{"id":552,"date":"2004-05-22T15:37:55","date_gmt":"2004-05-22T13:37:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=552"},"modified":"2019-03-18T19:23:50","modified_gmt":"2019-03-18T18:23:50","slug":"ms-mierda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=552","title":{"rendered":"m\u00e1s mierda"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"wp-content\/imagenes\/Pic02668.jpg\" width=\"80%\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p>\u00abCuando pienso en ella a\u00fan se me encoge el coraz\u00f3n. Y de alg\u00fan modo ella est\u00e1 siempre.<\/p>\n<p>Cuando ella no est\u00e1, es decir, cuando tengo plena y amarga conciencia de su definitiva ausencia, todo cesa de moverse y de ser. Si algo tuvo un sentido, lo pierde. Eso es Dios que se ha ido, que ha vuelto a irse, sin avisar siquiera. Entonces se apaga la luz y yo me deshago un poco m\u00e1s en la oscuridad. Me duermo con ambas manos cruzadas a la altura del coraz\u00f3n, sobre el pecho, como los muertos. Desde que Claudia no est\u00e1 he sentido cierta complacencia en ese gesto, o en esa actitud, o en esa \u00edntima decisi\u00f3n de la que s\u00f3lo me atrevo a insinuar un gesto: quisiera estar muerto. La vida con ella era dif\u00edcil, porque la vida siempre lo es. Sin ella, no es.<\/p>\n<p>Estoy muerto.\u00bb<\/p>\n<p>Javier Garc\u00eda S\u00e1nchez, <a href=\"index.php?p=433\"><i>Dios se ha ido.<\/i><\/a><\/p>\n<p>escucho: <a href=\"wp-content\/canciones\/reecho\/perfectosborrachos.mp3\">borrachos<\/a><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 acaba con nosotros? Complicado de saber, muy complicado. La desidia, seguramente, la desidia es lo que acaba conmigo habitualmente.<\/p>\n<p>Hago planes para limpiar, pero no limpio. Hago planes para estudiar, pero no estudio lo suficiente. Hago planes para no salir y quedarme leyendo, pero despu\u00e9s de algunas horas leyendo, componiendo, escribiendo, salgo (no me quedo).<\/p>\n<p>Es dif\u00edcil, intento explicarme. A m\u00ed mismo ante todo, supongo. Pero es complicado situar a alguien en otra cabeza al cien por cien, creo que incluso es complejo situarme de pleno en mi propia cabeza. Voy dando ideas aproximadas, palos de ciego&#8230; y siempre est\u00e1 la pregunta, la de siempre, \u00bfa qu\u00e9 tal necesidad de explicar?<\/p>\n<p>Me da vueltas una frase que escrib\u00ed hace, al menos, ocho o nueve a\u00f1os: tenemos la necesidad de ser comprendidos. Voy paseando de regreso del curro y me siento solo, aunque raramente estoy completamente solo. Me siento solo, busco o a\u00f1oro y necesito ese nivel de comprensi\u00f3n que se confunde casi ya con la simbiosis. No s\u00e9 por qu\u00e9 cuando est\u00e1s (en la medida de lo posible) en otra cabeza todo parece m\u00e1s soportable. Cuando tu historia es digerida en dos est\u00f3magos es m\u00e1s historia, y al mismo tiempo una carga menos pesada, menos desviada. Al fin y al cabo, hay dos en esto, es m\u00e1s dif\u00edcil (asuntos del inconsciente) que dos est\u00e9n equivocados, es muy f\u00e1cil (asuntos del inconsciente) que uno est\u00e9 equivocado.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 sea s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de costumbre, y ahora me estoy acostumbrando a otra cosa.  En la novela de Mar\u00edas (\u00abCoraz\u00f3n tan blanco\u00bb), en una conversaci\u00f3n entre dos diplom\u00e1ticos en la que el protagonista hace de traductor, uno de ellos dice que la gente no sabe lo que no quiere, y mucho menos lo que quiere, que saber lo que uno quiere es imposible. M\u00e1s o menos eso quiere decir que ni siquiera nosotros estamos en nuestras cabezas. O que si lo estamos no nos entendemos.<\/p>\n<p>Ayer me rap\u00e9 otra vez la cabeza, y cuando acab\u00e9 no me gust\u00f3 lo que vi. Es m\u00e1s, yo ya sab\u00eda que no me iba a gustar, que ese tiempo est\u00e1 quemado, cumpli\u00f3 su funci\u00f3n. Entonces&#8230; \u00bfpor qu\u00e9 lo hice? Es complicado responder a eso. Lo primero que se me viene a la cabeza es \u00abporque puedo\u00bb. Pero desenredar la madeja que supone esa respuesta es a\u00fan m\u00e1s complejo, m\u00e1s tenso, supongo.<\/p>\n<p>En el curro me dijeron que se preocupaban, porque cuando me ven con la cabeza rapada se preguntan \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 este tipo se ha rapado la cabeza?