{"id":3793,"date":"2011-04-06T00:02:09","date_gmt":"2011-04-05T22:02:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=3793"},"modified":"2011-04-06T00:02:09","modified_gmt":"2011-04-05T22:02:09","slug":"el-soporte-fisico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=3793","title":{"rendered":"el soporte f\u00edsico"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tLas ruedas y el motor y el v\u00ednculo de este blog con la realidad siempre ha sido el museo de metralla verdadero, que es <a href=\"?p=1188\">el sitio donde vivo<\/a>. En este lugar han sucedido cosas dolorosas y alegres, pero siempre cosas magn\u00edficas, y durante mucho tiempo ha sido el punto de encuentro de gente que me ha llenado y me ha configurado como soy, que me han hecho feliz y triste y entero y fragmentado en seg\u00fan qu\u00e9 momentos, y sobre todo al final del d\u00eda sentirme jodidamente querido entre el humo del tabaco, los cercos pegajosos de cerveza y el sonido de guitarras y voces encabronando a los vecinos mientras la noche escler\u00f3tica que es esta ciudad vegetaba fuera en sus lentos rieles de lo que siempre es siempre y nunca quiere ser otra cosa.<\/p>\n<p>____________________<\/p>\n<p>Y ahora, por primera vez en once a\u00f1os, me planteo que quiz\u00e1 el museo ya no tiene que seguir existiendo, al menos no en su forma actual (quiere volver a ser potencia). No me refiero al blog, que hace a\u00f1os ya repta como puede en la casi inexistencia sin querer escupir el bocado de una vez, sino a la ubicaci\u00f3n f\u00edsica donde todo sucede: el marco donde se da toda posibilidad. Y donde a veces incluso se actualiza. Donde realmente he querido ubicar los par\u00e1metros de lo que yo considero factible. Donde me he dado para el que quiera pueda recoger el guante. Donde he recibido al que quer\u00eda estar aqu\u00ed, conmigo, pasando el rato.<\/p>\n<p>____________________<\/p>\n<p>Las casas, los lugares, no son nada. Son lo que la gente hace con ellos. Esto es una simpleza, pero no una estupidez. Los sitios no tienen ojos ni o\u00eddos y son incapaces de hacer nada con nada. La gente que los ocupa es la que genera ilusiones, movimientos de espirales que fluyen y confluyen unas con otras tejiendo el tapiz de las relaciones humanas. Y esto es el \u00fanico sentido de las cosas, el \u00fanico que somos capaces de ver y, sobre todo, entender. De metabolizar.<\/p>\n<p>____________________<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 aqu\u00ed hace once a\u00f1os. No quer\u00edan ense\u00f1arnos la casa porque dec\u00edan que la cocina era muy peque\u00f1a y que hab\u00eda que subir una cuesta tremenda para llegar. Ten\u00edan raz\u00f3n, pero sin embargo&#8230; esas paredes nos llenaron de posibilidad, y nos quedamos. Mucha gente colabor\u00f3 en aquella mudanza y cuando se termin\u00f3 y nos comimos las pizzas lleg\u00f3 el momento de estar solos, sin electricidad, pero con un mont\u00f3n de promesas. Contratamos la luz m\u00ednima, y vino un tipo a engancharla. Vio lo que ten\u00edamos (termo, fuegos y el resto de electrodom\u00e9sticos) y nos dijo que con la potencia que hab\u00edamos elegido no iba a ser suficiente. Nos mir\u00f3, nos sonri\u00f3, hizo una muesca en alg\u00fan sitio debido en el interruptor general y nos dijo: esto no ha pasado nunca. Fue el primer signo de que todo iba a salir siempre lo suficientemente bien como para querer contarlo.<\/p>\n<p>Eso es otra medida de posibilidad, m\u00e1s precisa: querer contarlo.<\/p>\n<p>__________________<\/p>\n<p>Vino la enorme Gregoria. Y se fue.