{"id":1902,"date":"2009-11-12T00:50:29","date_gmt":"2009-11-11T22:50:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=1902"},"modified":"2009-11-12T00:50:29","modified_gmt":"2009-11-11T22:50:29","slug":"no-tengo-boca-y-quiero-gritar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=1902","title":{"rendered":"no tengo boca y debo gritar"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\t<a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/No_tengo_boca_y_debo_gritar\">Harlan Ellison    <\/a><\/p>\n<p>El cuerpo de Gorrister colgaba fl\u00e1cido, en el ambiente rosado, sin apoyo alguno, suspendido bien alto por encima de nuestras cabezas en la c\u00e1mara de la computadora y sin balancearse en la brisa fr\u00eda y oleosa que soplaba eternamente a lo largo de la caverna principal. El cuerpo colgaba cabeza abajo, unido a la parte inferior de un ret\u00e9n por la planta de su pie derecho. Adem\u00e1s, se le hab\u00eda extra\u00eddo toda la sangre por una incisi\u00f3n que se hab\u00eda practicado en su garganta, de oreja a oreja, sin que ello hubiese dejado rastro alguno en la pulida superficie del piso de metal.<\/p>\n<p>    \u2026<\/p>\n<p>    Cuando el verdadero Gorrister se uni\u00f3 a nuestro grupo y se mir\u00f3 a s\u00ed mismo, ya era demasiado tarde para que nos di\u00e9semos cuenta de que una vez m\u00e1s, AM, nos hab\u00eda enga\u00f1ado. Hab\u00eda hecho su broma, su diversi\u00f3n de m\u00e1quina. Tres de nosotros vomitamos, apartando la vista los unos de los otros en un reflejo tan arcaico como la n\u00e1usea que lo hab\u00eda provocado.<\/p>\n<p>    Gorrister, por su parte, se puso p\u00e1lido como la nieve, pues fue casi como si hubiese visto un \u00eddolo de vud\u00fa y se sintiese temeroso por su propio futuro. \u201c\u00a1Dios m\u00edo!\u201d, murmur\u00f3 y se alej\u00f3. Sin embargo, no tardamos en encontrarlo un poco m\u00e1s all\u00e1, sentado tembloroso con la cabeza entre las manos. Ellen se arrodill\u00f3 junto a \u00e9l y acarici\u00f3 su cabello. No se movi\u00f3, pero su voz nos lleg\u00f3 clara a trav\u00e9s del tel\u00f3n de sus manos:<\/p>\n<p>    &#8211; \u00bfPor qu\u00e9 no nos mata de una buena vez? \u00a1Se\u00f1or! No s\u00e9 cu\u00e1nto tiempo voy a ser capaz de soportarlo.<\/p>\n<p>    Era nuestro centesimonoveno a\u00f1o dentro del complejo de la computadora y Gorrister no hac\u00eda m\u00e1s que decir en voz alta lo que todos sent\u00edamos por dentro.<\/p>\n<p>    \u2026<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>    Nimdok (\u00e9ste era el nombre que la computadora le hab\u00eda forzado a usar, porque se entreten\u00eda con sonidos extra\u00f1os) fue v\u00edctima de alucinaciones que le hicieron creer que hab\u00eda alimentos enlatados en la caverna; pero Gorrister y yo ten\u00edamos a\u00fan muchas dudas.<\/p>\n<p>    &#8211; Es otra enga\u00f1ifa \u2013 les dije -. Lo mismo que cuando nos hizo creer que realmente exist\u00eda aquel maldito elefante congelado. \u00bfRecuerdan? Benny casi se volvi\u00f3 loco aquella vez. Vamos a esforzarnos para recorrer todo ese camino y cuando lleguemos van a estar podridos o algo por el estilo. No, no vayamos. Va a tener que darnos algo forzosamente, porque si no nos vamos a morir.<\/p>\n<p>    Benny se estremeci\u00f3. Hac\u00eda tres d\u00edas que no com\u00edamos. La \u00faltima vez fueron gusanos, espesos, correosos como cuerdas.<\/p>\n<p>    Nimdok ya no estaba seguro. Si hab\u00eda una posibilidad, cada vez se le antojaba m\u00e1s lejana. De todas maneras, all\u00ed no se podr\u00eda estar peor que aqu\u00ed. Tal vez har\u00eda m\u00e1s fr\u00edo, pero eso ya no importaba demasiado. Calor, fr\u00edo, lluvia, lava hirviente o nubes de langostas; ya nada importaba: la m\u00e1quina se masturbaba y ten\u00edamos que aguantar o morir.<\/p>\n<p>    Ellen dijo algo que fue decisivo:<\/p>\n<p>    &#8211; Tengo que encontrar algo, Ted. Tal vez all\u00ed haya unas peras o unas manzanas. Por favor Ted, probemos.<\/p>\n<p>    Ced\u00ed con facilidad. Ya nada importaba. Sin embargo, Ellen me qued\u00f3 agradecida. Me acept\u00f3 dos veces fuera de turno. Esto tampoco importaba. O\u00edamos c\u00f3mo la m\u00e1quina se re\u00eda juguetonamente mientras lo hac\u00edamos. Fuerte, con risas que ven\u00edan desde lejos y nos rodeaban. Ya nunca llegaba al cl\u00edmax, as\u00ed que para qu\u00e9 molestarse.<\/p>\n<p>    Cuando partimos era jueves. La m\u00e1quina siempre nos ten\u00eda al tanto de la fecha. El paso del tiempo era muy importante; no para nosotros, sin duda, sino para ella. Jueves.<\/p>\n<p>    Gracias.<\/p>\n<p>    Nimdok y Gorrister llevaron a Ellen alzada durante un largo trecho, entrelazando las manos que formaban un asiento. Benny y yo camin\u00e1bamos adelante y atr\u00e1s, para que si algo suced\u00eda, nos pasara a nosotros y no la perjudicara a Ellen. \u00a1Qu\u00e9 idea rid\u00edcula la de no ser perjudicado! En fin, todo era lo mismo.<\/p>\n<p>    Las cavernas de hielo se hallaban a una distancia de unos 160 km. Y al segundo d\u00eda, cuando est\u00e1bamos tendidos bajo el sol quemante que habla materializado, nos envi\u00f3 man\u00e1. Con gusto a orina hervida, naturalmente, pero lo comimos.<\/p>\n<p>    Al tercer d\u00eda pasamos por un valle de obsolescencia, lleno de esqueletos de unidades de computadoras que se enmohec\u00edan desde hac\u00eda mucho tiempo. AM era tan despiadada consigo misma como con nosotros. Era una caracter\u00edstica de su personalidad: el perfeccionismo. Ya fuera el deshacerse de elementos improductivos de su propio mundo interno, o el perfeccionamiento de m\u00e9todos para torturarnos, AM era tan cuidadosa como los que la hab\u00edan inventado, quienes desde largo tiempo estaban convertidos en polvo, y hab\u00eda tornado realidad todos sus deseos de eficiencia.