medias. El resto de los detalles ya los ir\u00e9 exponiendo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3 con la dama del bonito nombre? \u2014me pregunt\u00f3, perfectamente consciente del reconocimiento exhaustivo al que acababa de ser sometida.<br \/>\n\u2014Oh, poca cosa, provoc\u00f3 mi m\u00e1s fuerte desinter\u00e9s. Supongo que son cosas que simplemente suceden.<br \/>\n\u2014Posiblemente.<br \/>\n\u2014Pero no hablemos de ella, estando tu presente.<br \/>\n\u2014\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n\u2014Es de mal gusto.<br \/>\n\u2014Ciertamente.<\/p>\n<p>Cambi\u00e9 de conversaci\u00f3n r\u00e1pido, lo que produjo un musical chasquido en mi aparato fonador que la dej\u00f3 embelesada, me lo confirm\u00f3 m\u00e1s tarde. Como es dif\u00edcil hacer brotar un tema interesante sin llevar las fichas encima, me decant\u00e9 por preguntar por ella a ella misma.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tal la hosteler\u00eda?<br \/>\n\u2014No del todo mal, no puedo quejarme. El sueldo es miserable y la jornada devastadora, pero tengo un lugar donde tomar refrescos gratis y conocer gente nueva constantemente.<br \/>\n\u2014\u00bfY la respuesta de verdad? \u2014le pregunte capciosamente.<br \/>\n\u2014Una mierda. Es una mierda. Lamento la respuesta anterior, a veces no puedo evitar que la costumbre me lleve a decir cosas que, en mi cabeza, constituyen el lado oscuro y poderoso de la fuerza bruta.<br \/>\n\u2014Comprensible, est\u00e1s perdonada.<br \/>\n\u2014\u00bfT\u00fa de qu\u00e9 trabajas?<br \/>\n\u2014El caso es que llevo a\u00f1os intent\u00e1ndolo, pero nunca he conseguido quedarme m\u00e1s de una semana en ning\u00fan trabajo. Me da mucha rabia, pero me es imposible. A los dos d\u00edas de empezar, a mas tardar, empiezo a acumular en ingentes cantidades una sensaci\u00f3n de estupidez que me ata a la cama. Y as\u00ed ya me dir\u00e1s quien puede ir a trabajar. Me despiden por absentismo laboral cuando, en realidad, yo no tengo culpa alguna. Deber\u00edan juzgar esa sensaci\u00f3n, previa extirpaci\u00f3n, y condenarla a trabajos forzados.<br \/>\n\u2014\u00bfTe ata con cuerdas? Podr\u00edas injertarte cuchillas en las mu\u00f1ecas.<br \/>\n\u2014Lo intent\u00e9, pero entonces cambi\u00f3 a las esposas.<br \/>\n\u2014Supongo que no podr\u00e1s integrar en tu sistema org\u00e1nico un soplete, adem\u00e1s de que podr\u00edas chamuscarte alg\u00fan miembro importante&#8230;<br \/>\n\u2014Oh, no, ese est\u00e1 m\u00e1s abajo, bastante m\u00e1s&#8230;<br \/>\n\u2014S\u00ed, lo siento. De todos modos, es algo preocupante.<br \/>\n\u2014Coincido contigo en eso, me tiene absorbido.<br \/>\n\u2014\u00bfOtra cerveza?<br \/>\n\u2014Motivos econ\u00f3micos me lo impiden.<br \/>\n\u2014No lo creo posible.<br \/>\n\u2014De acuerdo entonces.<\/p>\n<p>Lentamente fue arrastrando su toc\u00f3n de madera hacia la izquierda, hacia la c\u00e1mara donde acicalaban mi cerveza. A mi alrededor la gente se hab\u00eda disuelto en personas que remoloneaban aburridas jugando al paddle de mesa. El suelo conten\u00eda ya una buena proporci\u00f3n de colillas y c\u00e1scaras de pipas, por lo que uno s\u00f3lo pod\u00eda andar con inc\u00f3modos pasos sonoros. Saqu\u00e9 un cigarro y le prend\u00ed fuego, haciendo caso omiso de sus gritos, por la fuerza de la costumbre de la que antes ya hab\u00edamos hablado ella y yo. Mis pensamientos callaban, escondi\u00e9ndose detr\u00e1s de los nombres en mi cerebro para que yo no pudiera localizarlos. Menudo plan, y yo sin ganas de andar buscando.