<\/p>\n<p>En los a\u00f1os salvajes trabaj\u00e1bamos de teleoperadores de tres y media a diez, y despu\u00e9s del curro nos tra\u00edamos a todo el mundo a beber y dormir. De aquella \u00e9poca recuerdo que era raro amanecer dos d\u00edas seguidos con la misma gente. Nos duch\u00e1bamos y nos \u00edbamos de nuevo al trabajo, de lunes a s\u00e1bado. El domingo descans\u00e1bamos. Tambi\u00e9n recuerdo que todo el mundo se confabulaba para que no nos faltase de nada, si se nos romp\u00eda la tele alguien ten\u00eda una, si est\u00e1bamos sin sof\u00e1 alguien nos tra\u00eda uno. Nano nos trajo la nevera y una olla, y aquello s\u00ed que fue una aventura diab\u00f3lica. Si nos sent\u00edamos solos siempre ven\u00eda alguien a hacernos compa\u00f1\u00eda y sacarnos unas risas hablando de nada y todo.<\/p>\n<p>__________________<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s vino la ruptura y el museo tom\u00f3 otros caminos: los cuatro jinetes (Rous, Miguel\u00f3n, Marcos y yo). Durante mucho tiempo pas\u00e1bamos aqu\u00ed los viernes, los s\u00e1bados, los domingos, hasta que completamente borrachos nos \u00edbamos fuera para conocer sin pagar. A\u00fan est\u00e1n las marcas de cerveza en la puerta de la entrada de la lata que se le rompi\u00f3 a Rosa, mientras los dos nos escojon\u00e1bamos apurando las heineken en aquella ma\u00f1ana de resaca cruel. He estado a punto de pasarle una bayeta un mill\u00f3n de veces a esas marcas, pero otro mill\u00f3n me he detenido con una sonrisa y he dejado que la cerveza siguiera donde estaba. Era su sitio. Estaba bien exactamente donde estaba. Sin embargo, en la bayeta estaban fuera de lugar, lo seguir\u00edan estando ahora. Desde luego.<\/p>\n<p>El Festimad de \u00abChechu\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>La gente segu\u00eda siendo parte de todo como siempre, y siempre colaboraban. Recuerdo que cont\u00e9 en este blog que se llevaron la mesa del sal\u00f3n y Jara lo ley\u00f3, se fue a Ikea y me compr\u00f3 una, y me la trajo. Vino con Cris, no pod\u00edan quedarse mucho. Le di un abrazo. Y cuando se fueron llor\u00e9 porque todo el mundo era bueno y no ten\u00eda muy claro si yo segu\u00eda mereciendo aquello (pero esa es otra singladura que no cabe en esta entrada). Por supuesto, a\u00fan sigo teniendo esa mesa.<\/p>\n<p>De esa \u00e9poca son dos asuntos peliagudos que me llevaron arriba y abajo mientras duraron, arriba y abajo hasta que no quedo ni el aire que les sustentaba y terminaron esfum\u00e1ndose como la bruma cuando bajas un poco la cuesta. Mujeres que nunca quise conocer porque no ten\u00eda las jodidas fuerzas, y con las que me limit\u00e9 a huir hacia delante pensando que hab\u00eda una puerta que reventar, a ser posible con la cabeza. Cuando quise mirar atr\u00e1s, no hab\u00edan podido seguirme.<\/p>\n<p>Esta \u00e9poca tambi\u00e9n termin\u00f3, pero no porque estuviera bien o mal, sino porque todo tiene su momento y si hasta el pu\u00f1etero sol va a implosionar alg\u00fan d\u00eda a ver de qu\u00e9 nos vamos a sentir responsables cuando la vida pasa y arrasa con todo lo que hay para llenar odres nuevos.