{"id":6669,"date":"2017-06-29T19:20:40","date_gmt":"2017-06-29T17:20:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=6669"},"modified":"2020-11-22T18:05:15","modified_gmt":"2020-11-22T17:05:15","slug":"la-nada-mas-cercana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=6669","title":{"rendered":"la nada m\u00e1s cercana"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"wp-content\/uploads\/2017\/06\/photo_2017-06-29_21-36-54.jpg\" alt=\"\" \/><\/p>\n<div class=\"pf\">A Jos\u00e9 Luis, a mi padre.<\/div>\n<p>Antes de darme cuenta estaba rematadamente loco, sin remedio. Perdido en una aparente inmensidad, desconectado de lo que suelo considerar real. Lo real es un juego, creo.<\/p>\n<p>T\u00fa pelabas patatas, o jud\u00edas, algo. Estabas pelando ese algo sobre un pa\u00f1o, en la mesa del sal\u00f3n, enfrascada en la tarea mientras yo hac\u00eda que miraba por la ventana para poder mirarte como me diera la gana. Eran d\u00edas de descuento, tiempos extendidos que no se dan cuenta de que han dejado de existir y que ya s\u00f3lo recuerdan, a modo de ecos, otros tiempos que s\u00ed. Que s\u00ed vibraban, creo. Pero por aquel entonces yo no sab\u00eda nada y s\u00f3lo lo sab\u00eda el tiempo, carente de brillos, el mobiliario, el cuchillo que empu\u00f1abas y, seguramente, t\u00fa. S\u00ed, t\u00fa deb\u00edas saberlo por aquel entonces, como siempre has sabido. No es una mitolog\u00eda ni una especie de romanticismo idiota, es simplemente que t\u00fa siempre has estado m\u00e1s en el mundo de lo que yo jam\u00e1s he conseguido: un universo de absolutos, un asunto de absolutos, un reino de absolutos en el que todo significa algo conocido. Quiz\u00e1 absolutos es demasiado y pueda decirlo simplemente como una opini\u00f3n para cada sujeto, que se puede tomar como referencia para vivir. En la ventana pasaban cosas, vecinos, coches, ru\u00eddo, pero a qui\u00e9n pod\u00eda importarle aquello con todo eso dentro, apretujado, comprimiendo las paredes como la pena cuando parece que te va a reventar el pecho de dentro a fuera. Probablemente exactamente as\u00ed.<\/p>\n<p>Pero vamos, que yo estaba loco, y que todo aquello revoloteaba por mis fosas nasales como si no hubiera m\u00e1s en la vida que entrar y salir de mis pulmones. Encend\u00ed un cigarro un poco por costumbre y un poco por desenfocar la escena, enbarullarla. Estaba loco de mil demonios por mil motivos, aunque ninguno de ellos se aproximaba ni remotamente al \u00fanico por el que deb\u00eda estarlo. Bueno, eso pienso al menos ahora. Entonces era otra cosa, no era el mismo tipo. No dispon\u00eda de la informaci\u00f3n completa, no pod\u00eda hacerme una composici\u00f3n de lugar que realmente mereciera la pena. El humo del tabaco se me enredaba en el pelo y al librarse sal\u00eda disparado al techo, donde disfrutaba de la ventaja de la perspectiva y, serenamente, comprend\u00eda antes de evaporarse en el ambiente.<\/p>\n<p>Con el cenicero entre las macetas, haciendo gimn\u00e1sticamente el movimiento de tirar la ceniza de cuando en cuando. Levantando el brazo sin dejar de mirarte por el rabillo del ojo, pelando aquello que ir\u00edamos a comernos luego. Yo qu\u00e9 s\u00e9. Era suficiente con mirarte un rato, despacio. Ver la minuciosidad de tus facciones, de tu cuerpo, el detalle absoluto de cada curva, de cada l\u00ednea. Algo as\u00ed de completo, sin memorizar para luego, s\u00f3lo explorando con mis ojos la orfebrer\u00eda del contraluz de tu espacio sobre el espacio circundante. No s\u00e9 si lo consideraba hermoso o no, porque era diferente. No era bello porque no era esa la categor\u00eda, era <em>todo<\/em>. En ese momento t\u00fa eras todo lo que mi cerebro pod\u00eda percibir como lo real, lo \u00fanico que pod\u00eda capturar mi atenci\u00f3n de ese modo.