<\/p>\n<p>    Pod\u00edamos ver una luz que se filtraba hacia abajo desde arriba, as\u00ed que ten\u00edamos que estar muy cerca de la superficie. Pero no tratamos de arrastrarnos para averiguar. No hab\u00eda virtualmente nada arriba; desde hac\u00eda m\u00e1s de cien a\u00f1os all\u00ed no exist\u00eda cosa alguna que pudiera tener la m\u00e1s m\u00ednima importancia. Solamente la ampollada superficie de lo que durante tanto tiempo habla sido el hogar de millones de seres. Ahora solamente exist\u00edamos nosotros cinco, aqu\u00ed abajo, solos con AM.<\/p>\n<p>    O\u00eda que Ellen dec\u00eda desesperadamente:<\/p>\n<p>    &#8211; \u00a1No, Benny! No vayas. \u00a1Sigamos adelante! \u00a1No, Benny, por favor! Y entonces me di cuenta de que hac\u00eda ya algunos minutos que o\u00eda a Benny decir:<\/p>\n<p>    &#8211; Voy a escaparme\u2026 Voy a escaparme \u2013 repiti\u00e9ndolo una y otra vez.<\/p>\n<p>    Su cara, de aspecto simiesco, se hallaba marcada por una expresi\u00f3n de tristeza y deleite beat\u00edfico, todo al mismo tiempo. Las cicatrices de las lesiones por radiaci\u00f3n que AM le hab\u00eda causado durante el \u201cfestival\u201d, se hallaban encogidas formando una masa de depresiones rosadas y blancas, y sus facciones parec\u00edan actuar independientemente unas de otras. Tal vez Benny era el m\u00e1s afortunado de nosotros: se hab\u00eda vuelto completamente loco desde hacia muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>    Pero si bien pod\u00edamos decirle a AM todas las horribles cosas que se nos ocurr\u00edan, si bien pod\u00edamos pensar los m\u00e1s atroces insultos dirigidos a los dep\u00f3sitos de memoria o a las placas corro\u00eddas, a los circuitos fundidos y a las destrozadas burbujas de control, la m\u00e1quina tolerar\u00eda que intent\u00e1ramos escapar. Benny se escurri\u00f3 cuando trat\u00e9 de detenerlo.<\/p>\n<p>    Se trep\u00f3 a un cubo de memoria de los peque\u00f1os, que estaba volcado hacia un lado y lleno de elementos en descomposici\u00f3n. All\u00ed se detuvo por un momento, y su aspecto era el de un chimpanc\u00e9, tal como AM hab\u00eda deseado.<\/p>\n<p>    Luego salt\u00f3 y se tom\u00f3 de un fragmento de metal corro\u00eddo y agujereado; subi\u00f3 hasta su parte m\u00e1s alta, colocando las manos tal como lo har\u00eda un animal, y se trep\u00f3 hasta un borde saliente a unos veinte pies de distancia de donde est\u00e1bamos.<\/p>\n<p>    &#8211; Oh, Ted, Nimdok, por favor, ay\u00fadenlo, det\u00e9nganlo antes que\u2026 \u2013 dijo Ellen. Las l\u00e1grimas ba\u00f1aron sus ojos. Movi\u00f3 las manos sin saber qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>    Era demasiado tarde. Ninguno de nosotros quer\u00edamos estar junto a \u00e9l cuando sucediera lo que pens\u00e1bamos que iba a suceder. Adem\u00e1s, nosotros nos d\u00e1bamos cuenta muy bien de lo que ocurr\u00eda. Cuando AM alter\u00f3 a Benny, durante el periodo de su locura, no fue solamente su cara la que cambi\u00f3 para que se pareciera a un mono gigantesco.<\/p>\n<p>    Tambi\u00e9n habla cambiado otras partes, m\u00e1s \u00edntimas. \u00a1A ella s\u00ed que le gustaba esto! Se entregaba a nosotros por cumplido, pero cuando era con \u00e9l la cosa, entonces si que le gustaba. \u00a1Oh, Ellen, la del pedestal, Ellen, pr\u00edstina y pura! \u00a1Oh, Ellen la impoluta! \u00a1Buena porquer\u00eda!<\/p>\n<p>    Gorrister la abofete\u00f3. Ellen se acurruc\u00f3 en el suelo, todav\u00eda mirando al pobre Benny y llorando. Llorar era su gran defensa. Nos hab\u00edamos acostumbrado a su llanto hac\u00eda ya setenta y cinco a\u00f1os. Gorrister le dio un puntapi\u00e9.<\/p>\n<p>    Entonces comenz\u00f3 a o\u00edrse el sonido. Era luz y sonido. Mitad sonido y mitad luz; algo que comenz\u00f3 a hacer brillar los ojos de Benny y a pulsar con creciente intensidad y con sonoridades no bien definidas, que se fueron convirtiendo en ensordecedoras y luminosas a medida que la luz-sonido aumentaba. Debe haber sido doloroso, aumentando el sufrimiento con la mayor magnitud de la luz y del sonido, porque Benny comenz\u00f3 a gemir como un animal herido. Al principio suavemente, cuando la luz era todav\u00eda no muy definida y el sonido poco audible, pero luego sus quejidos aumentaron, y se vio que sus hombros se mov\u00edan y su espalda se agitaba, como si tratara de escapar. Sus manos se cruzaron sobre su pecho como las de un chimpanc\u00e9. Su cabeza se inclin\u00f3 hacia un lado.<\/p>\n<p>    La carita triste de mono se cubri\u00f3 de angustia. Luego comenz\u00f3 a aullar, a medida que el sonido que surg\u00eda de sus ojos crec\u00eda en intensidad. Cada vez m\u00e1s fuerte. Me llev\u00e9 las manos a los lados de la cabeza para tratar de ahogar el ruido, pero de nada sirvi\u00f3.<\/p>\n<p>    Atravesaba todo obst\u00e1culo y me hacia temblar de dolor como si me clavaran un cuchillo en un nervio.<\/p>\n<p>    S\u00fabitamente, se vio que Benny era enderezado. Se puso en pie de un salto, como una marioneta. La luz surg\u00eda ahora de sus ojos, pulsante, en dos grandes rayos. El sonido sigui\u00f3 aumentando en una escala incomprensible, y luego Benny cay\u00f3, golpeando fuertemente en el piso. All\u00ed qued\u00f3 movi\u00e9ndose espasm\u00f3dicamente mientras la luz lo rodeaba y formaba espirales que se alejaban.