<\/p>\n<p>La segunda calada fue tan intensa que dej\u00f3 inconsciente al cigarro, por lo cual ya no pudieron irritarme sus irrisorios grititos de dolor atroz.<\/p>\n<p>Ella estaba volviendo. Me tem\u00eda lo peor. Apoyaba las manos en la barra y con un peque\u00f1o esfuerzo se arrastraba un poquito hacia delante, y volv\u00eda a empezar de nuevo. Llevaba mi cerveza entre los labios, y la chapa le hizo un min\u00fasculo corte en las comisuras del cual manaban avisos tremebundos de peligro en siete idiomas, en forma de una delicada gotita de sangre roja que embelesaba y atra\u00eda hacia s\u00ed todos mis besos, y de entre ellos los mas tiernos, y de entre estos los m\u00e1s suaves, y de aquellos en especial los m\u00e1s perdidamente enamorados.<\/p>\n<h3>4.<\/h3>\n<p>Como la noche es noche y tiene sus exigencias, terminamos los dos en una cama inmensa, repleta de s\u00e1banas, donde nuestros cuerpos se entrelazaron jugando al mikado. Contentos por no estar solos, fum\u00e1bamos y tom\u00e1bamos caf\u00e9 y disfrut\u00e1bamos del bingo de miradas que, en estos casos, siempre toca. Sal\u00ed a comprar algo de comer y en Cuenca encontr\u00e9 una barra de pan y una lata de at\u00fan de oferta. Como el regreso a Madrid fue largo pude ver llover en el tren cortos r\u00edos rizados de agua, cristal abajo en la ventana. M\u00e1s tarde dej\u00f3 de llover y las gotas se fueron a sus casas, entristecidas.<\/p>\n<p>El revisor lleg\u00f3 como siempre y me pregunt\u00f3 como siempre y se enfad\u00f3 como siempre.<\/p>\n<p>\u2014Buenas noches. \u00bfBilletes, por favor?<br \/>\n\u2014S\u00ed, ya lo he pagado.<br \/>\n\u2014Me alegro, eso agiliza enormemente los tr\u00e1mites, \u00bfpodr\u00eda comprobarlo?<br \/>\n\u2014Efectivamente, pero que usted podr\u00eda es un hecho que ambos conocemos ya de antemano, por lo que confirmarlo no a\u00f1adir\u00eda nada nuevo a nuestro cuerpo de conocimientos.<br \/>\n\u2014Tengo que estar de acuerdo con usted en su apreciaci\u00f3n, pero, en un  plano distinto, no puedo dejar de observar que se trata de mi trabajo.<br \/>\n\u2014Correcto, as\u00ed es.<br \/>\n\u2014Entonces&#8230;<br \/>\n\u2014\u00bfS\u00ed?<br \/>\n\u2014\u00bfSu billete?<br \/>\n\u2014Estupendamente, gracias. En mi bolsillo.<br \/>\n\u2014Quisiera verlo.<br \/>\n\u2014Le entiendo.<br \/>\n\u2014No creo. Su billete, por favor.<br \/>\n\u2014Me niego.<br \/>\n\u2014\u00bfNo lo tiene?<br \/>\n\u2014Acabo de asegurarle que s\u00ed.<br \/>\n\u2014Entonces&#8230;<br \/>\n\u2014\u00bfS\u00ed?<br \/>\n\u2014\u00bfPodr\u00eda ense\u00f1\u00e1rmelo?<br \/>\n\u2014Oh, nada m\u00e1s f\u00e1cil, s\u00f3lo tendr\u00eda que sacarlo del bolsillo.<br \/>\n\u2014\u00bfY?<br \/>\n\u2014Me niego.<br \/>\n\u2014\u00a1Oh, me est\u00e1 calentando las manos! Si de hecho lo tiene, \u00bfpodr\u00eda indicarme el porqu\u00e9 de su negativa a mostr\u00e1rmelo?