<\/p>\n<p>Fue f\u00e1cil comprenderlo cuando terminaste, recogiste las mondas de lo que fuera aquello en el pa\u00f1o, me miraste un segundo y te fuiste a la cocina, llev\u00e1ndote todo lo existente contigo. Como quien tira de un mantel o algo as\u00ed, o como quiz\u00e1 el efecto de un agujero negro: cuando saliste por la puerta te llevaste absolutamente todo contigo. Ni macetas, ni sal\u00f3n, ni mesas ni el cigarro \u2014me quem\u00e9 los dedos, as\u00ed que debi\u00f3 ser m\u00e1s un efecto visual o psicol\u00f3gico que un hecho real, sea lo que sea eso, en el mundo real, sea lo que sea eso. Cuando saliste por la puerta no qued\u00f3 nada detr\u00e1s, como si hubieras hecho una destrucci\u00f3n meticulosa de lo que existe o, de otro modo m\u00e1s preciso, como si todo lo que existe hubiera decidido irse contigo.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed lleg\u00f3 la primera angustia, la chiquitita, la menos importante de las angustias que, con el tiempo, iban a empezar a formar parte de mi vida como compa\u00f1\u00eda. Un universo mancomunado que, de repente, se esfuma en un gesto y me deja perdido en medio de nada sin ser capaz de reaccionar de ninguna forma. Al fin y al cabo yo sab\u00eda que estabas en la cocina, por lo que esta desolaci\u00f3n no pod\u00eda ser definitiva, era cuesti\u00f3n de esperar para volver a ver la luz rebotando en las cosas y entrando en mi retina. Mi cerebro demandaba datos. Los cerebros hacen eso.<\/p>\n<p>Me recompuse. No pod\u00eda ofrecerte esa imagen a tu vuelta, as\u00ed que segu\u00ed mirando por lo que deb\u00eda haber sido la ventana, aparentando escuchar los ruidos t\u00edpicos del barrio en una tarde de verano en medio de un calor abrasador.<\/p>\n<p>Eso era todo, creo. Todo lo que necesitaba contar ahora mismo.<\/p>\n<p>Un poco abrupto quiz\u00e1, pero al fin y al cabo fue m\u00e1s o menos eso, volviste al rato, volvi\u00f3 todo contigo, recog\u00ed el cigarro de donde hab\u00eda ca\u00eddo en el suelo y lo tir\u00e9 al cenicero. Cuando te mir\u00e9 hab\u00edas encendido el televisor y estabas mirando la pantalla fijamente. Y el universo al volver trajo consigo la intuici\u00f3n de que estos tiempos eran tiempos extendidos. Tiempos eco de otros tiempos que estuvieron vivos. Joder, ah\u00ed s\u00ed que puedo decir que estuve loco como mil demonios por un s\u00f3lo motivo poderoso, ineluctable. Alg\u00fan d\u00eda te ir\u00edas en medio de estos tiempos de descuento y te llevar\u00edas irremediablemente todo contigo. Una simple frase que debi\u00f3 salir de las macetas o entrar por la ventana y alcanzarme en medio de mi deficiente comprensi\u00f3n de lo real, parti\u00e9ndome por la mitad. As\u00ed que antes de darme cuenta estaba rematadamente loco, sin remedio. Empec\u00e9 a jugar con las manos para intentar hacerme un mundo de barro en el que establecerme cuando todo lo dem\u00e1s hubiera partido. Una tarea imposible, idiota, pero a ver c\u00f3mo lidias con una certeza tan irrebasable cuando la nada m\u00e1s cercana, el olvido m\u00e1s pr\u00f3ximo, est\u00e1 al otro lado de un mundo del que no tienes coordenadas estables.