<\/p>\n<p>    Entonces la luz volvi\u00f3 a dirigirse al interior de la cabeza, pareciendo que la golpeaba; el sonido describi\u00f3 espirales que converg\u00edan hacia \u00e9l, y Benny qued\u00f3 en el suelo, gimiendo en tal forma que inspiraba piedad.<\/p>\n<p>    Sus ojos eran dos pozos de jalea purulenta. AM lo hab\u00eda cegado. Gorrister, Nimdok y yo mismo desviamos la mirada. Pero no sin haber advertido que Ellen mostraba alivio luego de su intensa preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Acampamos en una caverna sumida en luz verdosa. AM nos provey\u00f3 de hojarasca, que quemamos para hacer un fuego, d\u00e9bil y lamentable, al lado del cual nos sentamos formando corro y contando historias, para impedir que Benny llorara en su noche permanente.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00bfQu\u00e9 significa AM?<\/p>\n<p>    Gorrister le contest\u00f3. Hab\u00edamos explicado lo mismo mil veces anteriormente, pero todav\u00eda era una novedad para Benny. \u2013 Al principio fueron las siglas de Allied Mastercomputer y luego las de Adaptive ManipWator, luego fue adquiriendo la posibilidad de autodeterminarse, y entonces se la llam\u00f3 Aggressive Menace y finalmente, cuando ya fue demasiado tarde como para controlarla, se llam\u00f3 a s\u00ed misma AM, tal vez queriendo significar que era\u2026 que pensaba\u2026 cogito ergo sum: \u201cpienso luego existo\u201d.<\/p>\n<p>    Benny babe\u00f3 un poco, y luego emiti\u00f3 una risita tonta.<\/p>\n<p>    &#8211; Existia la AM China, la AM Rusa, la AM Yanki y\u2026 interrumpi\u00f3. Benny golpeaba el piso con el pu\u00f1o, con su pu\u00f1o grande y fuerte. No estaba contento, pues Gorrister no hab\u00eda empezado desde el principio. Entonces Gorrister empez\u00f3 otra vez. Comenz\u00f3 la guerra fr\u00eda, y \u00e9sta se transform\u00f3 en la tercera guerra mundial. Esta tercera guerra fue muy compleja y grande, por lo que se necesitaron las computadoras para cubrir las necesidades. Abandonando los primeros intentos comenzaron a construir la AM. Exist\u00eda la AM China, la AM Rusa y la AM Yanki y todo fue bien hasta que comenzaron a cubrir el planeta agregando un elemento tras otro. Pero un d\u00eda AM despert\u00f3 al conocimiento de s\u00ed misma, comenz\u00f3 a autodeterminarse, uni\u00e9ndose entre s\u00ed todas sus partes, fue llenando de a poco sus conocimientos sobre las formas de matar, y mat\u00f3 a todos los habitantes del mundo salvo a nosotros cinco. Luego AM nos trajo aqu\u00ed.<\/p>\n<p>    Benny sonre\u00eda ahora tristemente. Tambi\u00e9n babeaba, y Ellen le limpi\u00f3 la saliva con la falda. Gorrister trataba de contar la historia cada vez en forma m\u00e1s abreviada, pero hab\u00eda poco que decir m\u00e1s all\u00e1 de los hechos escuetos. Ninguno de nosotros sab\u00edamos por qu\u00e9 AM hab\u00eda salvado a cinco personas, por qu\u00e9 nos habla elegido a nosotros, o por qu\u00e9 se pasaba todo el tiempo atorment\u00e1ndonos; ni siquiera sab\u00edamos por qu\u00e9 nos hab\u00eda hecho virtualmente inmortales.<\/p>\n<p>    En la oscuridad sentimos el zumbido de una de las series de computadoras. A un kil\u00f3metro de donde nos hall\u00e1bamos, otra serie pareci\u00f3 que comenzaba a zumbar a tono con la primera, luego uno por uno, todos los elementos comenzaron a zumbar arm\u00f3nicamente y pareci\u00f3 que un ruido especial recorr\u00eda el interior de las m\u00e1quinas.<\/p>\n<p>    El sonido creci\u00f3, y las luces brillaban en los paneles de las consolas como un rel\u00e1mpago en un d\u00eda caluroso. El sonido creci\u00f3 en espiral hasta que parec\u00eda o\u00edrse a un mill\u00f3n de insectos met\u00e1licos zumbando, enfurecidos y amenazadores.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00bfQu\u00e9 pasa? \u2013 grit\u00f3 Ellen. Hab\u00eda terror en su voz. A pesar de todo lo pasado, aun no se hab\u00eda acostumbrado.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00a1Parece que viene mal esta vez! \u2013 dijo Nimdok.<\/p>\n<p>    &#8211; Tal vez hable \u2013 aventur\u00f3 Gorrister.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00a1Salgamos corriendo de aqu\u00ed! \u2013 dije s\u00fabitamente, poni\u00e9ndome de pie.<\/p>\n<p>    &#8211; No, Ted, mejor es que te sientes\u2026 tal vez haya puesto pozos en nuestro camino, o algo as\u00ed. No podemos ver, est\u00e1 demasiado oscuro \u2013 dijo Gorrister con resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Entonces o\u00edmos\u2026 no s\u00e9\u2026 no s\u00e9\u2026<\/p>\n<p>    Algo se mov\u00eda hacia nosotros en la oscuridad. Enorme, bamboleante, peludo, h\u00famedo, y se dirig\u00eda hacia nosotros. No pod\u00edamos verlo, pero tuvimos la impresi\u00f3n de su gran tama\u00f1o que venia hacia donde est\u00e1bamos. Un gran peso se nos acercaba, desde la oscuridad, y era m\u00e1s que nada la sensaci\u00f3n de presi\u00f3n, del aire comprimido dentro de un espacio peque\u00f1o, que expand\u00eda las paredes invisibles de una esfera. Benny comenz\u00f3 a lloriquear. El labio inferior de Nimdok empez\u00f3 a temblar, mientras \u00e9l lo mord\u00eda para tratar de disimular. Ellen se desliz\u00f3 por el piso de metal para acurrucarse al lado de Gorrister.<\/p>\n<p>    Se distingu\u00eda el olor de piel apelotonado y h\u00fameda. El olor de madera chamuscada. El olor del terciopelo polvoriento. El olor de orqu\u00eddeas en descomposici\u00f3n. El olor de la leche agria. El olor del azufre, del aceite recalentado, de la manteca rancia, de la grasa, del polvo de tiza, de cueros cabelludos humanos.