<br \/>\n\u2014Por supuesto, no puedo molestarlo porque est\u00e1 descansando.<br \/>\n\u2014Me est\u00e1 tomando nada sutilmente el pelo, el papel no descansa jam\u00e1s.<br \/>\n\u2014Ah, as\u00ed que usted es de esos.<br \/>\n\u2014\u00bfDe quienes?<br \/>\n\u2014De los que no reconocen a las cosas sus justos derechos&#8230;<br \/>\n\u2014No siga.<br \/>\n\u2014Entiendo que se sienta culpable.<br \/>\n\u2014En absoluto, lo que sucede es que no quiero perder m\u00e1s tiempo. O me ense\u00f1a el billete o le echo a la calle ahora mismo.<br \/>\n\u2014Pero&#8230; \u00a1a\u00fan no he llegado a mi destino!<br \/>\n\u2014Por eso mismo mi anuncio es una amenaza.<br \/>\n\u2014Terrible.<br \/>\n\u2014Sin duda.<br \/>\n\u2014\u00bfQu\u00e9 quiere que le diga?<br \/>\n\u2014Absolutamente nada, simplemente ens\u00e9\u00f1eme el billete.<br \/>\n\u2014Ya estamos&#8230;<br \/>\n\u2014Ahora mismo.<br \/>\n\u2014Le repito que est\u00e1 descansando&#8230;<br \/>\n\u2014Y yo le insin\u00fao que no me joda, hoy no tengo un buen d\u00eda y usted me est\u00e1 enervando. El billete.<br \/>\nNo me obligue a ser cruel&#8230;<br \/>\n\u2014\u00bfCon el papel? Le ruego que no le menosprecie, mi buen dinero me ha costado.<br \/>\n\u2014De nada le servir\u00e1 si no me lo ense\u00f1a.<br \/>\n\u2014Oh, qu\u00e9 insensible, me sirvi\u00f3 para comprarlo, para tenerlo a mi ladito&#8230;<br \/>\n\u2014Me est\u00e1 cansando, le aseguro que esto va a terminar mal.<br \/>\n\u2014En cualquier caso mal \u00fanicamente para m\u00ed, usted seguir\u00e1 en el tren.<br \/>\n\u2014\u00a1El billete!<br \/>\n\u2014Es in\u00fatil, esta es mi parada, de nada sirve ya que discutamos por un trozo de \u00e1rbol machacado.<br \/>\n\u2014\u00bfSer\u00e1 posible? \u00a1El billete!<br \/>\n\u2014\u00bfQu\u00e9 har\u00e1, echarme? \u00bfNo acabo de decirle que aqu\u00ed me bajo? Tranquil\u00edcese, hombre, le aseguro que los vagones est\u00e1n repletitos de billetitos como ese que usted anda buscando, as\u00ed que sea bueno y vaya a divertirse encontr\u00e1ndolos.<br \/>\n\u2014\u00a1Alto! \u00a1Seguridad!<\/p>\n<p>Pobre hombre, ya era tarde. Nada m\u00e1s bajar del tren corr\u00ed tanto que antes de llegar a casa tuve que desincrustarme los ojos del cerebro para no atemorizar a la linda camarera que, como recordar\u00e1s, all\u00ed me esperaba.<\/p>\n<h3>5.<\/h3>\n<p>Ya estaba en el portal y me di cuenta de que algo era sumamente diferente, lo cual dej\u00f3 de ser extra\u00f1o cuando comprend\u00ed que era el de ella y rotundamente no el m\u00edo. Como no me hab\u00eda llevado sus llaves tuve que utilizar las m\u00edas y mi poder de convicci\u00f3n para abrir la cerradura, ante lo cual la puerta recapitul\u00f3 y me dej\u00f3 libre el paso. Con la puerta del piso el orden fue m\u00e1s o menos el mismo.<\/p>\n<p>Ella estaba despierta y vestida de Mar\u00eda Antonieta. Llevaba una bandeja de coca-cola con vasos de coca-cola llenos de cerveza D\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Estar\u00e1s cansado \u2014me dijo con ojos tristes.<br \/>\n\u2014Efectivamente, y t\u00fa hambrienta.<br \/>\n\u2014Oh, no creas, me prepar\u00e9 algo de la nevera.