{"id":158,"date":"2004-01-01T13:02:30","date_gmt":"2004-01-01T11:02:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=158"},"modified":"2004-01-01T13:02:30","modified_gmt":"2004-01-01T11:02:30","slug":"gran-va","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/?p=158","title":{"rendered":"gran v\u00eda"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tLos domingos no sirven b\u00e1sicamente para nada, sobre todo cuando la hora pasa de las tres de la tarde, as\u00ed que me voy a pasear por el gran agujero infecto que es la Gran V\u00eda, a recolocar en mi cabeza ese gran marasmo de gente. La mayor\u00eda de las personas all\u00ed metidas no hacen nada, no van a ninguna parte, s\u00f3lo suben y bajan. De eso te das perfecta cuenta cuando t\u00fa tambi\u00e9n subes y bajas un par de veces, empiezas a ver c\u00f3mo se repiten las caras, c\u00f3mo es todo el tiempo lo mismo, subir, bajar, para evitar plantearte algo, porque las cosas son m\u00e1s sencillas metido en medio de tanta actividad, no es necesario pensar en uno mismo en este juego, te conviertes en liviano como una hoja, en est\u00fapido como las papeleras que contienen deshechos que no ten\u00edan que haberse producido nunca. No eres importante y es estimulante, lo mismo que cuando te emborrachas o cuando te diluyes en los problemas de otro, en los alientos malolientes de otro, en su ruina. La tuya propia te espera ah\u00ed fuera, despu\u00e9s, pero no ahora. La tuya tiene ojos m\u00e1s terribles, porque est\u00e1n justo detr\u00e1s de los tuyos, en tu retina, as\u00ed que es eficaz desenfocar la mirada, pasar por encima de los ojos que est\u00e1n tras tus ojos, desenfocado te diviertes escuchando otras basuras y comprendi\u00e9ndolas, sobre todo comprendi\u00e9ndolas, porque en realidad no te va nada en ello, nada comparado con el dolor de tu propia miseria que espera agazapada ah\u00ed fuera, detr\u00e1s de un coche quiz\u00e1, detr\u00e1s de una palabra que le dice alguien a otro alguien, detr\u00e1s de una parada de metro que no lleva a donde ponen los mapas, sino a un lugar m\u00e1s terrible que est\u00e1 dentro de tu cabeza y empieza a hablar justo cuando llegas, y no puedes deshacerte de \u00e9l, te tortura y se complace introduciendo palillos bajo tus u\u00f1as, le encanta o\u00edrte gritar, meterte miedo en la tarde que se agota a\u00fan sin haber sido plena nunca, o pese a no haber sido plena nunca.<\/p>\n<p>Y quiz\u00e1 te aburres de subir y bajar la Gran V\u00eda y te diriges al Fnac, y te das cuenta de que ha sido un error nada m\u00e1s entrar, cuando la estupenda calefacci\u00f3n te pega una bofetada en ambas mejillas al mismo tiempo, impidi\u00e9ndote poder poner nada m\u00e1s como respuesta. Y quiz\u00e1 subes y miras los libros baratos, los de filosof\u00eda de ediciones de bolsillo, y quiz\u00e1 te gustar\u00eda comprar alguno que otro, alguno que otro que no te aportar\u00e1 demasiado porque ya pasaste el punto, lo has comprendido todo. Hay cosas que no sabes, muchas, pero no hay nada que no entiendas. Est\u00e1 todo claro como el agua, porque la p\u00e9rdida te ha hecho deshacerte del miedo, afortunadamente, y la p\u00e9rdida te ha ense\u00f1ado c\u00f3mo funcionan las cosas, te ha metido en la caja de los resortes y has visto los rotores y los embragues, las marchas que hacen rotar el mundo. Todo funciona del mismo modo, todo puede aplicarse a cualquier cosa. Claro, te sientes bien, infinitamente m\u00e1s sabio, pero infinitamente m\u00e1s triste al mismo tiempo, porque sabes d\u00f3nde est\u00e1s, has estado antes, sabes exactamente por qu\u00e9 olvidaste esto la \u00faltima vez, cuando la vida se abri\u00f3 en un punto y puso una perla en tu maldita cara de bestia. Y la perla te salv\u00f3, durante un tiempo, pero no pudo salvarte de ti mismo y hasta ella termin\u00f3 rota, ajada, empeque\u00f1ecida por tu rabia, destrozada, cuarteada, desmembrada, la perla termino arenisca, o cuarcita, pero ya no perla. Daba pena verla cuando, despu\u00e9s del ruido de cajones, se te puso delante para darte razones. Como si esto fuera un an\u00e1lisis burs\u00e1til o la rueda de la fortuna. No hay razones, mi ni\u00f1a, s\u00f3lo una semilla de destrucci\u00f3n, una entrop\u00eda hipostasiada que ha existido siempre y siempre estar\u00e1 como el Sol en el centro mismo de mi existencia. S\u00e9 d\u00f3nde estoy, he estado aqu\u00ed antes, la p\u00e9rdida me abri\u00f3 puertas del cerebro que preferir\u00eda haber mantenido cerradas siempre en mi conciencia. A ti te parece bien que haya podido volver a escribir sensatamente y a componer, te parece que ya s\u00f3lo mi creatividad justifica todo este gran armatoste que es la despedida, pero no tienes ni idea, no sabes que demonios has arrancado del destierro al que estaban condenados desde que los exorcizaste al llegar. Ahora vuelven a estar por ah\u00ed, recuperando el tiempo perdido, reventando el orden mediano que hab\u00eda conseguido imponer en mi denostada cabeza, de rabia y piedras s\u00f3lidas, meridianas.