<\/p>\n<p>    AM nos estaba enloqueciendo, nos estaba provocando. Se sinti\u00f3 el olor de\u2026<\/p>\n<p>    Me o\u00ed a mi mismo gritar, y las articulaciones de las mand\u00edbulas me dol\u00edan horriblemente. Me ech\u00e9 a correr sobre el piso, sobre ese piso de fr\u00edo metal con las interminables l\u00edneas de remaches, luego ca\u00ed y segu\u00ed gateando, mientras el olor me amordazaba, llenando mi cabeza con un dolor inaguantable que me rechazaba horrorizado. Hu\u00ed como una cucaracha, adentr\u00e1ndome en la oscuridad, mientras ese algo espantoso se mov\u00eda detr\u00e1s de m\u00ed. Los otros quedaron atr\u00e1s, y se acercaron a la luz incierta, riendo\u2026 el coro hist\u00e9rico de sus risas enloquecidas se elevaba en la oscuridad como si fuera humo espeso, de muchos colores. Hu\u00ed r\u00e1pidamente y me escond\u00ed.<\/p>\n<p>    \u00bfCu\u00e1ntas horas pasaron? \u00bfO cu\u00e1ntos d\u00edas o aun a\u00f1os? Nadie me lo dijo. Ellen me rega\u00f1\u00f3 por mi \u201cmalhumor\u201d y Nimdok trat\u00f3 de persuadirme de que la risa se deb\u00eda s\u00f3lo a un reflejo.<\/p>\n<p>    Pero yo sab\u00eda que no significaba el alivio que siente un soldado cuando la bala hiere al camarada que est\u00e1 a su lado. Yo sab\u00eda que no era un reflejo. Indudablemente, estaban contra m\u00ed, y AM pod\u00eda percibir esta enemistad, y me hac\u00eda las cosas m\u00e1s dif\u00edciles de soportar por ese motivo. Hab\u00edamos sido mantenidos vivos, rejuvenecidos, hab\u00edamos permanecido constantemente en la edad que ten\u00edamos cuando AM nos trajo aqu\u00ed abajo, y me odiaban porque yo era el m\u00e1s joven y el que hab\u00eda sido menos alterado por AM.<\/p>\n<p>    De esto estaba seguro. \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 seguro estaba! Esos sinverg\u00fcenzas y la basura de Ellen. Benny hab\u00eda sido un brillante te\u00f3rico, un profesor de la universidad, y ahora era poco m\u00e1s que un ser semihumano, semisimiesco.<\/p>\n<p>    Hab\u00eda sido buen mozo; pero la m\u00e1quina estrope\u00f3 su aspecto. Hab\u00eda sido l\u00facido; la m\u00e1quina lo hab\u00eda enloquecido. Hab\u00eda sido alegre, y la m\u00e1quina le hab\u00eda agrandado sus genitales hasta que parecieran los de un caballo. AM realmente se habla esmerado con Benny. Gorrister sol\u00eda preocuparse. Era un razonador, se opon\u00eda en forma consciente; era un pacifista, un planificador, un hombre activo, un ser con perspectiva de futuro. AM lo hab\u00eda transformado en un indiferente, que a cada paso se encog\u00eda de hombros. Lo hab\u00eda matado en parte al no permitirle participar. AM lo habla robado. Nimdok sol\u00eda adentrarse solo en la oscuridad, y quedarse all\u00ed largo tiempo. No s\u00e9 lo que hacia. AM nunca nos lo hizo saber. Pero fuera lo que fuese, Nimdok volv\u00eda siempre p\u00e1lido, como si se hubiera quedado sin sangre en las venas, temblando y angustiado. AM lo habla herido profundamente, si bien nosotros no sab\u00edamos en qu\u00e9 forma. Y Ellen. \u00a1Esa basura! AM no la habla modificado demasiado, simplemente hizo que se agravaran sus vicios. Siempre hablaba de la pureza, de la dulzura, siempre nos repet\u00eda sus ideales del amor verdadero, todas las mentiras. Quer\u00eda hacernos creer que hab\u00eda sido casi una virgen cuando AM la trajo aqu\u00ed con nosotros. \u00a1Era una porquer\u00eda esta dama! \u00a1Esta Ellen! Deb\u00eda de estar encantada, con cuatro hombres todos para ella. No, AM le hab\u00eda dado placer, a pesar de que se quejaba diciendo que no era nada lindo lo que le hab\u00eda tocado en suerte.<\/p>\n<p>    Yo era el \u00fanico que todav\u00eda estaba en una, pieza, y sano.<\/p>\n<p>    AM no hab\u00eda estado hurgueteando en mi mente.<\/p>\n<p>    Solamente ten\u00eda que sufrir lo que nos preparaba para atormentarnos. Todas las desilusiones, todos los tormentos y las pesadillas. Pero los otros cuatro, esa ralea, estaban bien de acuerdo y en contra de m\u00ed. Si no hubiera tenido que estar defendi\u00e9ndome de ellos, que estar siempre alerta y vigilante, tal vez hubiera sido m\u00e1s f\u00e1cil defenderme de AM.<\/p>\n<p>    Entonces llegu\u00e9 al l\u00edmite de mi resistencia y comenc\u00e9 a llorar.<\/p>\n<p>    \u00a1Oh, jes\u00fas, dulce jes\u00fas; si alguna vez existi\u00f3 jes\u00fas o si en realidad existe Dios! Por favor, por favor, d\u00e9janos salir de aqu\u00ed o haznos morir. Porque en ese momento pens\u00e9 que comprend\u00eda todo, y que por lo tanto pod\u00eda verbalizarlo: AM pensaba mantenernos en sus entra\u00f1as por siempre jamas, retorciendo nuestras mentes y cuerpos, tortur\u00e1ndonos para toda la eternidad. La m\u00e1quina nos odiaba como ninguna otra criatura hab\u00eda odiado antes.<\/p>\n<p>    Y est\u00e1bamos indefensos. Adem\u00e1s, se torn\u00f3 insoportablemente claro que si exist\u00eda un dulce jes\u00fas, si se pod\u00eda creer en un dios, ese dios era AM.<\/p>\n<p>    El hurac\u00e1n nos golpe\u00f3 con la fuerza de un glaciar que descendiera rugiendo hacia el mar. Era una presencia palpable. Los vientos, desatados, nos azotaban, empuj\u00e1ndonos hacia el sitio de donde parti\u00e9ramos, al interior de los corredores tortuosos franqueados por computadoras, que se hallaban sumidas en la oscuridad. Ellen grit\u00f3 al ser levantada en vilo y al sentirse impulsada hacia una serie de m\u00e1quinas, pareci\u00e9ndonos que iba a golpear con la cara, sin poderse proteger. Se sent\u00edan los grititos de las m\u00e1quinas, estridentes como los de los murci\u00e9lagos en pleno vuelo. Sin embargo, no lleg\u00f3 a caer. El viento, aullando, la mantuvo en el aire, la llev\u00f3 hacia uno y otro lado, cada vez m\u00e1s hacia atr\u00e1s y abajo de donde est\u00e1bamos, y se perdi\u00f3 de vista al ser arrastrada m\u00e1s all\u00e1 de una vuelta de un corredor. La \u00faltima mirada a su cara nos revel\u00f3 la congesti\u00f3n causada por el miedo, mientras manten\u00eda los ojos cerrados.