<br \/>\n\u2014Me dejas de piedra \u2014y de hecho mis huesos se petrificaron visiblemente.<br \/>\n\u2014Puedo verlo, es sorprendente.<br \/>\n\u2014S\u00ed, algo que escapa a la racionalidad en, al menos, tres de sus infinitas versiones.<br \/>\n\u2014Si\u00e9ntate, amor m\u00edo.<\/p>\n<p>Y lo hice acompa\u00f1ado de un sonido de goznes petrificados. Me quit\u00e9 los zapatos, que se pusieron a pacer en la alfombra solazados y con gran parsimonia.<\/p>\n<p>\u2014Toma tu cerveza.<br \/>\n\u2014\u00bfTienes algo para picar?<br \/>\n\u2014Por supuesto, en realidad tengo de todo.<br \/>\n\u2014Bueno, pues cualquier cosa.<\/p>\n<p>Se fue a la cocina acompa\u00f1ada de un terrible fru-fru producido por su vestido. Yo dej\u00e9 la bolsa con el pan y el at\u00fan encima de la mesa, encendiendo el televisor con una mano y rasc\u00e1ndome la cabeza con la otra.<\/p>\n<p>Me sent\u00eda imb\u00e9cil por algo que jugaba a la guerra de guerrillas con mis neuronas. Apagu\u00e9 el televisor, me hab\u00eda equivocado y hab\u00eda puesto uno de esos canales en los que alguna emisora se complace en turbiar la relajante imagen nevada con sus est\u00fapidas tonter\u00edas. Era ya casi de d\u00eda, era ya casi otro d\u00eda. Otra eternidad rampante, otro sue\u00f1o atento y crudo exigi\u00e9ndome luchar por cumplirlo.<\/p>\n<p>Escuchaba el sonido del abrelatas al perforar la lata de la tapa de lata de la lata, del cristal de botes chocando entre s\u00ed o con la encimera, de los \u201cpofs\u201d de tapas de botes abri\u00e9ndose y dejando escapar el vac\u00edo, que inmediatamente volaba libre a conocer la mezcla gaseosa de la atm\u00f3sfera que, siempre y en cualquier sitio, le rechazar\u00eda. Si el maldito vac\u00edo supiera eso no saldr\u00eda tan r\u00e1pido, tendr\u00edan que ir all\u00ed a echarlo para poder meter sus cucharas. Movimientos perist\u00e1lticos jugaban con mi disnea a desquiciarme y, atinadamente, ambos lo consegu\u00edan.<\/p>\n<p>Me quit\u00e9 la cabeza y me mir\u00e9 de frente, como s\u00f3lo puede hacerlo uno con uno mismo. Me desagrad\u00f3 lo que vi. Una barba reci\u00e9n nacida berreando, unos ojos casi reci\u00e9n desincrustados. Pelo graso pajizo y largo. Una boca amurallada de dientes amarillo-nicotinosos, por el caf\u00e9 y la mala vida.<\/p>\n<p>T\u00fa ya sabes lo que suced\u00eda, \u00bfverdad? Mis misterios en ti se desenturbian y lees en mi saliva como en un chiste sin palabras, a golpes de vista. Me da igual, aqu\u00ed estoy, escribiendo, burl\u00e1ndote al hacerlo.<\/p>\n<p>\u00bfO no?<\/p>\n<h3>6.<\/h3>\n<p>Ella volvi\u00f3 y nos sentamos taciturnos en el sof\u00e1. Pasaron algunas horas y todo segu\u00eda igual, apenas nos hab\u00edamos movido. La comida lloraba intocada sobre la mesa.<\/p>\n<p>\u2014Tendr\u00e1s que arreglarte \u2014le dije\u2014 \u00bfa qu\u00e9 hora empiezas a trabajar?<br \/>\n\u2014No te preocupes, ped\u00ed 730 d\u00edas libres antes de salir ayer.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esto desaparec\u00ed 729 d\u00edas de su casa y volv\u00ed el 730 a las siete de la tarde. Ella estaba en la misma postura, casualmente, esper\u00e1ndome a medias y a medias \u00fanicamente depil\u00e1ndose.