{"id":433,"date":"2004-03-24T12:53:42","date_gmt":"2004-03-24T10:53:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=433"},"modified":"2004-03-24T12:53:42","modified_gmt":"2004-03-24T10:53:42","slug":"javier-garca-snchez-dios-se-ha-ido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=433","title":{"rendered":"Javier Garc\u00eda S\u00e1nchez. Dios se ha ido."},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"diossehaido.jpg\" src=\"wp-content\/imagenes\/diossehaido.jpg\" width=\"191\" height=\"300\" border=\"0\" \/><\/p>\n<p>Javier Garc\u00eda S\u00e1nchez.<br \/>\n<i>Dios se ha ido.<\/i><\/p>\n<p>Premio Azor\u00edn 2003.<br \/>\nEditorial Planeta. Colecci\u00f3n Booket.<br \/>\nCubierta: Opalworks.<br \/>\nPrimera edici\u00f3n en Booket: marzo de 2003.<br \/>\n&copy; Javier Garc\u00eda S\u00e1nchez, 2003.<br \/>\n&copy; Editorial Planeta, S.A, 2004.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nDios se ha ido. Una novela inteligente, extra\u00f1a.<\/p>\n<p>Las primeras cuarenta o cincuenta p\u00e1ginas no hay Dios que las aguante.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed empieza el desastre. Para el protagonista, porque empieza a abrirse (lentamente), para el lector, porque cada vez se r\u00ede m\u00e1s y est\u00e1 m\u00e1s enganchado. Cosas que atrapan: la risa y la sinceridad. Al irle abriendo poco a poco, uno cada vez se siente m\u00e1s atrapado en un universo que me suena demasiado. Comidas extra\u00f1as (ja, la Suprema de Merluza cuando no hay otra cosa, o como \u00e9l dice, quit\u00e1ndole el \u00abde\u00bb, la Suprema Merluza). Constantes disgresiones te van introduciendo en una cabeza de la forma m\u00e1s efectiva que he visto \u00faltimamente. Si en \u00abLos estados carenciales\u00bb Vallvey consigue hacer comprender las reacciones de un grupo de personas que interact\u00faan, aqu\u00ed Javier consigue que saboreemos en contacto directo la persona que es su personaje. Entremezclado con ajedrez y yazz, desilusi\u00f3n, imaginaci\u00f3n sana y sana iron\u00eda, sano cinismo. Uno no sabe si re\u00edrse o llorar. Pero lo consigue, y siempre est\u00e1s riendo mientras lees los avatares (perfectamente al uso, por otra parte) del buen hombre que somos todos, de alg\u00fan modo.<\/p>\n<p>Una novela excelente.<\/p>\n<p>Voy a terminar con un p\u00e1rrafo, no de la parte ir\u00f3nica, sino del puro hueso del protagonista. Me dej\u00f3 clavado a la silla.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfO s\u00ed me atrever\u00e9?<br \/>\nLa ausencia de Claudia me ha llevado a pensar que ausencias marcan, sin duda, el final de una partida. Y una derrota. En este caso la m\u00eda. Ya nada tengo que perder.<br \/>\nS\u00ed, claro que me atrever\u00e9, porque es ahora o nunca:<br \/>\nEn la cama, durante la noche, me doy cuenta de que veces hago un gesto incontrolado: estiro una patita hacia donde ella estaba, a mi izquierda. Es en vano. No hay nadie. Ahora, el \u00fanico hueco que existe en el colch\u00f3n es el de mi lado. Tambi\u00e9n me doy cuenta de que ese gesto va siendo cada vez m\u00e1s resignado. Primero la buscaba estirando un brazo, como si quisiera acariciarla. Como cuando la abrazaba por detr\u00e1s para darle calor. Tan friolera como siempre fue, yo intentaba que se sintiese protegida. Luego ya no estiraba el brazo o la mano. \u00bfPara qu\u00e9? Entonces cruzaba el cuerpo en diagonal. Despu\u00e9s sol\u00eda volver a la posici\u00f3n usual que adopto al dormir, decepcionado y d\u00eda a d\u00eda dolorosamente convencido de que ella ya no est\u00e1 all\u00ed. Al final me conformo, por lo que parece, con deslizar de nuevo, humilde y vanamente, esa patita entre las s\u00e1banas.<br \/>\n De vez en cuando se me duerme alg\u00fan m\u00fasculo durante la noche. A ella le ocurr\u00eda con cierta frecuencia, y se asustaba rnucho. Yo estaba ah\u00ed para apaciguarla. Desde que duermo solo -y no me explico la raz\u00f3n- tambi\u00e9n me pasa. Un gemelo, un muslo, una mano. Entonces, el dolor es insoportable por espacio de bastantes segundos. Me abrazo yo mismo en busca de consuelo. Muchas veces he llorado de soledad en esos momentos angustiosos. Pero lo que m\u00e1s he echado de menos en todo este tiempo es consolarla. Creo que tal vez \u00fanicamente en esos momentos, y hablo de ef\u00edmeros instantes en todo un d\u00eda, me sent\u00ed realmente \u00fatil para alguien.<\/p>\n<p>Cuando pienso en ella a\u00fan se me encoge el coraz\u00f3n. Y de alg\u00fan modo ella est\u00e1 siempre.<\/p>\n<p>Cuando ella no est\u00e1, es decir, cuando tengo plena y amarga conciencia de su definitiva ausencia, todo cesa de moverse y de ser. Si algo tuvo un sentido, lo pierde. Eso es Dios que se ha ido, que ha vuelto a irse, sin avisar siquiera. Entonces se apaga la luz y yo me deshago un poco m\u00e1s en la oscuridad. Me duermo con ambas manos cruzadas a la altura del coraz\u00f3n, sobre el pecho, como los muertos. Desde que Claudia no est\u00e1 he sentido cierta complacencia en ese gesto, o en esa actitud, o en esa \u00edntima decisi\u00f3n de la que s\u00f3lo me atrevo a insinuar un gesto: quisiera estar muerto. La vida con ella era dif\u00edcil, porque la vida siempre lo es. Sin ella, no es.<\/p>\n<p>Estoy muerto.\u00bb\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Javier Garc\u00eda S\u00e1nchez. Dios se ha ido. Premio Azor\u00edn 2003. Editorial Planeta. Colecci\u00f3n Booket. Cubierta: Opalworks. Primera edici\u00f3n en Booket: marzo de 2003. &copy; Javier Garc\u00eda S\u00e1nchez, 2003. &copy; Editorial Planeta, S.A, 2004.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-433","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-perdiendo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/433","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=433"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/433\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=433"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=433"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=433"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}