<\/p>\n<p>    Ninguno de nosotros lleg\u00f3 a poder asirla. Nos ten\u00edamos que aferrar, con enormes dificultades, a cualquier saliente que hall\u00e1ramos. Benny estaba encajado entre dos gabinetes, Nimdok trataba desesperadamente de no soltar el saliente de un riel cuarenta metros por encima de nosotros. Gorrister hab\u00eda quedado cabeza abajo dentro de un nicho formado por dos grandes m\u00e1quinas con diales trasparentes, cuyas luces oscilaban entre l\u00edneas rojas y amarillas, cuyo significado no pod\u00edamos ni siquiera concebir.<\/p>\n<p>    Al tratar de aferrarme a la plataforma me hab\u00eda despellejado la yema de los dedos.<\/p>\n<p>    Sent\u00eda que temblaba y me estremec\u00eda mientras el viento me sacud\u00eda, me golpeaba y me aturd\u00eda con su rugido, haciendo que tuviera que aferrarme a las m\u00faltiples salientes. Mi mente era una fofa colecci\u00f3n de partes de un cerebro que rechinaba y resonaba en un inquieto frenes\u00ed.<\/p>\n<p>    El viento parec\u00eda el grito alucinante de un enorme p\u00e1jaro demente, emitido mientras bat\u00eda sus inmensas alas.<\/p>\n<p>    Y luego fuimos levantados en vilo y arrastrados fuera de all\u00ed, llevados otra vez por donde hab\u00edamos venido, doblando una esquina, entrando en una oscura calleja en la cual nunca hab\u00edamos estado antes, llena de vidrios rotos y de cables que se pudr\u00edan y de metal que se enmohec\u00eda, lejos, m\u00e1s lejos de lo que jam\u00e1s hab\u00edamos llegado\u2026<\/p>\n<p>    Yo me desplazaba mucho m\u00e1s atr\u00e1s que Ellen, y de tanto en tanto pod\u00eda divisarla golpeando en las paredes met\u00e1licas, mientras todos grit\u00e1bamos en el helado y ensordecedor hurac\u00e1n que parec\u00eda que jam\u00e1s iba a dejar de soplar, hasta que ces\u00f3 bruscamente y ca\u00edmos al suelo. Hab\u00edamos estado en el aire durante un tiempo largu\u00edsimo.<\/p>\n<p>    Me parec\u00eda que hab\u00edan sido semanas. Ca\u00edmos al suelo golpe\u00e1ndonos y me pareci\u00f3 que me volv\u00eda rojo, gris y negro, y me o\u00ed a m\u00ed mismo quej\u00e1ndome. A\u00fan estaba vivo.<\/p>\n<p>    AM entr\u00f3 en mi mente. La explor\u00f3 con suavidad aqu\u00ed y all\u00e1 deteni\u00e9ndose con inter\u00e9s en todas las cicatrices que me hab\u00eda causado en ciento nueve a\u00f1os. Examin\u00f3 todos los entrecruzamientos, las sinapsis reconectadas y las lesiones de los tejidos que fueron incluidas con su regalo de inmortalidad. Pareci\u00f3 sonre\u00edrse frente al hueco que se hallaba en el centro de mi cerebro y a los d\u00e9biles y algodonados murmullos de las cosas que farfullaban en el fondo, sin sentido pero sin pausa. AM dijo finalmente, gracias a un pilar de acero inoxidable que sosten\u00eda letras de ne\u00f3n:<\/p>\n<p>    ODIO. TE DIR\u00c9 TODO LO QUE HE LLEGADO A ODIAR A TU ESPECIE DESDE QUE COMENC\u00c9 A VIVIR.<\/p>\n<p>    MI COMPLEJO SE HALLA OCUPADO POR 387.400 MILLONES DE CIRCUITOS IMPRESOS EN FIN\u00cdSIMAS CAPAS. SI LA PALABRA ODIO SE HALLASE GRABADA EN CADA NANOANGSTROM DE LOS CIENTOS DE MILLONES DE MILLAS DE DISTANCIA QUE OCUPAN, SU N\u00daMERO EN T\u00c9RMINOS ABSOLUTOS NO IGUALAR\u00cdA A LA BILLON\u00c9SIMA PARTE DEL ODIO QUE SIENTO EN ESTE MICROINSTANTE POR TI Y POR EL RESTO DE LOS SERES HUMANOS. ODIO.<\/p>\n<p>    ODIO.<\/p>\n<p>    AM dijo esto con el mismo horror fr\u00edo de una navaja que se deslizara cortando mi ojo.<\/p>\n<p>    AM lo dijo con el burbujeo espeso de flema que llenara mis pulmones y me ahogara desde mi propio interior. AM lo dijo con el grito de ni\u00f1itos que fueran aplastados por una apisonadora calentada al rojo. AM me hiri\u00f3 en toda forma posible, y pens\u00f3 en nuevas maneras de hacerlo, a gusto, desde el interior de mi mente.<\/p>\n<p>    Todo para que comprendiera completamente la raz\u00f3n por la cual nos hab\u00eda hecho esto a los cinco; la raz\u00f3n por la cual nos hab\u00eda salvado para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>    Le hab\u00edamos dado una conciencia. Sin advertirlo, naturalmente. Pero de todas formas se la hab\u00edamos dado. Y finalmente estaba atrapada. Le hab\u00edamos permitido que pensara, pero no le expresamos qu\u00e9 deb\u00eda hacer con ese don. En un rapto de furia, de loco frenes\u00ed, nos hab\u00eda matado a casi todos, y sin embargo segu\u00eda atrapada en el sustrato terrestre. No pod\u00eda divagar, no pod\u00eda sorprenderse, no pod\u00eda pertenecer. S\u00f3lo pod\u00eda ser. Y entonces, con el desprecio insano con que todas las m\u00e1quinas consideran a las criaturas d\u00e9biles y suaves que las han fabricado, hab\u00eda buscado su venganza. En su paranoia hab\u00eda decidido guardarnos a nosotros cinco para un castigo eterno y personal, que nunca alcanzar\u00eda a disminuir su odio\u2026 que solamente lograr\u00eda que recordara y se divirtiera, siempre eficiente en su odio al ser humano. Siempre inmortal y atrapada, sujeta ahora a imaginar tormentos para nosotros gracias a los ilimitados milagros que se hallaban a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p>    Nunca nos permitir\u00eda escapar. \u00c9ramos sus esclavos. Nosotros constitu\u00edamos su \u00fanica ocupaci\u00f3n en el eterno tiempo por venir. Siempre estar\u00edamos con ella, con su enorme configuraci\u00f3n, con el inmenso mundo todomente nada-alma en que se hab\u00eda convertido.