<\/p>\n<p>___________________<\/p>\n<p>Despu\u00e9s vino el club de sabios: Cisneros, Roy, Javi, \u00c1ngela y yo. Un descanso meditado. Intentamos saber algo acerca de todo lo que nos estaba pasando, porque los treinta imponen seg\u00fan que cosas. Intentamos hacer un remanso en la corriente de nuestras vidas para centrar lo importante viendo que todo fluye y se escapa siempre de entre los dedos de las manos, esto es: el recuerdo. Aprend\u00ed tanto de todos ellos que no comprendo c\u00f3mo pudo ser que despu\u00e9s nuestros caminos divergieran tanto (excepto Cisneros), y a veces creo que fue la misma vida cabreada con nosotros porque no hay que entenderla, hay que vivirla, y las espirales que iniciamos en aquellas largas tardes en el sal\u00f3n del museo pon\u00edan en peligro la inviolabilidad de lo incierto. El caso es que me encaprich\u00e9 de N., y eso supuso el final de la \u00e9poca m\u00e1s tranquila y reposadamente feliz de mi vida.<\/p>\n<p>__________________<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s el troleb\u00fas, el buldozzer, la gran ruleta rusa de N. Primero la paz: voluntad ferrea. Algui\u00e9n con quien no hay que andar con cuidado porque sabe qui\u00e9n es y d\u00f3nde va. Despu\u00e9s el conocimiento (el puto arbol del bien y del mal del que no hay que comer jam\u00e1s sin atenerse a las consecuencias), despu\u00e9s la huesuda verdad, la desnuda carne que desplazado el ropaje no muestra m\u00e1s que un fr\u00edo y absoluto y ciego silencio.<\/p>\n<p>Ese silencio a\u00fan sigue espeluzn\u00e1ndome cuando lo pienso. Y cuando lo pienso, lo siento.<\/p>\n<p>Y la gente que naufrag\u00f3 en mis aguas: Santi, Ana, Ra\u00fal, Amaya, Ana, Susi, Canta. Y la superviviente del holocausto que yo mismo gener\u00e9: Pavon, Cris, Raquel.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fueron los tres a\u00f1os del sindicato. Todos mis compa\u00f1eros, las fiestas absurdas, las manifestaciones. Tres a\u00f1os de no hacer m\u00e1s que protestar sin que nada sirviera de nada me convirtieron en un descre\u00eddo. Y fuera del trabajo (y dentro, a veces) las m\u00e1s monumentales, particulares y especiales borracheras que he tenido en mi vida, con kil\u00f3metros de diferencia. Ric, la juanita, Merayo y todos los ca\u00eddos a los que la empresa fue derribando poco a poco hasta reducirles a cenizas laborales, carne de paro. Estuvimos con todos y no pudimos hacer nada, m\u00e1s que decir lo siento. No ten\u00edamos poder ni para media mierda. Y a veces ni para eso. Recuerdo las tardes en mi casa planeando modos de cambiar las cosas mientras nos destroz\u00e1bamos duro con el alc\u00f3hol. Eso tambi\u00e9n paso por aqu\u00ed. Muri\u00f3 mi padre y Ric me trajo a 180 desde Alcorc\u00f3n, donde \u00e9l estaba comprando porros con mi l\u00facida compa\u00f1\u00eda un lunes a las nueve y media de la ma\u00f1ana. Fue duro.<\/p>\n<p>Pero hubiera sido lo mismo si hubiera estado comprando biblias: mi padre hubiera muerto igual. Eso no hay Dios que lo cambie (n\u00f3tese la may\u00fascula y b\u00f3rrese).<\/p>\n<p>___________________<\/p>\n<p>Despu\u00e9s mi camino personal. Mi tercera novela, <a href=\"http:\/\/www.bubok.com\/libros\/11800\/Hablando-sobre-Bakunin\">Hablando sobre Bakunin<\/a>, que nunca dej\u00f3 de ser un desprop\u00f3sito an\u00e1rquico pero que fue terapia-trastero donde almacenar lo que no sab\u00eda d\u00f3nde dejar en mi vida pero que a\u00fan no pod\u00eda tirar; la reflexi\u00f3n solo y las charlas-pedo con Merayo; el camino de dientes torcidos con Hare, ese camino incomprensible que tomamos los dos que va respondiendo al tratamiento y nos va acercando de nuevo; el r\u00e1pido caer al abismo de Goyete, ainst, que ahora parece regresar con fuerza y ser parte de nuevo de estos nuevos d\u00edas, con los mismos agujeros pero mucho m\u00e1s sabio; mi ex-alumno de guitarra que se fue y volvi\u00f3 y se volvi\u00f3 a ir dejando siempre un muy buen sabor al final.