\u00bb. Ven en el s\u00f3lo gesto un torbellino de infierno personal que revienta en s\u00edntomas visibles. Hay m\u00e1s, supongo, hay muchos m\u00e1s.<\/p>\n<p>Infierno personal&#8230; marcado por uno mismo, uno hace tiempo que quiso darse cuenta de que la realidad es mucho, pero no significa nada. Los significados son asunto propio, los manejamos y generamos nosotros mismos.<\/p>\n<p>En el organigrama la desidia est\u00e1 en el centro. Marcando los pulsos que, despu\u00e9s, se convierten en impulsos y hacen todo funcionar, haciendo bien que yo limpie o bien que me tire en el sof\u00e1 a leer mientras el desorden y la suciedad generan m\u00e1s desorden y m\u00e1s suciedad.<\/p>\n<p>Y en el reverso de todo organigrama, debajo de, invisible, est\u00e1 siempre la angustia. Mi angustia deviene desidia neur\u00f3tica, la de otros deviene inquietud neur\u00f3tica (la que les lleva a hacer doscientos mil kil\u00f3metros con el coche para tomar caf\u00e9 en toledo, la que les lleva a ayudar a todo el mundo buscando siempre a qui\u00e9n ayudar, la que les lleva a pasear, a ascender, a correr, a salir de bar en bar, a buscarse en los hechos que se construyen con prejuicios, la que les lleva a competir en cualquier caso, a limpiar, a vivir, a ver puestas de sol, a huir huir de todo soberanamente). Es curioso, porque se da la coincidencia de que, a mi alrededor, toda angustia deviene movimiento, excepto en mi caso, y quiz\u00e1 en el de Koldo y Ortondo.<\/p>\n<p>Supongo que no podemos evitar vernos manidos por el \u00ab\u00bfa d\u00f3nde vamos?\u00bb<\/p>\n<p>Pero no olvido que hay gente que hace grandes cosas son su angustia personal, que tienden y suelen conseguir apaciguar al bicho con todo lo que hacen. \u00bfEs una mentira?, pregunto. Me pregunto en qu\u00e9 calibre determinado una mentira funciona como una verdad. Me pregunto qu\u00e9 calibre tiene la mentira de estar aqu\u00ed, ahora, escribiendo esto, no enga\u00f1ando en ning\u00fan hecho pero no incluyendo todos los que se dieron (al principio escrib\u00ed \u00abno diciendo ninguna mentira, pero tampoco incluyendo toda la verdad\u00bb, pero es inexacto, no hay verdad, hay hechos. Cuando hablas con otros hay hechos que se dieron o no (y en ellos incluyo las sensaciones, los sentimientos&#8230;), cuando uno habla con uno mismo hay verdades y mentiras, los distintos juegos del an\u00e1lisis de la realidad, o, m\u00e1s preciso, de la sentimentalizaci\u00f3n de la realidad que cada cual realiza en sus adentros), me pregunto, dec\u00eda, qu\u00e9 calibre tiene la mentira de estar aqu\u00ed, ahora, explic\u00e1ndome, esquivando caer en el historicismo, huyendo de tender a justificarme en mi propia historia. Intentando, tentando, la asepsia del cient\u00edfico ideal (que no el real), del narrador perfecto en alguna ideolog\u00eda period\u00edstica, aquel que representa la realidad no en una foto, ni en un cuadro, sino en palabras. Pero, al mismo tiempo, sin tocarlo todo.<\/p>\n<p>\u00bfDesidia o instinto narrativo? Que cada palo sostenga su vela.<\/p>\n<p>Hay zonas muertas en las que no se entra (\u00bfpor qu\u00e9 la guitarra sigue dentro del carrito de Hiper Usera, inmaculada, pura, sin mi contacto en, al menos, una semana entera?, ah\u00ed no me meto ni aunque me vaya la vida en ello, y lo curioso es que me va). Zonas muertas que son la mierda que se tapa con perfumes y\/o flores. Inventamos un asiento con agua en su fondo que disimula el olor y, despu\u00e9s, lleva la mierda lejos. No nos importa d\u00f3nde. Lejos de nosotros, en cualquier caso.<\/p>\n<p>S\u00ed&#8230; quiero llevar una parte de m\u00ed lejos, donde exista de tal modo (de nuevo el asunto de los calibres) que sea exactamente igual que si no existiera. No me importa si lo hace o no, de hecho, me deshago (me desdigo) de ella.<\/p>\n<p>Curioso.<\/p>\n<p>Es curiosa la sensaci\u00f3n de repugnancia cuando uno mete las manos en la mierda (por eso no puedo tocarlo todo), porque uno se da cuenta, y esto es lo peor:<\/p>\n<p>de que la mierda (es cierto) es la angustia inmediata.<\/p>\n<p>Joder. Es eso. La mierda nos pone en contacto con lo que se da detr\u00e1s del tel\u00f3n. Rectifico: con lo que sucede realmente (y a estas alturas, joder, \u00bfqu\u00e9 es real, que es eso de decir \u00ablo que sucede realmente\u00bb). Ahora hablo de m\u00ed, y digo: puedes correr, o quedarte sentado, o limpiar, o dejarte vencer por la desidia que te lleva indefectiblemente al sof\u00e1 y el libro, al pensamiento tumbado, pero no toques la mierda.