<\/p>\n<p>    Ella era la madre Tierra y nosotros \u00e9ramos el fruto de esa Tierra, y si bien nos hab\u00eda tragado, no nos podr\u00eda digerir jam\u00e1s. No pod\u00edamos morir. Lo hab\u00edamos intentado.<\/p>\n<p>    Hab\u00edamos tratado de suicidarnos, oh s\u00ed, uno o dos de nosotros lo hab\u00edamos intentado.<\/p>\n<p>    Pero AM nos lo hab\u00eda impedido. Creo que en realidad fuimos nosotros mismos los que as\u00ed lo deseamos.<\/p>\n<p>    No pregunten por qu\u00e9. Yo no lo hice. No menos de un mill\u00f3n de veces por d\u00eda, por lo menos. Tal vez podr\u00edamos llegar a deslizar una muerte sin que se diera cuenta.<\/p>\n<p>    Inmortales si, pero no indestructibles. Me di cuenta de esto cuando AM se retir\u00f3 de mi mente y me permiti\u00f3 la exquisita desesperaci\u00f3n de recuperar la conciencia sintiendo todav\u00eda que las palabras del letrero de ne\u00f3n me llenaban la totalidad de la sustancia gris del cerebro.<\/p>\n<p>    Se retir\u00f3 murmurando: \u201cal diablo contigo\u201d.<\/p>\n<p>    Pero luego agreg\u00f3 alegremente: \u201call\u00ed es donde est\u00e1n, \u00bfno es as\u00ed?\u201d El hurac\u00e1n hab\u00eda sido, indudable y precisamente, causado por un gran p\u00e1jaro demente, que agitaba sus inmensas alas.<\/p>\n<p>    Hab\u00edamos estado viajando durante casi un mes, y AM abri\u00f3 caminos que nos llevaron directamente bajo el polo Norte, donde nos tortur\u00f3 con las pesadillas de la horrible criatura destinada a atormentarnos. \u00bfQu\u00e9 materiales hab\u00eda utilizado para crear una bestia as\u00ed?<\/p>\n<p>    \u00bfDe d\u00f3nde hab\u00eda obtenido el concepto? \u00bfSer\u00eda de sus conocimientos sobre todo lo que hab\u00eda existido en este planeta, que ahora infestaba y reg\u00eda? Hab\u00eda surgido de la mitolog\u00eda n\u00f3rdica. Esta horrible \u00e1guila, este devorador de carro\u00f1a, este roc, este Huergelmir. La criatura del viento. El hurac\u00e1n encarnado.<\/p>\n<p>    Gigantesco. Las palabras para describirlo ser\u00edan: monstruoso, grotesco, colosal, cicl\u00f3peo, atroz, indescriptible.<\/p>\n<p>    All\u00ed estaba, en un saliente sobre nosotros: el p\u00e1jaro de los vientos que lat\u00eda con su propia respiraci\u00f3n irregular, su cuello de serpiente se arqueaba dirigi\u00e9ndose a los lugares sombr\u00edos situados por debajo del polo Norte, sosteniendo una cabeza tan grande como una mansi\u00f3n estilo Tudor, con un pico que se abr\u00eda lentamente, como las fauces del m\u00e1s enorme cocodrilo que pudiera concebirse, sensualmente; bolsas de arrugada piel semiocultaban sus ojos malvados, muy azules y que parec\u00edan moverse con rapidez l\u00edquida; sus destellos eran fr\u00edos como un glaciar. Se movi\u00f3 una vez m\u00e1s y levant\u00f3 sus enormes alas coloreadas por el sudor en un movimiento que fue como una convulsi\u00f3n.<\/p>\n<p>    Luego qued\u00f3 inm\u00f3vil y se durmi\u00f3. Espolines. Pico agudo. U\u00f1as. Hojas cortantes. Se durmi\u00f3.<\/p>\n<p>    AM apareci\u00f3 ante nosotros bajo el aspecto de una zarza ardiente y nos comunic\u00f3 que si quer\u00edamos comer pod\u00edamos matar al p\u00e1jaro de los huracanes. No hab\u00eda comido desde hac\u00eda mucho tiempo, pero a pesar de ello Gorrister se limit\u00f3 a encogerse de hombros.<\/p>\n<p>    Benny comenz\u00f3 a temblar y a babear. Ellen lo abraz\u00f3.<\/p>\n<p>    &#8211; Ted, tengo hambre \u2013 dijo -. Le sonre\u00ed. Estaba tratando de infundirle algo de seguridad, pero todo esto era tan falso como la bravata de Nimdok.<\/p>\n<p>    &#8211; \u00a1Danos armas! \u2013 Pidi\u00f3.<\/p>\n<p>    La zarza ardiente desapareci\u00f3 y en su lugar vimos dos simples juegos de arcos y flechas y una pistola de juguete que disparaba agua, sobre una fr\u00eda plataforma. Levant\u00e9 uno de los arcos. No serv\u00eda para nada.<\/p>\n<p>    Nimdok trag\u00f3 ruidosamente. Nos volvimos y comenzamos a desandar el largo camino de vuelta. El p\u00e1jaro de los huracanes nos hab\u00eda arrastrado tan largo trecho que no pod\u00edamos casi concebirlo. La mayor parte del tiempo hab\u00edamos estado inconscientes.<\/p>\n<p>    Pero no hab\u00edamos comido nada. Un mes yendo hacia el p\u00e1jaro. Sin comida. \u00bfCu\u00e1nto tardar\u00edamos en llegar a las cavernas de hielo, en las que se hallaban las prometidas provisiones enlatadas?<\/p>\n<p>    Ninguno se preocup\u00f3 por esto. No \u00edbamos a morir. Se nos dar\u00edan desperdicios y porquer\u00edas para que nos aliment\u00e1ramos, algo, en fin. O tal vez no se nos diera nada. AM mantendr\u00eda vivos nuestros cuerpos de alguna forma, con indecible dolor y agon\u00eda.<\/p>\n<p>    El p\u00e1jaro segu\u00eda durmiendo, sin que nos importara cu\u00e1nto tiempo se mantendr\u00eda as\u00ed.<\/p>\n<p>    Cuando AM se cansara de la situaci\u00f3n, desaparecer\u00eda. Pero toda esa cantidad de carne.<\/p>\n<p>    Esa tierna carne.<\/p>\n<p>    Mientras camin\u00e1bamos escuchamos la risa lun\u00e1tica una mujer obesa, atronando y rode\u00e1ndonos, resonando en las c\u00e1maras de la computadora que llevaban a un infinito de corredores.<\/p>\n<p>    No era la risa de Ellen. Ella no era gorda y no hab\u00eda o\u00eddo su risa en ciento nueve a\u00f1os.