<\/p>\n<p>___________________<\/p>\n<p>Ahora deber\u00eda, aunque no hay espacio ni tiempo ya, ni casi detalles que no se hayan borrado, ir rellenando este esquema. Poner caras y recordar a Puri, Ivan, Mari \u00c1ngeles, Edu, Mar\u00eda (un besazo con toda el alma, donde est\u00e9is), todos los psic\u00f3patas de la grego (Gabriel, los poetas, la poetisa tonta y dem\u00e1s) y el resto de la gente del resto de \u00e9pocas de los que no guardo nombres, s\u00f3lo caras. \u00c9pocas.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n meter a los habituales, los que como un hilo rojo recorren todas las \u00e9pocas transi\u00e9ndolas: Oscar, Diana, David, Laura, Vic, Leti, Zentu, Eva, Nano, Jara, Jaime, Pavon, Cris, Hare, Sara, Ali, Mar\u00eda, Solano, Carol, Merayo, Rous, Miguel\u00f3n, Kostia (ya s\u00e9 que algunos repiten, pero es que est\u00e1n desde siempre o atraviesan al menos dos \u00e9pocas, ya lo dije; otros no han aparecido antes: aqu\u00ed no cabe todo) como nucleo duro. Y a los que tienen ojos de Guadiana, Koldo y Ortondo, que siempre ser\u00e1n mi referente frente al mundo que ha dejado de ser mundo y ya no entiende lo que se trae entre manos. Y as\u00ed le va.<\/p>\n<p>Y todas esas caras borrosas que alguna vez fueron besos o abrazos o que alguna vez me escucharon con la guitarra en el campus de la Aut\u00f3noma, o en garitos perdidos, o en la Gregoria, o en cualquier parque de esta ciudad en alg\u00fan momento. Todos los pedos en los que he abrazado y re\u00eddo y sentido para olvidar luego.<\/p>\n<p>Y tres caras que ya no est\u00e1n, Nati, Jorge, mi padre.<\/p>\n<p>Y todo esto no es m\u00e1s que la mitad de la mitad, menos a\u00fan de la mitad de la mitad. Una nader\u00eda comparado con todo lo que ha sucedido en este museo del que yo soy el m\u00e1s humilde anticuario. M\u00e1s nader\u00eda a\u00fan porque es una era que s\u00f3lo incluye el tiempo que he estado en esta casa. Todas las cosas que he vivido que est\u00e1n aradas en las circunvalaciones de mi cerebro y est\u00e1n asociadas a esta casa. Y el momento de este museo soporte f\u00edsico va pasando y llegando a su fin, y ahora me desplazo de nuevo hacia delante.<\/p>\n<p>Y mola.<\/p>\n<p>Pero da pavor.<\/p>\n<p>Da verdadero p\u00e1nico.<\/p>\n<p>Necesito traer dos cosas aqu\u00ed, primero la frase de Bohr:<\/p>\n<blockquote><p>\nLo contrario de una verdad trivial es un error est\u00fapido, pero lo contrario de una verdad profunda es siempre otra verdad profunda.<br \/>\nNiels Bohr<\/p><\/blockquote>\n<p>Y luego a Hierro:<\/p>\n<blockquote><p>Quiero arrancarlo de su \u00e9xtasis<br \/>\npara reintegrarlo a la rueda<br \/>\ntemporal, para darle vida.<br \/>\n(Olvid\u00e9 que han pasado cerca<br \/>\nde veinte a\u00f1os. Olvid\u00e9<br \/>\nque ya no es clara su cabeza,<br \/>\nque ya no puede ser posible<br \/>\nque me escuche y que me comprenda.)<br \/>\n<a href=\"?p=507\">El rescate imposible.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Habla del tipo que fue y con el que ya no puede razonar. El problema de darle demasiada importancia a la historia (problema bastante com\u00fan en un museo) es que se corre el peligro de caer en el historicismo y pensar que todo lo que es y puede ser es s\u00f3lo lo que ya ha sido.<\/p>\n<p>Y de eso s\u00f3lo se despierta con un tic-tac acompa\u00f1ado de un inc\u00f3modo estallido al final.<\/p>\n<p>Me mudo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las ruedas y el motor y el v\u00ednculo de este blog con la realidad siempre ha sido el museo de metralla verdadero, que es el sitio donde vivo. 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