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tal? \u2014me dijo.<br \/>\n\u2014Bueno&#8230;<br \/>\n\u2014\u00bfHas descansado?<br \/>\n\u2014Algo. No era f\u00e1cil.<br \/>\n\u2014Lo s\u00e9.<br \/>\n\u2014\u00bfQu\u00e9 hacemos?<br \/>\n\u2014D\u00edmelo t\u00fa.<br \/>\n\u2014No he tra\u00eddo respuestas.<br \/>\n\u2014\u00bfVamos a la cama?<br \/>\n\u2014Ser\u00e1 lo mejor.<\/p>\n<p>Y t\u00fa lo sab\u00edas, es decir, lo sabes. T\u00fa ya sab\u00edas que su nevera estaba llena, que terminar\u00edamos en la cama porque las palabras no hablan cuando no les da la gana. Sab\u00edas que aquella gotita de sangre me avisar\u00eda y, a la vez, me atrapar\u00eda. Y por eso encierras mis bol\u00edgrafos. Es peque\u00f1o el dominio de los p\u00e1rpados. A\u00fan m\u00e1s reducido es el de las frases. El de las respuestas es decididamente el m\u00e1s angosto.<\/p>\n<p>Te preguntas qu\u00e9 hago escribiendo, cuando me lo tienes prohibido estrictamente. Por supuesto, no me puedes negar que tambi\u00e9n eso lo sabes.<\/p>\n<h3>7.<\/h3>\n<p>Al d\u00eda siguiente comprob\u00e9 que el sol sali\u00f3 sin retraso en su horario. Fui a la cocina a quemar pan y escaldar caf\u00e9 para hacer un desayuno decente. Ella se levant\u00f3 tras de m\u00ed y chocamos los labios, piel sutil\u00edsima sobre carne que roza piel sutil\u00edsima sobre carne. Se me viene a la cabeza hip\u00f3stasis, pero mi cr\u00e1neo es duro y su ciudadela aguanta el asalto. Se me viene a la cabeza obliterarse, pero es demasiado sencillo elipsarlo.<\/p>\n<p>Echamos el caf\u00e9 en dos tazas y el pan en dos platos peque\u00f1os, extendimos mantequilla y mermelada sobre las tostadas, que agradec\u00edan el fr\u00edo contacto en su costra abrasada. Las tostadas las comimos, el caf\u00e9 lo bebimos. No s\u00e9 cu\u00e1ntos cigarros se sacrificaron en aquella ma\u00f1ana. No s\u00e9 cu\u00e1ntas miradas no encontraron otra enfrente en la que apoyarse.<\/p>\n<p>A la hora de rigor me dirig\u00ed al ba\u00f1o para tomar una ducha, con la soledad encorvando mi espalda y el desayuno luchando a codazos por hacerse un hueco medianamente c\u00f3modo en mi est\u00f3mago. Abr\u00ed el grifo, me quit\u00e9 el calzoncillo y met\u00ed la cabeza bajo la alcachofa met\u00e1lica profesional en escupir el agua como se debe.<\/p>\n<p>Sal\u00ed fuera completamente raspado y dej\u00e9 que ella me curase, era algo. La acompa\u00f1\u00e9 al trabajo y le di un sonoro beso que reverber\u00f3 en los tejados, a\u00fan medio dormidos, con el sonido inquietante de algo delicado de vidrio que se hace cien mil pedazos y, una vez cuerpo roto, cosa rota, ser roto, relampaguea en el recuerdo como \u00fanico efecto de su est\u00fapido destrozo.<\/p>\n<p>No hubiera estado de m\u00e1s si me hubieras avisado. Pese a todo, aqu\u00ed lo escrito queda escrito. Y lo rubrico.\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de liarme con python en esta semana, despu\u00e9s de una semana en Valencia y otra en Candeleda y esperando a la semana siguiente en Almer\u00eda, me he puesto a convertir todos los textos antiguos a markdown. 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