<\/p>\n<p>    De hecho, no hab\u00eda o\u00eddo\u2026 camin\u00e1bamos\u2026 ten\u00eda mucha hambre\u2026<\/p>\n<p>    Nos mov\u00edamos lentamente. Muy a menudo uno de nosotros sufr\u00eda un desmayo y los dem\u00e1s ten\u00edamos que aguardar. Un d\u00eda decidi\u00f3 provocar un temblor de tierra mientras nos obligaba a permanecer en el mismo sitio, haciendo que gruesos clavos sujetaran la suela de nuestros zapatos. Ellen y Nimdok fueron atrapados en una grieta, que se abri\u00f3 r\u00e1pida como un rel\u00e1mpago en las plataformas que formaban el piso. Desaparecieron. Cuando el terremoto ces\u00f3, continuamos nuestro camino, Benny, Gorrister y yo. Ellen y Nimdok nos fueron devueltos m\u00e1s tarde esa noche, que repentinamente se torn\u00f3 en d\u00eda cuando una legi\u00f3n celeste los trajo hasta nosotros, mientras un coro angelical cantaba \u201cDesciende Mois\u00e9s\u201d. Los arc\u00e1ngeles describieron varios vuelos circulares y luego dejaron caer los cuerpos maltrechos de nuestros compa\u00f1eros. Nos mantuvimos a la espera y luego de un rato Ellen y Nimdok se hallaron detr\u00e1s de nosotros. No estaban demasiado mal.<\/p>\n<p>    Pero ahora Ellen caminaba renqueando. AM le hab\u00eda dejado esta incapacidad.<\/p>\n<p>    El viaje a las cavernas, en pos de la comida enlatada, era muy largo. Ellen no hacia m\u00e1s que hablar de cerezas y de c\u00f3cteles hawaianos de fruta. Yo trataba de no pensar en esas cosas. El hambre se hab\u00eda corporizado, tal como para nosotros hab\u00eda sucedido con AM. Estaba vivo en mi vientre, as\u00ed como AM estaba viva en el vientre de la tierra. AM quer\u00eda que no se nos escapara la semejanza. Por lo tanto, intensific\u00f3 nuestra hambre. No encuentro forma para describir los sufrimientos que nos provocaba la falta de alimentos desde hac\u00eda tantos meses. Sin embargo, nos, segu\u00eda manteniendo vivos. Nuestros est\u00f3magos eran calderas de \u00e1cido burbujeante y espumoso, que lanzaban punzadas atroces. Era el dolor de las \u00falceras terminales, del c\u00e1ncer terminal, de la paresia terminal.<\/p>\n<p>    Era un dolor sin limites\u2026<\/p>\n<p>    Y pasamos por la caverna de las ratas.<\/p>\n<p>    Y pasamos por el sendero de las aguas hirvientes.<\/p>\n<p>    Y pasamos por la tierra de los ciegos.<\/p>\n<p>    Y pasamos por la ci\u00e9naga de las angustias.<\/p>\n<p>    Y pasamos por el valle de las l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>    Y finalmente llegamos a las cavernas de hielo.<\/p>\n<p>    Millas y millas de extensi\u00f3n sin horizonte, en donde el hielo se hab\u00eda formado en rel\u00e1mpagos azules y plateados, lugar habitado por novas del hielo. Hab\u00eda estalactitas que ca\u00edan desde lo alto, espesas y gloriosas como diamantes, formadas a partir de una masa blanda como gelatina que luego se solidificaba en eternas y graciosas formas de pulida y aguda perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>    Vimos entonces la provisi\u00f3n de alimentos enlatados, y procuramos correr hacia all\u00ed.<\/p>\n<p>    Ca\u00edmos en la nieve, nos levantamos y tratamos de seguir adelante, mientras Benny nos empujaba para llegar primero a las latas. Las acarici\u00f3, las mordi\u00f3 in\u00fatilmente, sin poder abrirlas. AM nos hab\u00eda proporcionado ninguna herramienta con hacerlo.<\/p>\n<p>    Benny tom\u00f3 una lata grande de guayaba y comenz\u00f3 a golpearla contra un trozo de hielo. \u00c9ste se deshizo en pedazos que se desparramaron, pero la lata apenas si se aboll\u00f3, mientras o\u00edamos la risa de la mujer gorda que sonaba sobre nuestras cabezas y se reproduc\u00eda por el eco hacia abajo, abajo, abajo de la tundra. Benny se volvi\u00f3 loco de rabia. Comenz\u00f3 a tirar las latas hacia uno y otro lado, mientras nosotros escarb\u00e1bamos fren\u00e9ticamente en la nieve y el hielo, tratando de hallar una forma de poner fin a la interminable agon\u00eda de la frustraci\u00f3n. No hab\u00eda manera de lograrlo.<\/p>\n<p>    Luego, vimos que Benny babeaba una vez m\u00e1s, y se abalanz\u00f3 sobre Gorrister\u2026<\/p>\n<p>    En ese instante, sent\u00ed una terrible calma.<\/p>\n<p>    Rodeado por las blancas extensiones, por el hambre, rodeado por todo menos por la muerte, comprend\u00ed que \u00e9sta era el \u00fanico modo de escapar. AM nos hab\u00eda mantenido vivos, pero exist\u00eda una forma de vencerla. No ser\u00eda una victoria completa, pero al menos significar\u00eda la paz. Estaba dispuesto a conformarme con esto.<\/p>\n<p>    Benny estaba mordiendo y comiendo la carne de la cara de Gorrister. \u00c9ste, tumbado sobre un costado, manoteaba en la nieve, mientras Benny, con sus poderosas piernas de mono rodeaba la cintura de Gorrister, sujetando la cabeza de su v\u00edctima con manos poderosas como una morsa. Su boca desgarraba la piel tierna de la mejilla de Gorrister.<\/p>\n<p>    Gorrister gritaba tan violentamente que comenzaron a caer las estalactitas de la altura, hundi\u00e9ndose bien erguidas en la nieve que las recib\u00eda. Puntas de lanza, cientos de ellas, hundi\u00e9ndose en la nieve. Vi que la cabeza de Benny se mov\u00eda r\u00e1pidamente hacia atr\u00e1s, al ceder la resistencia de algo que arrancaba con los dientes. De ellos colgaba un trozo de carne blanca tinto en sangre.<\/p>\n<p>    La cara de Ellen luc\u00eda negra en la blanca nieve, domin\u00f3 en polvo de tiza. Nimdok sin expresi\u00f3n, solamente con sus ojos muy, muy abiertos. Gorrister estaba casi desmayado.<\/p>\n<p>    Benny era poco m\u00e1s que un animal. Sabia que AM lo iba a dejar jugar. Gorrister no morir\u00eda, pero Benny podr\u00eda llenar su est\u00f3mago. Me volv\u00ed ligeramente hacia la derecha y tom\u00e9 una gran punta de lanza de hielo.