<\/p>\n<p>Cuando a\u00f1os m\u00e1s tarde mi padre muri\u00f3, algui\u00e9n sin mucha empat\u00eda me pregunt\u00f3 en su funeral c\u00f3mo se supera la muerte de un padre, en medio de las l\u00e1grimas del momento y la emoci\u00f3n subrogada de seguir viviendo a trav\u00e9s de la desgracia de otros, de sentirse vivo en la desgracia as\u00e9ptica de los dem\u00e1s (es inconsciente, no estoy criticando a nadie). Yo ya me sab\u00eda las respuestas, porque mi mundo de barro mecido entre mis manos hab\u00eda ido tomando forma y empezado a ser relevante en la escala que sea la que tienen los mundos, o lo real. No se supera nada, se aprende a vivir en otro mundo. En el anterior es ya imposible. El anterior se ha extinguido. El mundo en el que mi padre estaba a mi lado ya no existe en absoluto. Uno coge barro, lo mece entre sus manos, y aunque al principio no es suficiente y el todo ha sido aspirado por la ausencia hasta tal punto que se ha ido para siempre, poco a poco coge fuerza y empieza a ser bastante. Eso no quiere decir que no eches de menos, o que no sientas la ausencia de un modo demoledor, no es una aspirina que te tomas para el dolor de cabeza y el dolor de cabeza desaparece.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s, tarde o temprano, viene una nueva ola que se lleva tu \u00faltimo castillo de barro, en el que ahora vives. Y t\u00fa empiezas de nuevo. Moldeas. Lloras. Tomas aire. Recompones lo que queda de ti. Moldeas. No dejas de moldear nunca, con ganas o sin ellas, porque sabes que la nada m\u00e1s cercana, el olvido m\u00e1s pr\u00f3ximo, est\u00e1 al otro lado de una nueva realidad de la que no tienes coordenadas visibles.<\/p>\n<p>Tomas aire. Conozco este lugar, te dices.<\/p>\n<p>Ya he estado aqu\u00ed antes.<\/p>\n<p>Y empiezas de nuevo.<\/p>\n<p>(Recuerdo que aquella noche nos acostamos y fue estupendo. Nos quisimos como si el tiempo no hubiera abierto una brecha en nuestras percepciones, como si lo que siempre hab\u00eda sido siempre siguiera siendo lo que siempre hab\u00eda sido siempre. Me abrac\u00e9 a ella con mi nuevo conocimiento, lo que hac\u00eda que todo significara mucho m\u00e1s de lo que hab\u00eda significado nunca. Me dorm\u00ed entre algodones, pensando que quiz\u00e1 me estaba equivocando y que quiz\u00e1 no hab\u00eda peligro alguno de que el mundo reventara otra vez para dejarme en medio de un hecho insoslayable y, por tanto, lejos de la nada en la que anestesiarme, porque uno no deja de pensar en lo definitivo como temporal hasta que lo definitivo no entra en medio del asunto y dice \u00abeh, he llegado y vengo para quedarme\u00bb.)<\/p>\n<p>Cuando todo desaparece, ni siquiera la nada es viable. Hasta la nada necesita ubicarse, emplazarse, radicarse en alg\u00fan sitio. Cuando todo desaparece, la nada no est\u00e1 localizable. Todos esos caminos necesitan ser reconstru\u00eddos antes de que puedas perderte en alguna parte. Desesperadamente necesitas eso. Sentirte algo. Ser alguien. Encontrar tus caminos aunque s\u00f3lo sea para perderte en ellos. Aunque s\u00f3lo sea eso. \t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Jos\u00e9 Luis, a mi padre. Antes de darme cuenta estaba rematadamente loco, sin remedio. Perdido en una aparente inmensidad, desconectado de lo que suelo considerar real. Lo real es un juego, creo. T\u00fa pelabas patatas, o jud\u00edas, algo. 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