<\/p>\n<p>Me voy del Fnac y cojo un metro, un buen metro porque he seleccionado la parada, uno que me va a llevar a donde quiero. Despu\u00e9s un buen autob\u00fas, por lo mismo. Y cuando llego a la ciudad que me ha concedido un agujero donde estar no puedo, no puedo entrar en ese monumento a mi cabeza, as\u00ed que busco un bar, y entro. Me pido una cerveza en la barra, acallando los gritos de odio, las voces propias, no esquizofr\u00e9nicas, que me hablan de p\u00e1ginas, p\u00e1ginas en las que meter tanta rabia y tanto grito, en las que guarecer las sensaciones que queman en las neuronas hasta volverlas blandas como el chicle mascado, lo que justamente son. Y todo va bien hasta que llevo demasiadas cervezas, justo en el momento en el que ya el alcohol no acalla las cosas sino que las potencia, haci\u00e9ndome sentir compasi\u00f3n por todos, por todo el mundo, por tanta y tanta gente condenada a pudrirse en sus propias cabezas, sin la capacidad cat\u00e1rquica de reventarse a s\u00ed mismos, gente que se remodela variando el orden de los objetos en el sal\u00f3n, o comprando un sof\u00e1 nuevo, o encharc\u00e1ndose en la tierra mojada de sus esquelas diarias. Y justo en ese momento es cuando veo a la rubia, a una rubia que bien pudiera haber sido la del poema, y soy consciente de que a\u00fan tengo condones de los que no us\u00e9 contigo. La rubia no es guapa, ni fea, ni importa lo m\u00e1s m\u00ednimo. Y la rubia est\u00e1 leyendo \u00abEl extranjero\u00bb, de Camus, y es una se\u00f1al casi m\u00edstica, porque se lo acabo de dejar a mi hermana, este mismo mediod\u00eda, as\u00ed que temo desagradar a alg\u00fan dios menor si no me acerco, si no veo su cara cuando pretenda hablar de Camus en general y de El Extranjero en particular. Y claro, lo hago y por coincidencias de las cosas la reacci\u00f3n no es mala, y ah\u00ed me quedo, fuera de mi cabeza de nuevo, en la suya, hablando del tema y escuchando lo que tiene que decir, que afortunadamente es mucho. Ella fuma Chesterfield compulsivamente, debe ser algo as\u00ed como un proyecto de escritora. El mundo est\u00e1 lleno de escritores, todos tenemos necesidad de algo que nos salve, de algo que nos haga grandes antes de desaparecer. Y ciertamente lo es, porque al rato me ense\u00f1a unas hojas en word, dobladas en el bolsillo de su abrigo, unas hojas blandas y rom\u00e1nticas como una revista del coraz\u00f3n, en ellas habla de grandezas, de vidas enormes, de sentimientos grandiosos y de bares, de cervezas, de sexo. No valen nada, se esfumaran como el vaho de la ducha, porque han nacido del mismo sitio, de un intento de purificarse aun cuando no se tiene nada que purificar, nada que romper. Y se lo digo, tal cual, porque no me interesa andar con tonter\u00edas en estos momentos, no me interesa hacer el tonto s\u00f3lo para llevarme a alguien a la cama. Ella me dice que le gustar\u00eda leer algo m\u00edo, yo le digo que no llevo nada, que todo lo tengo en casa. Me pregunta si vivo cerca, le digo que a cinco minutos.<\/p>\n<p>Y por segunda vez esta semana una perfecta desconocida traspasa la misma puerta que a ti te sirvi\u00f3 para irte. Y le dejo algunos poemas, alg\u00fan que otro relato. Le gustan. C\u00f3mo no, le comento que quiero hacer un fanzine, me deja su tel\u00e9fono para que la llame cuando concrete algo. Me pregunta si puede leer su correo, le digo que s\u00ed. La dejo sola en el dormitorio, con el ordenador, un rato. Me preparo un poleo. Al rato viene al sal\u00f3n y le ofrezco otro a ella, me responde que no puede, que se tiene que ir. La acompa\u00f1o a la puerta, sin resistencia, sin ninguna invitaci\u00f3n, sin ning\u00fan intento de volcar las cosas hasta el punto de meterme dentro de su nexo. Me dice su nombre yo le digo el m\u00edo. Est\u00e1 en el pasillo y se fija en el humo que sale de mi puerta, end\u00e9mico. R\u00edo con ella y la despido. Me meto yo en el ordenador, porque no tengo ganas de ninguna otra cosa en este mundo. Despu\u00e9s me preparo otro poleo y me tumbo en el sof\u00e1, a leer un rato. No hay nada intrascendente, pero todo lo es en cierto modo. Todo contin\u00faa como si nada hubiera sucedido esta tarde, como si nada hubiera sucedido nunca, como si nada fuera importante. Cojo unas jud\u00edas verdes congeladas, las echo al agua caliente. Echo sal. Cuando est\u00e1n terminadas, las pongo en un plato, echo aceite y vinagre y me las como. No hay nada mejor que llenar el est\u00f3mago cuando la cabeza empieza a ronronear como un gato.\t\t<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los domingos no sirven b\u00e1sicamente para nada, sobre todo cuando la hora pasa de las tres de la tarde, as\u00ed que me voy a pasear por el gran agujero infecto que es la Gran V\u00eda, a recolocar en mi cabeza ese gran marasmo de gente. La mayor\u00eda de las personas all\u00ed metidas no hacen nada, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":["post-158","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-relatos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/perdiendo.org\/museodemetralla\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}