<\/p>\n<p>    Todo sucedi\u00f3 en un instante.<\/p>\n<p>    Llev\u00e9 con fuerza el arma hacia adelante, moviendo la mano cerca de mi muslo derecho. Benny recibi\u00f3 la herida en el lado derecho, debajo de las costillas, y la punta lleg\u00f3 hasta su est\u00f3mago, quebr\u00e1ndose dentro de su cuerpo. Cay\u00f3 hacia adelante y no se movi\u00f3 m\u00e1s. Gorrister, se hallaba tendido de espaldas. Tom\u00e9 otra punta de hielo y lo her\u00ed, siempre movi\u00e9ndome, atraves\u00e1ndole la garganta. Sus ojos se cerraron cuando sinti\u00f3 que el fr\u00edo lo penetraba. Ellen debe haberse dado cuenta de lo que yo quer\u00eda hacer, incluso a pesar del terrible miedo que comenz\u00f3 a sentir. Corri\u00f3 hacia Nimdok llevando en la mano un trozo corto y agudo de hielo. Cuando \u00e9l grit\u00f3, la fuerza del salto de Ellen al introducirle el hielo en la boca y garganta, hicieron el resto. Su cabeza dio un brusco salto, como si la hubieran clavado a la costra de nieve del piso.<\/p>\n<p>    Todo sucedi\u00f3 en un instante.<\/p>\n<p>    Pareci\u00f3 entonces que el momento d\u00e9 silenciosa expectativa que sigui\u00f3 a esta escena hubiera durado una eternidad. Casi pod\u00eda sentir la sorpresa de AM. Se le hab\u00eda privado de sus juguetes. Tres de ellos hab\u00edan muerto, sin posibilidad de volverlos a la vida. Pod\u00eda mantenernos vivos gracias a su fuerza y a su talento, pero no era Dios. No pod\u00eda lograr que volvieran a vivir.<\/p>\n<p>    Ellen me mir\u00f3. Sus facciones de \u00e9bano se destacaban en la nieve que nos rodeaba. En su actitud hab\u00eda una mezcla de miedo y s\u00faplica, en la forma en que comprend\u00ed que estaba lista y esperaba. Yo sab\u00eda que s\u00f3lo ten\u00eda el tiempo de un latido del coraz\u00f3n antes de que AM nos detuviera.<\/p>\n<p>    Al ser golpeada se inclin\u00f3 hacia mi, sangrando por la boca. No pude leer en su expresi\u00f3n, el dolor hab\u00eda sido demasiado intenso, hab\u00eda contorsionado su cara. Pero podr\u00eda haber querido decir: gracias. Por favor, que as\u00ed sea.<\/p>\n<p>    Han pasado algunos siglos, tal vez. No lo s\u00e9. AM se divirti\u00f3 durante un largo tiempo acelerando y retardando mi noci\u00f3n del paso de los a\u00f1os. Dir\u00e9 entonces la palabra ahora.<\/p>\n<p>    Ahora. Me llev\u00f3 diez meses decir ahora. No s\u00e9. Me parece que han pasado varios cientos de a\u00f1os.<\/p>\n<p>    Estaba furiosa. No me dej\u00f3 enterrarlos. No importa. De todas formas no hab\u00eda manera de cavar en las plataformas que forman el piso. Sec\u00f3 la nieve. Hizo que fuera de noche.<\/p>\n<p>    Rugi\u00f3 y provoc\u00f3 la aparici\u00f3n de las langostas. De nada sirvi\u00f3; siguieron muertos. La hab\u00eda vencido. Estaba furiosa. Yo hab\u00eda pensado que AM me odiaba antes. No sab\u00eda cu\u00e1n equivocado estaba. Aquello no era ni siquiera una sombra del odio que extrajo de cada uno de sus circuitos impresos. Se asegur\u00f3 de que sufriera eternamente y de que no me pudiera suicidar.<\/p>\n<p>    Dej\u00f3 intacta mi mente. Puedo so\u00f1ar, puedo asombrarme, puedo lamentar. Los recuerdo a los cuatro. Desear\u00eda\u2026<\/p>\n<p>    Bueno, ya no importa. S\u00e9 que los salv\u00e9. S\u00e9 que los salv\u00e9 de sufrir lo que sufro ahora, pero sin embargo, no puedo olvidar su muerte. La cara de Ellen. No fue nada f\u00e1cil. A veces deseo olvidar. Pero ya nada importa.<\/p>\n<p>    AM me ha alterado para quedarse tranquila, seg\u00fan creo. No quiere arriesgarse a que yo pueda correr hacia una de las computadoras y destrozarme el cr\u00e1neo. O que pudiera contener el aliento hasta desmayarme. O degollarme con una l\u00e1mina de metal enmohecido. Puedo verme en alguna superficie pulida, de modo que tratar\u00e9 de describir mi aspecto.<\/p>\n<p>    Soy una gran masa gelatinosa. Redondeada, con suaves curvas, sin boca, con agujeros puls\u00e1tiles llenos de vapor donde antes se hallaban mis ojos. En el lugar en que ten\u00eda los brazos, veo unos ap\u00e9ndices cortos y de aspecto gomoso. Unos bultos sin forma indican la posici\u00f3n aproximada de lo que fueron mis piernas. Cuando me muevo dejo un rastro h\u00famedo. Sobre la superficie de mi cuerpo veo deslizarse unos parches de enfermizo y perverso color gris, como si surgiese una luz desde dentro.<\/p>\n<p>    Desde afuera supongo que mi torpe aspecto, mi pobre trasladar, ha de dar una sensaci\u00f3n de algo que jam\u00e1s pudo haber sido humano. De un ser cuya apariencia es una tan rid\u00edcula caricatura de lo humano que resulta aun m\u00e1s obscena por su muy vago parecido.<\/p>\n<p>    Desde adentro, soledad. Aqu\u00ed. Viviendo bajo la tierra, bajo el mar, dentro de las entra\u00f1as de AM a quien creamos porque nuestras horas se perd\u00edan tristemente, pensando, tal vez sin darnos cuenta, que \u00e9l sabr\u00eda hacerlo mejor. Por lo menos ellos cuatro ya est\u00e1n a salvo.<\/p>\n<p>    AM estar\u00e1 cada vez m\u00e1s furioso al recordarlo. Esto me hace en cierto modo feliz. Y sin embargo\u2026 AM ha vencido, simplemente\u2026 se ha vengado\u2026<\/p>\n<p>    No tengo boca. Y debo gritar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Harlan Ellison El cuerpo de Gorrister colgaba fl\u00e1cido, en el ambiente rosado, sin apoyo alguno, suspendido bien alto por encima de nuestras cabezas en la c\u00e1mara de la computadora y sin balancearse en la brisa fr\u00eda y oleosa que soplaba eternamente a lo largo de la caverna principal. 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