<\/p>\n<p>Si tocas la mierda, si metes las manos en ella, si la saboreas (si la sabes), entrar\u00e1s en contacto con la realidad. Con el bicho muerto de hambre que exige algo que no se da, un imposible, al fin y al cabo. El bicho est\u00e1 ah\u00ed, y es real precisamente porque t\u00fa le haces mierda.<\/p>\n<p>Joder. Esa es otra. Joder. Mejor estar\u00edas limpiando la taza del v\u00e1ter (eliminando restos que te recuerdan la mierda).<\/p>\n<p>Lo dije: la realidad es mucho, pero no significa nada.<\/p>\n<p>La \u00fanica forma de exorcizar al bicho es sent\u00e1ndole a tu mesa. Compartiendo tu vino con \u00e9l.<\/p>\n<p>Al hacerlo mierda lo eternizas.<\/p>\n<p>Joder. Creo que es claro. Joder. No asumimos, negamos, nos negamos, seguimos como si (y eso es importante, seguimos como si nada hubiera pasado, como si todo fuera la misma vida, cuando la vida real que nos condiciona est\u00e1 viajando por tuber\u00edas hasta derramarse en alg\u00fan lugar, no nos importa cu\u00e1l, donde existe a efectos pr\u00e1cticos como si no existiera de ning\u00fan modo).<\/p>\n<p>La \u00fanica existencia posible de una realidad que no se da, es en forma de mierda. La mierda es el estadio final de lo que no fue, de lo que ya no es de ning\u00fan otro modo.<\/p>\n<p>(Iv\u00e1n, por qu\u00e9 te vas, t\u00fa me hubieras dicho: lo que es es y no que no es no es, y todo se hubiera esfumado como l\u00e1grimas en la ducha).<\/p>\n<p>Yo mismo mantengo dentro de los par\u00e1metros de la realidad lo que no se da (venga, t\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 no sacas la guitarra del carrito?, \u00a1mete las manos en la mierda!).<\/p>\n<p>He visto tipos duros como el acero con la columna vertebral partida en dos. En vez de flexionar, aguantaron hasta quebrarse. Ahora decoran los \u00fanicos museos no falseados del siglo XXI, que son los bares de viejo.<\/p>\n<p>La vida real que nos condiciona est\u00e1 viajando por tuber\u00edas hasta derramarse en alg\u00fan lugar, no nos importa cu\u00e1l, donde existe a efectos pr\u00e1cticos como si no existiera de ning\u00fan modo. Y ese mismo acto es el \u00faltimo residuo de realidad de la vida real (por haberla convertido en mierda) que nos condiciona, y que dejar\u00eda de hacerlo si meti\u00e9ramos las manos en la mierda, si la sent\u00e1ramos en la mesa<\/p>\n<p>para verla desaparecer como algo que no es. Simple. Curioso.<\/p>\n<p>La obliteraci\u00f3n es el destino final de un error. Quisimos tapar con perfumes y\/o flores lo que ya no es, lo que a\u00fan queremos seguir siendo o lo que ya no queremos ser en modo alguno (aunque somos y por ello induce v\u00e9rtigo), nos hicimos a la idea de que obliterar significaba erradicar, y no entendemos (no entiendo) que el simple hecho de digerir (y no obliterar) hace que lo que no es se diluya, deje de molestar, desaparezca con el verdadero calibre de lo que no es.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, no olvidamos. Si no olvidamos no nacemos. Si no nacemos continuamos.<\/p>\n<p>Y, sin embargo, siempre he sido un rom\u00e1ntico, siempre he pensado que hay sentimientos que me superan, que existen (en el m\u00e1s alto grado, o calibre) independientemente de que les tache o les siente a la mesa.<\/p>\n<p>Ya les sent\u00e9 a la mesa, no nos enga\u00f1emos. Y acabaron con mis provisiones y se adue\u00f1aron de mis lagrimales. Ya les sent\u00e9 a la mesa, no nos enga\u00f1emos, con la esperanza de que se esfumaran dejando sillas vac\u00edas, pero no lo hicieron, rieron mis chistes y se adue\u00f1aron de los postres.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfqu\u00e9?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCuando pienso en ella a\u00fan se me encoge el coraz\u00f3n. Y de alg\u00fan modo ella est\u00e1 siempre. Cuando ella no est\u00e1, es decir, cuando tengo plena y amarga conciencia de su definitiva ausencia, todo cesa de moverse y de ser. Si algo tuvo un sentido, lo pierde. Eso es Dios que se ha ido, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-552","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-perdiendo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/552\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}